CON EDUCACIÓN SIEMPRE, SEÑORES
 
86
 

 

        Con educación, señores míos. El hecho de que no compartan ustedes nuestros planteamientos no tiene por qué implicar necesariamente el desdén por los principios urbanos de convivencia. Por supuesto que eludimos toda descalificación personal: dejémoslas reposar con plena tranquilidad en el vertedero virtual al que todos tenemos derecho y en el que, dado tiempo, seguro que vendrán a reverdecer en hojarasca que ratificará la certeza y veracidad de lo que aquí se expuso.

        Ah, y quede esto claro: en todo el artículo de marras se habla siempre de "intentona".

        Ahora vamos al aluvión de mensajes y opiniones vertidas con motivo del artículo fecha de ayer y que debajo de éste pueden leer.

        Bien; ustedes piensan así; nosotros no. Entendemos que golpe de estado es la toma del poder político, de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando la legitimidad institucional establecida en un Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el poder vigentes con anterioridad; está en la Wiki.

        En Valencia se dieron las siguientes características, según nuestro criterio:

        a) la intención: en tanto que no se nos demuestre que andamos equivocados, nos reafirmamos en la opinión de que los hechos de Valencia, extendidos luego al resto de España, no tienen otra finalidad que la de acoso y derribo al actual gobierno con el objeto de reemplazarlo por quienes los promueven, apoyan y respaldan: los de la mente siniestra.

        b) la violencia: modo repentino y violento. ¿Acaso no se hizo uso de la violencia en el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad del Estado? Oigan, y no estamos en los tiempos de la Dictadurísima que, de alguna manera, daría fuerza legal a tales acciones: estamos en un Estado de Derecho, en palabras de uno de los más representativos de sus líderes. Y en tal Estado, los movimientos para tomar la calle no son legales: acudan a los opciones establecidas en nuestro sistema legislativo, sea la manifestación, los medios o cualquier otro. Lo que no es aceptable es el uso de la violencia como de modo tan clarísimo quedó patente en Valencia.

        En cuanto a lo inesperado y repentino de sus acciones: ¿medió aviso previo de sus intenciones? ¿eran estudiantes los elementos que promovieron los actos violentos? ¿hubo premeditación en el registro de términos tales como "primavera valenciana" para su uso en la red?        

        c) la ilegalidad: Somos muchos los que pensamos que, para sacarnos del atolladero en el que estamos, habría que darle al actual Gobierno al menos el mismo tiempo que ustedes han tenido. Y tenemos todo el derecho del mundo para pasear por nuestras calles sin la amenaza de ser víctimas de actos violentos derivados del uso ilegal de las mismas por los señoritos iluminados de mente siniestra.

        La calle no era de Fraga, señores nuestros; pero tampoco lo es suya.

       Y otra cosa: no parece que los medios usados por ustedes para resolver los problemas de España hayan sido los más acertados; basta con ver la tasa de paro, la corrupción generalizada y el descrédito internacional.

        Por otra parte, las medidas tomadas por el Gobierno actual son, creemos, como poco, acertadas: ¿qué tienen ustedes que oponer a que bajen el sueldo a los directivos bancarios, a que las empresas recurran a la salvación opcional antes que al cierre, a que la prima de riesgo haya cedido en su amenaza acuciante?

        Miren, ¡ayuden! Mejor harían en proponer medidas que no llevaron a la práctica cuando tuvieron oportunidad: que se quiten las subvenciones a los partidos políticos y sindicatos inútiles y chupópteros; que se pierdan las absurdas flotas de vehículos oficiales; que se anulen todas las tarjetitas a políticos y politiquillos; que los innumerables asesores oficiales se vayan a la grandísima mierda de una puta vez; que se abroguen las desigualdades de derechos y sueldos según sexos... ¡Esto no lo puedo dejar pasar: pero cómo coño desrrollaron ustedes una política de Igualdad basándose en aberraciones lingüísticas y absurdos similares y no metieron mano al hecho de que en España las mujeres cobran un 20 % menos de sueldo que los hombres que hacen el mismo trabajo, so ineptos!

        Perdón por el uso pizca alegre del idioma.

        Nada queda por añadir salvo que lo aquí expuesto fue lo que nos validó y refrendó para dar a la opinión pública la nuestra.

Vale.

 

 
25-II-12