08-II-11

EDITORIAL

 

Por supuesto que no todos lo son,
pero sí que hay algunas minorías
que se pasan las noches y los días
urdiendo cómo hacerse de un pastón;

los demás les importan un cojón,
embebidos en sus trapacerías,
chismorreos, líos, granujerías,
y en fijarse rica jubilación.

Para esto no fueron elegidos
por unos inocentes, y allí puestos,
que así toman a todos por bandidos.

Si por los ciudadanos, escogidos
ser todos pudieran, que no impuestos,
¡otros gallos cantarían más honestos!

 

Bueno, pues ya estamos con lo mismo. O sea, lo de siempre. Que quiere decir, igual. Salen como florecillas en la primavera: aquí, allá, acullá. Dirige tus ojos hacia cualquier lado, izquierda o derecha, da lo mismo, y allí encontrarás solaz y regocijo en el nuevo escándalo. O escandalo, que dice Rapha. Político, claro.

Si me lo decía mi amigo, tal Zaplana creo que se llamaba, descanse en paz, pues muerto debe de andar ya que no sé de él desde ¡úúúúhhh!, la tira. Decía: Tú ponme donde lo haya, que del resto me encargo yo. Lo igual a pasta, por supuesto. Pájaro listo este tío que te digo. No, tú no lo conocerás porque, porque, porque no y ya está. Rico acabó, sí. Claro, rico de dinero, sí. ¿Valores morales, dices? ¿Y eso qué es? Lo que importa es la pasta, ¿entiendes?

El último (por ahora) del que he tenido noticia es el de la Junta de Andalucía. Esta vez, en la Consejería de Empleo, creo que se llama. ¿O es... Desempleo? A lo mejor es Trabajo o algo así; la verdad es que no me tomo la molestia de interesarme por las Consejerías de esta Junta que anda ya por la treintena de años vieja, así que qué más da. Una de ellas.

Bueno, pues se dedicaban unos cuantos de estos pajaritos, en puestos relevantes todos, uno alto jerarca sindical nada menos, a auto-lucrarse en forma reflexivo-recíproca, la cual es la quintaesencia del refinamiento en la materia; nada de transitiva, ¿eh?, no: sólo reflexico-recíproca. Por ponerte un ejemplo: le damos a esta tía una gratificación de un millón de euros más o menos, mejor más. ¿Que no ha trabajado nunca? ¡Y qué más da! La apuntamos y ya está, que para eso tenemos los papeles. Peccata minuta. A lo que íbamos, entonces le metemos la pasta en una cuenta a su nombre y se la sacamos, la pasta, claro, con nuestra tarjeta y sanseacabó. Más o menos, sí.

¡Pues porque son unos chapuzas! Por eso los han pillado. Si fuesen listos como aquéllos que se sentaban en la parte opuesta de la clase, y hubieran prestado más atención, no les habrían pillado, claro. ¡Pero, no, éstos son como Amedo y Domínguez! O Pepe Gotera y el otro, el botoncillos aquél. Sí, ése, tal Otilio o algo así. ¿Sacarino? Sí, debe de ser ése, Sacarino, sí, porque viene de sacar a lo tonto. Por eso los pillaron.

Bueno, claro que los hay. Buenos, buenos, buenos. A ésos no hay forma de agarrarlos. Mira los del Algarrobico; por ahí andan pudriendo pasta a toa pastilla. O los de Marbella, ésos también. ¿Cómo dices? ¿Que a los de Marbella los han pillado? ¡Anda ya! ¡Pero, hombre, no seas ingenuo!

Fíjate: ¿Tu crees que si los hubiesen pillado estaría el Roca en la cárcel con más lujos que marrano en charca? Venga, hombre. Mira: Julián Muñoz, en la calle; una cantora-lloraora de muy buenas cara y denta duras, en la calle; Roca, mejor que en la calle. ¿No crees que también hay algún ALTO CARGO que también está por la calle?

Y no debería.

Sí, claro que sí. Seguro que sí.

Vamos, que me juego el pescuezo.

Claro, de Roca.

El pescuezo de Roca.

¿De quién creías?

 

VALE

 

Sigue habiendo más nuevos sonetos; los encontrarán en la hoja

poesía

 

Las opiniones vertidas aquí son de la exclusiva responsabilidad de los autores; los cuentos, artículos, poesías, etc., están protegidos por la Propiedad Intelectual y el Copyright, y se prohibe su reproducción total o parcial sin el permiso de los autores.