21-XI

EDITORIAL

 

Estoy harto de Sevilla.

Desde que era así de chiquitillo.

De su chabacanería, de su prepotencia, de su dictadura. De su Canal Sur, de su Queipo de Llano, de su franquismo a ultranza, de su socialismo a ultranza. De sus sevillanas, de su monopolio del andalucismo, de su soberbia. De su desprecio hacia el resto de Andalucía.

Que es el 87'5 %. Más o menos.

De su Junta, que no es la mía. De sus políticos, que llevan 30 años sin representarme. De sus enchufados, que sufro y pago. De su folclore, que aborrezco.

En cambio, me encantan aquellas sevillanas que un barbero de la Alameda de Hércules dedicó a uno de los más caracterizados exponentes del espíritu sevillano. Me gusta la poesía de aquel hombre bueno que fue a morir en Collioure. Me maravillo ante las pinceladas de los magos de la pintura que allí nacieron, en la otra Sevilla.

No me creo que la Virgen del Rocío, ya saben, la Blanca Paloma, sea mejor que la del Mar, la de Almería, para que lo sepan. Para mí que la del Mar es mucho más Virgen de la otra.

También es cierto que no me creo que la Vírgenes suyas sean unas hijas de la gran p..., como más de una vez he escuchado en sus procesiones de SS. Por mucha ojeriza que les tenga. Aunque, si he de ser sincero, no me hacen llorar ni aquéllas, ni las nuestras, las de aquí, o sea, las del resto de Andalucía, que es el 87'5 %.

De su feria no quiero ni hablar. No he ido ni pienso ir. Que vengan ellos a la mía.

De su rencor, sí: estoy profundamente dolido porque la autovía del 92 se inauguró aquí, en Almería, en el 2002. Porque el AVE nos llegará por Murcia cuando las ranas se hagan la permanente en el pelo del entremoño. Porque las rutas aéreas desde nuestro aeropuerto almeriense sean sólo para potentados y políticos. Y eso pese a nuestro mármol, turismo e invernaderos.

Más dolido aún estoy por los políticos que nos imponen: sólo se preocupan en obedecer bien el Sevilla dixit para pegar el salto a Sevilla. Una vez allí, allí se deshacen en politiqueo chabacano y se les olvidan hasta de su tierra. Si es que alguna vez pensaron en ella.

Y avergonzado todavía más porque aquí, en Andalucía, es donde ha transcurrido mi vida durante más de sesenta años; de ellos, más de sesenta los he pasado bajo la dictadura. Franquista, primero; sociata, ahora.

Antes suspiraba por leer la gran esquela. Ahora ya ni ese consuelo me queda.

Asesinos de esperanzas son.

 

Vale.

ps- Me repatea los higadillos que el que dice ser mi alcalde le haya dado los parneses (130.000 eurillos nada más) a una firma vasca por una escultura que vamos a tener que tragar cada vez que un almeriense más muera a manos de la eta. Más, teniendo en cuenta que por aquí hay buenos escultores y faltos de encargos, señor.

pps- Me pregunto por qué una ministrilla de igualdad cajera no puso sobre el tapete el hecho de que La Rioja (v.g.) sea una CA y Andalucía, con extensión, habitantes, historia, piojos, piojos,cultura, riqueza, parados, cantares, etc. con mucha más enjundia que aquélla sea otra CA en igualdad con la primera.

     

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