LAS LÍNEAS ROJAS
 
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         Amigos, una señorita, perdón, señora del PSOE anda como gallina alborotadora y escandalizada avisando y amenazando al Gobierno para que ni se le ocurra cruzar las líneas rojas en materia de sanidad y educación. No sé cuáles son tales líneas; pero, por si acaso, le hago saber a tan obtusa señorita, perdón, señora, que en tales materias y en otras muchas su partido cruzó líneas rojas, coloradillas, verdes, azules y violetas en los últimos siete años. Y mucho más de lo que es soportable ya que no sólo las cruzó sino que, encima, hizo mofa plena y befa pitorreada de quienes avisamos que lo estaba haciendo. Y, por supuesto, ni caso; al menos eso sí que, en su descargo, se puede decir de los gobiernos de Rubalcaba y Zapatero: pasaban olímpicamente de oposición, advertencias, críticas y consejos: ellos se bastaban, ellos solitos, para hacer lo que les viniese en gana.

         Aquí nos han traído.

         Una cosa: ¿qué quiere decir, estimada y obtusa señorita, perdón, señora, con que "no van a permitir"? ¿Qué van a hacer si el Gobierno pisa lo que ustedes llaman línea roja? ¿Se van a tirar al monte o les van a echar encima a esos sindicalistas paniaguados que tienen en nómina onerosa y desvergonzada?

         ¿Sabe qué le digo, obtusa señorita? Pues que se tendrán que fastidiar lo mismo que se fastidiaban los que ahora están en el Gobierno cuando ustedes deshacían y deshacían a su antojo caprichoso e interesado. Porque ustedes han estado pisando charcos con zapatos nuevos (que no eran suyos) durante años y aún no parecen haberse dado cuenta de que los españoles nos hemos hartado de ver lo que hacían con nuestro calzado y, consecuentemente, se los hemos quitado y les hemos dejado descalzos durante una temporada. A ver si así reflexionan, cosa que no parece muy probable, y caen en que tienen que dejar que sean otros los que gobiernen: eso es el alma y la esencia de la democracia, la alternancia digo.

         Otra cosa: ¿Son ustedes conscientes de que los mercados internacionales tienen sus ojos puestos en nosotros? ¿Sí?

         Pues, entonces, díganme, ¿qué creen ustedes que estarán pensando cuando ven que el Gobierno central, el Gobierno de España, está por la labor de devolver y en las condiciones pactadas los capitales que ellos prestaron a los gobiernos de Rubalcaba y Zapatero, en tanto que Andalucía se proclama contra tal designio y, consecuentemente, defiende que tales capitales se devolverán, si se devuelven, en las condiciones que José Antonio decida?

         ¿No contestan?

         ¿No?

         Pues se lo diré yo: ¡se sentirán como gatos escaldados!

         Esto quiere decir que nos subirán la prima de riesgo cada vez más: lo que están haciendo.

         Lo que nos hace cada vez más pobres y la cara se nos va poniendo, poco a poco y a nuestro pesar, de griegos pobres. ¿Es así cómo ustedes estiman que se debe comportar el partido principal DE LA OPOSICIÓN en la actual coyuntura?

         ¡Vamos, hombres, sean por una vez políticos de altura, miren por su patria y ayuden a hacer la política que nos lleve a todos a tierra firme: con un pacto de estado! Y empiecen por mandar al paro (que con tanto tino cooperaron por traer a sus cotas actuales) a toda la vieja guardia: ya han demostrado de lo que son capaces, lo estamos sufriendo todos ahora (menos ellos, consúltese artículo debajo de éste).

         Esto de la vieja guardia lo hago extensivo al PP: creo que el pueblo andaluz cometió un error nefasto el mes pasado. Los pueblos se equivocan, acuérdense de Hítler sin ir más lejos; los partidos, también, acuérdense de Arenas sin ir más lejos; sus dirigentes, más, acuérdense de Mariano dejando a Arenas suelto por estas tierras.

         Yo, más todavía; quiero decir, que me equivoco un disparate. La verdad, pienso que me he pasado toda la vida equivocándome; por ello sé tanto de la materia. Que es por lo que puedo decir que la sanidad sí admite cambios: impedir que sea la sanidad para todo el norte de África, el supermercado de la esquina que abastece de material, el corral de Alí Babá de politicastros y partidillos, etc. De la educación, ni te cuento; aunque ya se ha dado un paso en la dirección correcta, claro que sí: fuera ordenadores; el que quiera uno que se lo compre, así lo cuidará como si fuese suyo.

         No quiero terminar sin mi petición recurrente: Mariano, por favor, despluma a los que nos desplumaron, o sea, que devuelvan lo mangao y tú me entiendes. Luego, ¡al talego con ellos!

Vale.

 

 
09-IV-12