NO PASA NADA
 
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Aceptamos lo que nos echen como corderos; para mí tengo que esto es una de las consecuencias más infames y degradantes que la Segunda Dictadura, la Dictadurísima, nos inculcó a los que la sufrimos.

Viene este hombre a caballo de doscientos cadáveres, ZP quiero decir, despilfarra nuestros recursos de mala manera, nos engaña miserablemente durante años, destroza la unidad precaria que una transición impecable ha establecido, desvirtúa el texto de una Constitución consensuada por todo el país, antepone a los de los naturales los supuestos derechos de una minoría importada de votos, y no pasa nada.

En la etapa de la primera gran corrupción socialista, uno de sus artífices, el ínclito Guerra, ingenió un sistema de compra de votos con los recursos sacados de la burguesía y la clase media bajita; esto les reportó la duración de su virreinato sobre amplias zonas, Andalucía, Extremadura, Castilla la Mancha, hasta que adquirió visos de dictadura también; al sistema denominaron PER y su vigencia aún perdura. El atraso en las tres regiones citadas en comparación con otras no incluidas en el ámbito socialista es bien palpable porque, normalmente, la continuidad en el poder corrompe tanto como la dictadura.

Lo que en el fondo es.

En esta etapa de la segunda corrupción socialista el drama es aún peor: Zapatero ha tratado por todos los medios de hacernos retroceder a los tiempos inmediatamente posteriores a la tan deseada muerte del Caudillo autoproclamado glorioso. Véase: las regiones están con tales ínfulas de ser estados independientes que han llegado a extremos ridículos, como arrinconar la lengua española y despilfarrar recursos en intérpretes de sus dialectos regionales para que una pandilla de señorías que no se sabe para qué sirven puedan dormitar mejor arrullados por su susurro; como que algunas regiones tengan embajadas en el extranjero, las cuales no tienen otro uso que trasegar recursos con voracidad que aterra; como que los políticos hayan multiplicado su número hasta casi el infinito, al tiempo que multiplican más allá todavía los medios para absorber recursos.

Y no pasa nada.

Ahora, como guinda gloriosa en este fastuoso aquelarre de locura e irresponsabilidad, este buen señor ha cogido los Pactos de Toledo y los ha utilizado para limpiarse aquella parte de su cuerpo que peor huele tras cagar. Bueno, pues uno de los pilares sobre los que descansaba la reconciliación nacional era no tocar las pensiones bajo ningún concepto. Lo ha venido haciendo impunemente. Ahora ha tenido que hacerlo públicamente.

No pasa nada.

Las centrales sindicales mayoritarias las tiene comiendo en la palma de su mano a base de subvenciones. Con lo que ha invertido en que estas presuntas defensoras de los derechos del trabajador se conviertan en mordazas del mismo, habría habido suficiente para no tener que recurrir a atentar contra los Pactos de Toledo.

Y no pasa nada.

Más. La ley de Memoria Histórica es un atentado contra la convivencia que iba discurriendo pacíficamente en un pueblo que tras una guerra fratricida hubo de sufrir la férula larguísima de un salvapatrias mal nacido. ¿De verdad sufriste tú, José Luis, hambre y privaciones en la inmediata posguerra? ¿De verdad que tu padre sufrió la sed de venganza de los vencedores? Pienso que no. Mi familia y yo, sí. Por eso, aunque no habría debido hacerlo, me alegré de la muerte de Franco.

Y fíjate bien: jamás, jamás, jamás se me habría ocurrido dar marcha atrás en un camino que nos alejaba cada vez más de un conflicto como el vivido aquí aún no hace un siglo o en otras partes de Europa hace muchísimo menos. Camino que nos iba transformando en una nación moderna.

Tú sí lo has hecho, has engañado y mentido. ¿Por qué en esa Memoria tuya no te acuerdas de Carnicerito del Paracuellos? Él es uno de los pocos que viven y vivieron directamente los hechos y tomaron decisiones que costaron muchas vidas; la práctica totalidad de los demás ya ha que están donde quedó Besteiro y, cuando les llegó el turno, Prieto, Caballero, Azaña, Franco, Mola, Sanjurjo, Queipo (el ídolo de Sevilla, la más franquista de todas las provincias andaluzas) y demás ineptos y sinvergüenzas causantes del horror fratricida.

Y sigue sin pasar nada.

Tú intentas controlar todos los órganos de poder. El primero, la Justicia. Claro, si uno tiene cogida por el cuello a quien ha de juzgar nuestras acciones, ¿qué mejor garantía que esto para la seguridad de que el juicio, si lo hay, habrá de ser benévolo? El segundo, la educación. Naturalmente, siempre es más fácil de manejar y subyugar a quien carece del discernimiento que otorga la instrucción. El tercero, la economía. La fuerza acompaña a quien con don Din está, ¿verdad?

Y no pasa nada.

Como un cáncer: una mínima molestia, una pequeñez; entonces crece casi sin que se perciba. Hasta que ya es tarde y todo es llanto y dolor. La puesta en práctica de tu doctrina ha ofrecido algunas de las más brillantes páginas de la Historia: Stalin, un asesino de masas; Hítler, un sociópata asesino; Castro, un asesino ególatra; Chávez, un gorila asesino. ¿Es éste el camino que nos propones?

Sigue sin pasar nada.

De todas maneras, ¿qué podría pasar?, ¿lo que en Grecia? Desde aquí, desde

elindependientedigital.es

abogamos por una regeneración de la vida política en estos apartados en principio:

1) que sean los políticos quienes se sepan obligados a dar ejemplo al resto de la sociedad que rigen; el que dé ejemplo de lo que no debe, o sea, anteponer sus intereses a los de la comunidad, que sea inhabilitado a perpetuidad;

2) que la interpretación de las Leyes esté en manos de una Justicia absolutamente independiente, un cuerpo técnico con capacidad para juzgar y juzgarse sin intromisiones externas;

3) que se ponga la educación en manos de profesionales que se comprometan a formar a los ciudadanos en una ética sin ningún tipo de intervencionismo político;

4) que se instaure el sistema de listas abiertas en las candidaturas de cada partido; así votaremos a quienes realmente queramos, no al que quieran los políticos;

5) que se instaure el sistema de elecciones a doble vuelta de tal manera que sólo sea uno el vencedor en los comicios; de esta manera, quien consiga el poder tendrá libertad para legislar sin verse sometido a los chantajes de los partidos bisagra;

6) que sea abolido el sistema de autonomías. Lo que en un principio se nos vendió como una manera para acercar la administración al administrado, para agilizarla, se ha transformado en la práctica en unas entidades monstruosas, extravagantes, la mayor fuente de problemas que tiene el estado ahora. Mucho más operativo era el antiguo sistema de provincias y regiones;

7) la bicameralidad se ha revelado igualmente absurda e inútil; el Senado ha perdido toda razón de ser y sólo se muestra como un retiro para elefantes políticos amortizados y totalmente prescindible;

8) hay que reformar el código penal. Eso de que un bandido se lleve 4x millones, lo pillen con las manos en la masa, con 1x, contrate un abogado tan bueno como falto de escrúpulos, con 1x pague la multa que le impongan, y tras poco tiempo se encuentre en la calle, libre como un pajarito (siendo pajarraco) y con 2x para disfrutar, no es de recibo (como dicen ellos);

9) las penas en la España actual son tan livianas para delitos graves y gravísimos que han devaluado la estima de la vida humana; aparte de que no se cumplen. Es normal y absurdo que se condene a un canalla a 4000 años o más de cárcel y a los 10 ó 12 ya esté en la calle y con más afán que antes;

10) que la Justicia tenga como norte el lema: Condena el delito; compadece a la víctima; y el delincuente, ¡al talego con él!

11) la estupidez que fue el papeles-para-todos ha hecho que, por el efecto llamada, acudieran de todas partes indiscriminadamente buenas y malas personas. Enmendemos esto: sólo hay que aceptar gente que venga a trabajar según nuestras necesidades y sus aptitudes. Los demás son problema de sus respectivos gobiernos: no es nuestro destino la salvación del universo;

12) las subvenciones a gobiernos y entidades extranjeros no llegan a su destino la mayoría de las veces; y no son cantidades pequeñas, no, el gobierno tira con pólvora de rey. ¡Pues prohibidas salvo consenso, luz y taquígrafos! Si el Gobierno quiere hacer obras de caridad, que las haga con su bolsillo particular; no tenemos por qué pagar sus jactancias y caprichos;

13) los regalos a los políticos han de ser totalmente confiscados y, administrados como un bien público; que se entreguen a ONGs tipo Cáritas u otras de similar solvencia;

14) los inmigrantes carecen del derecho de exigir o imponer usos o costumbres de su país que están en oposición con nuestra Constitución en religión, vestimenta, etc.

15) poda radical de ministerios: los absurdos, a la mierda; los inútiles, al carajo;

16) id. de asesores y cargos de libre designación: a tomar por saco todos;

17) las empresas públicas habrán de ser dirigidas por personas técnicas y no han de servir de refugio de políticos agostados y, muy frecuentemente, sinvergüenzas encima;

18) quien se dedique a la política no habrá de hacer uso de los medios de la nación sino en el desempeño de sus funciones específicas; no lo es, por ejemplo, servirse de un avión para acudir a una corrida de toros (Guerra), hacer uso de lo público para fines particulares (bodas casqueras, aznarianas, etc., compras, etc.);

19) regular muy a la baja el número y utilización del parque móvil oficial;

20) los sindicatos no recibirán subvención alguna de los organismos estatales; que subsistan con las cuotas de sus afiliados y rindan cuentas a ellos;


Nota: La redacción advierte que las medidas enumeradas son fruto de un brainstorm generado por cabreo espontáneo y sin par tras haber escuchado a Zapatero por la tele.

Vale