¡POLÍTICOS, PUF!
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        Se nos han puesto a pedir perdón como locos descosidos; o disculpas, que es como ellos lo llaman: "¡Uy, disculpen si nos han pillado trincando!", "¡Uy, disculpen si me he ido de caza a tiro y bragueta!", "¡Uy, disculpen si hemos esquilmado las Cajas de Ahorro!", "Uy, disculpen si las promesas electorales nos las pasamos por donde ustedes y nosotros sabemos!", "¡Uy, disculpe si la he llamado embustera!", "¡Uy, disculpen si he puesto al lobo Granados a cuidar el corral y, encima, no me he enterado!", "Uy, disculpen si...!" Así, sí, señor. Entonces salen los palmeros de pluma y micrófono y cuentan y no acaban de que si tal autoridad, fíjense bien, ¡ha pedido desculpas!; los más osados llegan, incluso, a especificar que lo que ha pedido ha sido... ¡perdón! Sí, perdón, como oyen. Y se quedan tan panchos y a seguir chupando de la mamandurria de unos medios que, en verdad, están en manos de los políticos que son los mismos que nos las están jugando.

        Miren ustedes, señores míos de mi alma, lo que queremos, al menos por estos pagos, es:

1) que se recupere el dinero que nos han robado sus coleguillas de ustedes;

2) que a cada ladrón se le imponga una multa que se cague por las patas abajo;

3) que la pague;

4) que si alega que no tiene pasta, que cumpla en talego el débito a la Hacienda Pública durante un periodo que nos viene dado por la fórmula t = D : SMI, en donde "t" es tiempo en meses de talego; "D", el dineral trincado por el hijo de su purísima madre; SMI, el Salario Mínimo Interprofesional dado en meses;

5) que dejéis de proteger a los delincuentes con sistemas tales como aforamiento, indultos, redención de penas por esto y lo otro, y demás triquiñuelas legales usadas por las altas esferas, no por los robagallinas;

6) que dejéis de intentar engañarnos con vuestra fraseología alambicada, como por ejemplo: "es que habéis vivido por encima de vuestras posibilidades", cuando en realidad debíais decir, "es que nosotros, los políticos, os hemos robado por encima de lo insoportable, lo incognoscible y lo incircunciso"; otrosí, "respuesta contundente", que, en la realidad, suele significar "tranqui, quillo, esto termina olvidándose"; otrosí, "responsabilidades políticas", que viene a equivaler a "no vamos a hacer ni el huevo"; otrosí, "tolerancia cero", o sea, ¡Autopista abierta hay para el pillaje!, etc.

7) que no metáis más políticos y ex- en puestos directivos de empresas más o menos estatales, como González, Olivas, Atienza, Inciarte, Rato, Folgado, Zaplana, Acebes, etc., etc., etc.; es el mismo sistema que utilizasteis con las Cajas: ¿es que no habéis tenido bastante con ellas ya, eh? Ah, y ahora que caigo, muchos de tales pollos están imputados por diversos escarceos monetarios.

8) que endurezcáis las penas por delitos contra la Hacienda Pública al objeto de acabar con el sistema Mario Conde, consistente en pasarse unos mesecillos a mesa y mantel en la jaula y, a renglón seguido, salir libres como los pajarillos para disfrutar de los que se ROBÓ a los demás;

9) que no pongáis a más paniaguados en puestos claves de la Administración de Justicia: profesionales, eso es lo que necesitamos en puntos tan esenciales.

        ¿Es que no se os abren las carnes cuando ven a ese sinvergüenza, ese Francisco Granados, dando lecciones de ética política en televisión? A este pollo y a aquel Pedro Hernández Moltó, ya saben, el del "¡Señor Rubio, míreme a la cara, de frente!" teníais que dejarlos como su madre los trajo al mundo, es decir, sin puta perra, y con muchos años de jaula por delante. ¿Lo habéis hecho? ¿Qué pasa con los eres andaluces? ¿Qué hay de los cursos de formación para parados? ¿En qué quedó lo del Fabra el ladrón, lo habéis indultado también? ¿Qué pasa con lo que trincó Matas, lo ha devuelto? Y así hasta el infinito.

        Ah, y señora Díaz, doña Susana, no presuma usted de que está haciendo en Andalucía más que Rajoy, don Mariano, en el resto de España: tiene usted, señora suya, una administración paralela compuesta por paniaguados y votantes seguros que es una vergüenza universal. Y otra cosa, no me compare los miles de millones de los eres más los de los cursos de formación, con el conjunto de los trincados en el resto de comunidades de esta sufrida piel de toro: son muchísimos más. Vergüenza le debería dar criticar la paja en el ojo ajeno; pero, claro, usted es política.

         Por otra parte, vosotros, señores politiquitos, estáis para resolver los problemas de los ciudadanos. ¿Es eso lo que está haciendo Mas en Cataluña? Porque yo estoy rabiando por encontrarme con un catalán que me pregunte cómo se va a tal sitio de aquí, que lo voy a mandar a tal sitio de allá. Este tío está dividiendo a los ciudadanos, creando antipatías y descontento, dando un excelente y fatal ejemplo de cómo burlar las Leyes, y dedicando nuestros recursos económicos en derroches fantasiosos, esperpénticos, rimbombantes y absolutamente ególatras.

¡Empacho de Mas y de su colega el Esfaratao!

 

 
29-X-14