EL VOTO DEL PER
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Parece que alguien ha avisado que los dos feudos tradicionalmente fuentes de la riqueza socialista están en peligro, es decir, Andalucía y Extremadura; que no quiere decir que lo estén, ¿eh?: quienes llevamos ya sufridas tantas encuestas y tantos avances sabemos que hasta que no se llega, se está en camino. Pero, ¿qué le vamos a hacer?, parece que se lo han creído; unos y otros.

¿Quién tiene más que perder?

¿El PSOE?

Pues a ponerle remedio: ¡el PER!

Y en ello están.

¿Que qué es el PER? Pues creo que sus siglas corresponden a Plan de Empleo Rural o chorrada similar. Me parece, pero no me hagan mucho caso. Plan, porque se planifica cuidadosamente; de Empleo, porque se emplea el dinero público para comprar votos; Rural, porque el ámbito de acción se aplica a la parte más analfabeta del país.

Si me preguntaran, yo mejor lo denominaría PPPV, o sea, el tres-pes-uve, o sea, el trespesuve; que quiere decir: Plan Para Pagar Votos. Plan, porque se planifica. Para, porque indica la finalidad o razón del mismo. Pagar, porque con él se compra. Voto, lo que se compra.

Otra opción es la de denominarlo ATRACA, o sea, el atraca; que quiere decir Ardid Trabuquero Rejoneao por la Apatía en la Comunidad Andaluza. Ardid, porque es una trampa planificada. Trabuquero, por la naturaleza guerrera de quien lo esbozó. Rejoneao, por lo traicionero de su finalidad. Apatía, porque es lo que en esencia se persigue con él. Lo último, el Ca, está claro, ¿no?

Sea como sea, que no vamos a entrar en nomenclaturas, lo cierto es que se ha rebajado a toda prisa el número de peonadas exigidas para cobrar el PER. ¿A qué vienen esas prisas? Todavía quedan dos años para las elecciones. Fíjense en el montón de dinero que se podría haber ahorrado de haber tenido un poco más de seguridad en sí mismos. O menos de apego a la poltrona.

Pero, señor mío, quiero decir, excelentísimo señor mío, si la democracia se basa en la alternancia de poderes según lo dictamine el pueblo soberano. Libre de añagazas. Motu proprio. Sin coacciones. Con información veraz. Con honradez.

—Es que si entran los otros, Andalucía se va a la ruina.

¡Ah, ya, haberlo dicho, hombre de Dios, quiero decir, excelentísimo hombre de Dios! De saber que sois unos salvapatrias estilo Castro, Franco, o Stalin, me habría ahorrado esta perorata.

—Es que nuestro pensamiento es la salvaguarda de los valores de la democracia.

¡Ah, excelentísimo hombre de Dios, exactamente lo que decía José Antonio Primo de Rivera! Sólo que él sustituía la palabra democracia por la de Patria.

Lo fusilaron. Por salvapatrias. Sí. Los otros. Que, fíjese, mi querido excelentísimo, también eran salvapatrias. Y que, con la excepción de Besteiro y no sé si alguno más, vivieron largos, largos, largos años y comieron muchas, muchas, muchas perdices. Los de un lado y los de otro, o sea, los de ambos lados.

No se las pudieron comer aquéllos que dejaron su vida en las cunetas, pozos, tapias y cementerios de España entera. Debido a la ineptitud, egoísmo, torpeza, orgullo etceterísima de todos a los que llamaban excelentísimos.

Valientes pajarracos, unos y otros. Con muy poquitas excepciones.

Menos mal que la democracia nos preserva de todos los que en el mundo van a ser. De dictadores y malos gobernantes. De salvapatrias y sinvergüenzas.

Y condena al fuego del infierno eterno a todos los que atentan contra la democracia: entendida como sólo ellos la entienden, es decir, en su provecho. Y amén.

Vale