¡POR FIN: LOS BROTES VERDES!
 
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        Amigos, no les voy a anunciar brotes verdes, no: ¡mucho mejor! ¡Anímense: estamos ante el final del principio! O sea, ¡viendo y casi tocando la primavera plena, entera y esplendorosa!

Verán: Europa ha apostado fuerte por ser Europa; ha recibido un tremendo descalabro con la actual crisis; se ha visto arrinconada, casi groggy y recibiendo un castigo que ha llevado a algunos de sus líderes a abrir los ojos.

Los abren y ¿qué ven? Pues un inmenso corral de gallinas ladronas. Empezando por Grecia y siguiendo por otros pagos que no voy a especificar porque no le hace falta a cualquiera que sepa leer y situar el sur en un mapa.

Ha calado en aquéllos, en los líderes de marras, para qué han servido los dineros que con toda alegría soltaron con el objetivo de alcanzar la construcción de una Europa fuerte cuya fortaleza habría de constuir la suya propia.

No es que NO hayan existido señales de que las cosas no iban por los caminos que se presumía que habían de ir; desde aquí abajo las señales eran clamorosas. Desde Grecia debían serlo aún más.

Sólo que los señores de los dineros no han querido o sabido verlas.

Han dado, han prestado y han avalado. De manera que ahora se encuentran con que o siguen el camino de la unificación europea, o desisten y pierden lo hasta ahora entregado.

Como se ve que son ilusos, pero no imbéciles, han decidido seguir. Así lo han hecho saber Merkel y Sarkozy. Pero ahora ¡CON LOS OJOS ABIERTOS!

Que significa que van a hacer todo lo posible para que los golfos que en Europa meridional son NO SE APROVECHEN MÁS DE SUS DINEROS.

Por eso, amigos, les digo que, confío en que, y me alegro de que se van a tomar medidas fiables tendentes a garantizar que EL TIEMPO DE LOS GOLFANTES ES PASADO.

¡Ya nadie más se va a poder hacer rico aquí en un plis-plas!

¡El que quiera serlo tendrá que trabajar!

¡El esfuerzo va a tener su recompensa!

¡Los pillos al congelador y los bribones al tajo!

¡Los políticos van a intentar ser honrados!

Por ello, amigos, ayudémosles, confiemos, recojámonos en alegría y demos gracias al Señor por que la época de las vacas gordas es finita, kaput, finalizada.

¡Comienza la magnífica obra de la construcción de una Gran Europa en la que las personas íntegras, honestas y trabajadoras han de sentirse en lo que nunca jamás debió de haber dejado de ser su hogar!

Amén.

 

 
15-IX-11