DERECHOS Y LIBERTADES
 
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Este tío se supera cada día, es un fenómeno, un genio. A pesar de la apariencia que le dan las cejas y eso. Si usted no se lo cree, a los hechos me remito.

Veamos: un hombre muere en La Habana; para su tránsito final ha hecho uso de una solución a caballo entre el altruismo y la desesperación: la protesta en contra de lo que él estimaba como un régimen que le coartaba su libertad, el régimen de los Castro. Para este señor, hoy difunto, así como para otros muchos, el tal régimen no es sino una dictadura, la más abyecta de las formas de gobierno y equiparable a la esclavitud del ser humano por la bestia que otro ser humano lleva dentro.

A todo esto, en un escenario majestuoso, costeado en parte por el derroche moratiniano, denominado algo así como Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones, nuestro pajarito en cuestión piaba y piaba; pero no sobre los cuatro y pico millones de compatriotas que tienen cercenado uno de los principales derechos humanos, el del trabajo, sino sobre otro tema muy adecuado para el marco en que sus rimbombantes frases se perdían entre miradas invitadoras a la reflexión, manitas juntas a lo virgenmaría, y el somnoliento y ausente vegetar de sus señorías.

Pues bien: ¡Ni allí ni entonces mencionó el flagrante atentado contra los derechos humanos en la Cuba de los Castro! ¡No lo mencionó, no señor! Por mucho que la Moncloa diga misa, no hizo la menor alusión.

Y no es que los hermanitos Castro sean debutantes en esto de atropellar los derechos humanos, ¡qué va!; los angelitos es que no paran: de una isla mágica han sacado un burdel de hambre y miseria a fuerza de garrotazos y tropelías. De infamia también.

Tampoco hizo la menor, nuestro pajarito digo, tampoco hizo la menor alusión al “¡Exprópiese!” del gorila de Caracas, fan de los hermanitos citados anteriormente y discípulo aventajado de los mismos.

Caramba, caramba, caramba, bueno, ¿y por qué? ¡Ah, porque son sus amiguitos del alma e ideología!

¡Vaya amiguitos tiene el amigo! ¡Y se echaban las manos a la cabeza y ponían el grito en el cielo porque el señor Aznar iba con unas amistades que ya, ya; y hasta se dejaba fotografiar con ellos y todo! Bueno, aunque, la verdad sea dicha, tampoco es que haya mucho donde elegir en el mundo de la política nacional o internacional, por supuesto.

Claro que en esto, como en tantas otras cuestiones, la perversión del manejo del prójimo hace ver la pajita en el ajeno y oculta la viga en el propio; si esto no es así, nada de todo este asunto se entiende ni explica.

Pero, bueno, a lo que íbamos: a la misma hora, más o menos, la hermanita Pajín se abrazaba emocionada a la hermanita Aído; sus cuerpecitos juveniles y apetitosos estaban vibrantes del sentido histórico y de la grandeza del instante co-protagonizado por ambas: acababa de salir aprobada la nueva ley del aborto, ¡la gran obra de la parejita, el no va más del progresismo, la repera del follisqueo por el follisqueo! O sea, ahora ya, ¡gracias sean dadas a Dios!, las jovencitas de 16 años pueden abortar con entera libertad y sin tener que comunicar su decisión a nadie: ni a padre que las engendró, ni a madre que las parió, ni a macho que las preñó; a nadie; ellas solitas se bastan y se sobran para decidir sobre la continuidad o no de la vida que ya llevan dentro.

Porque, sin decantarse sobre si hay criatura o no, lo cierto es que hay vida; una vida que en el plazo de unos pocos meses sería un/a zagal/a más en un país con el índice más elevado de envejecimiento de la población de todo el viejo continente y uno de los punteros en esa materia, del envejecimiento hablo, del mundo entero.

Pues la nena suficientemente inexperta y atontada para quedar preñada a las primeras o a las últimas de cambio en este país provisto de todas las facilidades para no quedarse, en cambio no es lo suficientemente inexperta para decidir sobre la continuidad o no de una vida humana. Ella solita.

Esto es lo que celebraban este par de dos, este dúo demócrata, este pareado ejemplar, Aído-Pajín. La una, sacada de una oficina de ahorros para sentarla, sin disolución de continuidad ni fogueo en el arte de la política, en poltrona de ministerio absurdo; la otra, hija de su mamá y rica-hembra de Sueldo-Alto, muy creída de algo y muy mirada de otro.

Veamos: a la misma hora en que nuestro pajarito atacaba la pena de muerte en los países civilizados, sus huestes condenaban a muerte a cientos y cientos de las criaturas más inocentes: aquéllas que no han hecho ningún mal porque aún no han nacido. Pero que están en ello, en lo de nacer, digo, con toda la fuerza que la naturaleza dota a sus crías.

Ellas las privaban del derecho más elemental de todos: el derecho a la vida.

¿Es esto progresismo? ¿O es esto gilipollez de categoría especial?

Porque la excusa del progresismo no te da carta blanca para hacer disparates con prójimo como pagano.

Y hablando de paganos, prójimos y disparates:

¿Cree la Junta de Andalucía que el fracaso escolar tan patente en esta comunidad se va a solucionar con el reparto de millares de ordenadores portátiles a unos alumnos que están a la cola de todo lo bueno y a la cabeza de todo lo que no lo es? Porque a mí me parece un dispendio tan inútil como gravoso; gravoso e inútil hace años fue dispendio similar cuando a otro sesudo y alumbrado alto cargo se le ocurrió la famosa técnica de fichas: todo se iba a arreglar por la pedagogía de las fichas y venga a volvernos locos con las fichas. ¿Saben lo que se arregló? De forma evidente, la economía de unas editoriales más que la de otras; de forma oculta, ¿a que no lo aciertan...? ¿Cómo dice acerca de un pajarraco de vuelos altos...? ¡Ah, ya; pues sí, exacto: eso fue lo que se arregló!

Pregunta: ¿Es el reparto de ordenadores portátiles la medida idónea a tomar en plena crisis, o es que no hay crisis en esta comunidad sino simple resfriadillo de lo más tonto?

Pregunta: ¿Es que los ordenadores portátiles se los han regalado a la Junta o es que la Junta los ha tenido que comprar?

Pregunta: ¿Están claras, claras, claras las cuentas de la compra por parte de la Junta de los miles de ordenadores?

Pregunta: ¿Seguro, seguro, seguro que no hay ningún alto cargo de baja, baja, baja moral que se ha beneficiado de manera poco honrada en el proceso de compra?

Pregunta: ¿Está la oposición con los ojos avizor en este asunto o le han tapado los ojos para que no quiera ver?

Pregunta: ¿Qué medidas va a tomar la Junta para que los alumnos no pierdan los ordenadores de marras, vía venta, desaparición altamente sospechosa pero sin pruebas, etc.?

Pregunta: ¿Es que están todos locos o qué?

Respuesta: Cambio voto por ordenador.

Respuesta: Alguien se está forrando.

Respuesta: ¡Y que no farte de ná!

Respuesta: Mientras no los utilicen para freírnos...

Respuesta: Si no te gusta, vota y sigue votando hasta que la rana de marras críe pelo.

Respuesta: ¿Dos y dos? Pos siete, mira éste.

Respuesta: ¡Cómo que no? ¡Maestro, éste se quiere cargar la democracia!

 

Vale