¡GRACIAS, PEPIÑO!
 
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¿Qué les dije? ¿Ven cómo sí? O sea, ¡ha habido carta del BCE al Gobierno Español!

Tenemos las pruebas. Aquí están: "No ha habido carta del BCE al Gobierno", (Pepiño Blanco, 26-VIII-11)

¿Ven? Tal y como sospechábamos: ¡la ha habido!

Pero, bueno, no se preocupen; al revés, la nueva es motivo de alegría y tranquilidad: ¡por fin estos golfantes van a ver sus alas cortadas! ¡La honradez germánica, la honestidad europea, la moralidad y la ética se van a instaurar entre nuestra clase política! Especialmente, entre nuestra clase política de izquierdas.

Porque no es que la de derechas sean santos: ¡no lo son! Baste echar una ojeada a la buena planta de Camps, al silencio cómplice de Arenas ante la tropelía andaluza, o al despilfarro madrileño para quedar más que medianamente convencidos.

Pero lo de la izquierda ¡es de juzgado de guardia! Los EREs; los regalitos en contante y sonante a todo bicho viviente que apunte maneras; los GAL y la Gran Equis; el Faisán, la Gran Zeta y el pasieguito de pro; los indignados y su trato de favor; el cachondeo delirante de una-Bibi-en-el-Ministerio con el despachito para su noviete; las facturas impagadas y los presupuestos agotados en chorradas macarenas; la Caja de Castilla la Nueva; el asesoramiento de Ivanito; las comilonas del torrijeras, etc., etc., etc. ¿Quieren que siga? Porque puedo seguir: los cinco millones de parados; la negativa de la crisis y su renuencia a adoptar medidas; el cachondeo de Alfredito cuando la derecha propuso lo que ahora han aprobado; el cachondeíto de la Cariestreñía por el mismo motivo; cierta hípica de muy presto enriquecimiento; los derroches tripartitos; la imputable incompetencia de Bermejo; el Tribunal Constitucional, etc., etc., etc. ¿Quieren que siga? Porque puedo seguir: la prostitución de la democracia andaluza, el...

¿Cómo dice? ¿Que de qué prostitución hablo? ¡Pero, hombre, por favor: de la Dictadura Socialista Andaluza! Mire: treinta años de Franco; treinta años de los Chaves' Boys&Girls; el PER; los despilfarros santelmeros; el Sevilla-dixit; el Monteseirín, el que-no-farte-de-ná y el aquí-no-ha-pasao-ná; el Borbolla y su Presidente; pensión, coche y secretaria de por vida para los altos cargos; y, para colmo, ¡el decretazo, o sea, LA LEGITIMACIÓN DEL ENCHUFISMO!

De eso hablo.

Vergonzoso.

Inconcebible.

De eso hablo.

Por ello, amigas, amigos, ¡animen esas caras vuesas mercedes: el fin del túnel se acerca y la luz de la Justicia parece atisbarse en lontananza!

Ojalá venga para quedarse.

Vale.

 

 
27-VIII-11