DE GENERALES Y BOJAS
 
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LA FUERZA DEL EJEMPLO

Bueno, es que lo lleva el cargo. Sí. El general, siempre en primera línea. Por eso mueren tantos generales y tan pocos soldados. Sí; claro, por eso los generales cuidan tanto la vida de sus peones, los soldados: por el ejemplo.

Cojamos al general más general de todos los generales que en el mundo son. Ése, efectivamente.

Ha de dar ejemplo y ser ejemplo de todo y para todos. El ejemplo no son las palabras, claro está, son los hechos. El ejemplo que duele, ése. Ése. Ése es. Ése es el mejor de todos los ejemplos: el que duele. Ése es el que te engrandece y arrastrará tras sí las voluntades de tus soldaditos moribundos.

Si (es un poner, ¿eh?), si su amigo resulta que es un ladrón de guante blanco y millones de euros, en su enjuiciamiento y castigo ha de poner el mayor de los empeños. Más que si fuese un desconocido ajeno al general más general. Y ha de bregar al máximo para que la Justicia se cumpla: que devuelva lo mangao y, a continuación inmediata, ¡al talego con él! O sea: este general manda inmediatamente a sus soldados a que lo prendan y lo metan en el saco. Después sale en la tele y explica: "He metido en el saco a mi amigo porque es un ladrón; llorad todos conmigo, amigos, pues el dolor me puede y el que lo era mío me ha traicionado". Y a llorar todos.

Otra cosa es tomadura de pelo al personal.

No estaría bien que saliera primero en la tele para explicar: "Ojo, el que la hace, la paga". Y a continuación: "Menos mi amigo". La razón: "Es que es mi amigo y por eso ni la va a devolver, la pasta, digo, ni la va a pagar, a la fechoría me refiero".

Pues, ¿saben?, nadie es imprescindible; antes y después hemos de darnos cuenta de ello por las bravas. Y es que todos cagamos por el mismo sitio. Aunque cada uno por el suyo.

¡¡¡ERRORES DEL BOJA!!!

60 milloncillos. Sí, de euros, sí. Unos..., esperen, veamos, 60 millones de euros por 165 pesetas cada euro, igual a..., ¡no puede ser! Me sale un disparate de agárrate y no te menees miles de millones de pesetas: ¡¡¡DIEZ MIL!!! Imposible. ¿Qué cabeza pensante sería capaz de entregar tantos millones en subvenciones a los sindicatos? La de Griñán seguro que no. La de Recio, menos. Digo, DIEZ MIL MILLONES DE PESETAS, 60 millones de euros de esos que recauda Hacienda de todos los andaluces, dados a la UGT y a CCOO por su bonita cara..., ¡imposible!

Para que vean ustedes: el BOJA, ¡equivocado!

¡Se le ocurre poner (en su número del 12-01-12) que nuestro buen presidente y su mano izquierda habían hecho tal disparate!

Y lo que yo digo, ¿cómo es que no lo han cesado? Al responsable del BOJA me refiero.

Porque poner como cierto y verídico de toda verosimilitud tamaño disparate en estos tiempos de tantísima falta ¡es un auténtico delito! Sí, señor Griñán: agarre usted al pájaro que se dedica a componer el BOJA y hágale usted ver que a usted jamás se le ocurriría regalar todo ese dineral a unas entidades tan absolutamente inútiles, inservibles, alejadas de su función original, caducas e inoperantes como son los actuales sindicatos.

Que sólo de pensarlo se le escarpia el pellejo.

Dígale usted, también, si no le parece mal, que eso sería un derroche tan absurdo como en su día lo fue el Plan E. Bueno, no: ¡muchísimo más absurdo! Aquél, por lo menos, sí llegó en parte a los trabajadores.

 

 
30-V-12