DE LO QUE DIGA EL GOBIERNO, NO TE CREAS LA MITAD; LA OTRA MITAD, LA DESECHAS POR ABSURDA. DE LO QUE NO TE DIGA, ¡CREÉTELO TODO!

05-IX-11

¡Bien, bien, bien, aleluya: nada tenemos, cada día menos, salvo que dar gracias por estar vivos, que ya es suficiente!

¡Por otra parte, para el DÍA DE LA ALEGRÍA, fecha en que presunta y previsiblemente un completo y absoluto inepto se irá a su dorado paro y nos dejará a los demás a resguardo de sus ocurrencias de inmaduro, FALTA NADA, amigos! ¡NADA! ¡Un par de mesecillos, lo dicho: NADA!

Así pues, SURSUM CORDA y paz en derredor.

¡Para colmo, aquí tenemos a LILI! Lo dicho: estamos de inmensa suerte. ¡Disfrútenla todos!

LOS LÍOS DE LILI

            Bueno, bueno, bueno… Aquí, estamos, El Mundo y El País, el banco en el parque y yo.

            La cosa hoy está interesante, con el lío de la reforma de la Constitución, los indignados revoltosos, la policía desbordada…

            ¡Ah, y el dedo de Mourinho! ¿A quién se le ocurre? He repasado todas las peleas que presencié en el patio del colegio y no recuerdo nada igual. Patadas sí, y puñetazos, y tirones de pelos… ¿Pero dedos en el ojo? No, no me suena; ¿de dónde lo habrá sacado?

            Vaya…, el móvil…, una llamada…

            —Hola, mamá —la saludo al ver su nombre en la pantalla.

            —¡Cariño, tú no tomabas estragón? —me pregunta alterada—. Es peligrosísimo, lo llevan diciendo toda la semana en la tele.

            —¿Estragón? —¿qué es eso? —. No, ¿por qué?

            —Porque hay un montón de gente joven muriéndose por tomar eso y…

            ¿Muriéndose? ¿Por el estragón?

            —… me he acordado de que es lo que tú le echas a la pizza y me he dado un susto y le he dicho a tu padre…

            ¿A la pizza?

            —No sé de qué hablas, mamá, pero yo a la pizza sólo le echo orégano —contesto sorprendida.

            —¿Orégano?—pregunta mi madre—. ¿Nada de estragón? ¿Seguro?

            —No, nada de estragón —sea lo que sea—. Segurísimo.

            —Menos mal, me quedo más tranquila. Un beso, cariño, que no llego a la peluquería.

            —Otro beso —respondo, pero ya ha colgado.

            Las llamadas de mi madre me descolocan, la verdad…

            ¿Otra vez el móvil? ¿Y ahora quién es?

            —¿Papa? —pregunto.

            —Hola, Lili. Dice mamá que tampoco tomes estragón en las fiestas esas a las que vas los fines de semana.

            —¿Qué fiestas —si ya tengo treinta-y-alguno-más años, por Dios; hace siglos que no voy a fiestas—. ¿Y qué es el estragón?

            —La cosa ésa que tomáis los jóvenes ahora —responde, y añade—. Estamos muy preocupados, Lili, que tú siempre has sido un poco alocada.

            —¿Yo? —alucino.

            —Sí, cariño, y nos da miedo verte un día en la tele con los camiones esos que llevan música y…

            Ay, madre, que me parece que ya sé de qué habla…

            —Papa, ¿no te estarás confundiendo con el estramonio y las raves? —dos palabras que no conocía nadie y de las que ahora todos hablan…

            —¡No, Lili, no me escuchas! —se ofende mi padre—. Hablo de estragón y fiestas. Y de qué siempre te ha gustado mucho la calle y a ver si nos vas a dar un disgusto, ahora que parece que te estás centrando y…

            —Vale, papá, nada de estragón ni de fiestas. Te tengo que dejar, que entro ya en la oficina. Un beso —le digo casi sin respirar y cuelgo.

            ¡Que estrés, de verdad!

            Bueeeno… Creo que voy a empezar hoy por la sección de la tele de El Mundo, a ver si me relajo un poquito…

            ¿Otra vez el teléfono?

            —Hola, don Francisco —saludo educadamente. Es mi jefe, el del periódico. No lo he tratado mucho aún, pero parece buena gente. Aunque no me paga… En fin, de algún modo hay que empezar en esto de la escritura…

            —¿Qué tal va el artículo, Lili? —me pregunta.

            No va, con tanto teléfono es imposible.

            —Va bien.

            —Estaba pensando que podrías escribir sobre Fredy.

            —Claro —sobre lo que me diga; ¿Freddy Krueger?, pues sobre Freddy Krueger—. Pero creo que está un poco pasado de moda; quizás sería mejor hablar de vampiros, que se llevan más —sugiero.

            —¿Fredy Rubalcaba cómo un vampiro? —¿hablaba de ese Fredy? ¿Por qué no lo llama Rubalcaba, como todo el mundo? ¿Me está poniendo a prueba? —. Mmmm —silencio que dura unos segundos que se me hacen eternos—. ¡Me gusta!

            ¡Bien! Suelto el aire que he estado conteniendo mientras me temía un despido fulminante; claro que no sé qué voy hacer con Rubalcaba y unos vampiros…

            —Y a ver si puedes también mencionar a la Junta, ya sabes, con los EREs y eso.

            —Sí, claro —respondo un poco agobiada.

            El tema de la Junta, que apasiona a don Francisco, a mí me da un sueño… No sé si será por la distancia geográfica (yo vivo en Madrid) o porque el tinglado comenzó antes de mi nueva vida como L.D.P.S. (ya sabes, Lectora de Periódicos Serios), pero no termino de pillarle el punto.

            Y ya sí hablamos de escribir un artículo con Rubalcaba, vampiros, la Junta de Andalucía y los EREs…

            —Mándamelo esta tarde, ¿de acuerdo, Lili? Un abrazo.

            —Vale —consigo decir.

            Vuelvo a coger El Mundo. Decido pasar de la tele y busco el horóscopo.

            Aries: trabajo: la rutina amenaza con desmotivarte. Huye de ella.

            Ya, ya… Igual no soy Aries; igual llevo toda la vida pensando que nací en abril cuando en realidad nací en septiembre y soy Virgo; eso tendría más sentido.

            Virgo: trabajo: un reto que parece inalcanzable

            ¡Pero bueno! ¿Será posible? ¡Otra vez el teléfono!

            —Hola, Eli —es mi hermana pequeña. Quizás a ella se le ocurra algo para el artículo.

            —¿Te has enterado? —me pregunta histérica—. ¿Puedes creerlo? ¡Desde luego que vamos a ir a la huelga! ¡Faltaría más!

            —¿Qué?

            —¡La Espe, que quiere que demos dos horas más de clase! —está fuera de sí—. ¡Como si dieciocho horas con esos demonios adolescentes no fuesen suficientes!

            Vale, ya lo pillo… Te cuento: Eli es profesora de secundaria, así que imagino que habla de la decisión de Esperanza Aguirre de que pasen de 18 a 20 horas lectivas, lo que a mí me parece fenomenal. Claro, que a ella no se lo voy a decir; no soy tan valiente.

            —Es tremendo —le doy la razón, aunque con poco entusiasmo.

            —¿Tremendo? ¡Es una vergüenza! ¡Eso es lo que es!

            —Hombre, Eli, yo trabajo más horas y tampoco es tan grave.

            —¿Ya estás haciendo populismo? —madre mía, cuánto daño ha hecho Sálvame con esa palabra—. ¡Pues haberte sacado una oposición! ¿Tú sabes lo que me costó? ¿Las horas de estudio que…

            —Eli, tengo que colgar, que me está llamando mi jefe. Un beso.

            ¡Ay, madre, ay, madre! ¡Me están dando unas ganas de estampar el teléfono contra el suelo…! Sólo me detiene el pensar en JC: creo que cómo se me caiga otro móvil me deja.

            Bien…, voy a tranquilizarme…

            ¿Otra llamada? ¡¡¡Es que no puedo más!!!

            —¡Dime, Javi! —le chillo a mi cuñado, el hermano de JC, cuando contesto.

            —¡Lili, qué grito! ¿Estás bien?

            ¡Ups!

            —Sí —respondo, en un tono normal—. Perdona; pensé que tenía el manos libres conectado.

            Pobre…, no voy a pagar con él las llamadas anteriores.

            —¿Has hablado con Eli? —y oigo cómo se ríe—. Estará hecha un demonio con lo de las veinte horas.

            Me separo el teléfono y lo miro alucinada. Parece inofensivo. Me lo vuelvo a acercar al oído.

            —… y ya está bien que nosotros los maestros tengamos a los niños veinte horas sin poder ir ni al baño y los de secundaria, con toda su cara… —oigo a mi cuñado como en un sueño. Sí, lo has adivinado: es maestro de primaria.

            Sólo veo una salida: voy a colgar. Y voy a desconectar el móvil.

            Mucho mejor. Está claro que hoy está poseído por algo malévolo.

            ¿Fredy, quizás?

05-IX-11

NO HA PASADO NADA

         Bueno, a lo que parece, aquí no ha pasado nada.

         O sea, nos hemos tirado unos añitos con unos ineptos/caras entrampando nuestro futuro y el de nuestros hijos, pidiendo a los mercados exteriores como quien pide a saco sin fondo y sin compromiso, y, ahora, pues aquí estamos.

         Y no ha pasado nada.

         Nada.

         Además, nos han entrampado con nocturnidad y alevosía, que quiere decir, vendiéndonos la burra:

         —¡Maravillosa! ¡Cacho burra, tío! ¡Mira que planta, mira que ojazos, mira que pezuñas, se tira unos peos!

         Nosotros, a comprarla. O sea, los gobernados, a comprarla. Sin saberlo, sin ser conscientes: la deuda española se vende bien, la deuda española no tiene problemas, el mercado acepta la deuda española a 300 puntos, etc. Fiándonos de aquéllos en quienes habíamos delegado para que hiciesen según mejor conviniera a los afanes nuestros.

         Ellos, ya te digo, venga a vendernos la burra.

         Pero.

         ¡La deuda española hay que devolverla! ¡Y con intereses!

         Que quiere decir que, en años futuros, tendremos que sacar de nuestros presupuestos para pagar nuestros gastos del año en cuestión y, ¡además!, para devolver el capital que ya nos han prestado y los intereses consiguientes.

         Dicho de otra manera, hemos estado gastando lo que teníamos y lo que íbamos a tener.

         MAL.

         Otra cosa, estos figuras, figurines y figurones, ¿EN QUÉ HAN EMPLEADO LOS FONDOS QUE NOS HAN PRESTADO LOS MERCADOS?

         ¡Ah, amigo, no lo sabe!

         Pues lea, compruebe y si encuentra algún motivo mejor, ¡llore más!, pero agárrese primero, eso sí:

  1. hemos pagado las gracias de nuestros administradores desde Roldán a Mariano Rubio, desde Filesa a Matsa, desde trajecitos para Camps hasta cafelitos para Juan Guerra, desde EREs para los sinvergüenzas de Chaves, Griñán y la UGT hasta los robos despiadados sobre las ayudas de Europa y sus fondos de cohesión, etcétera.
  2. hemos pagado coches oficiales, despachos, tarjetas oro, teléfonos móviles, sueldos a personajillos inexplicables, regalos y regalías a troche y moche, protección, desplazamientos, caprichos varios y disparatados, jubilaciones privilegiadas, cochazos de superlujo, etcétera.
  3. hemos pagado el sostenimiento multimillonario de unas centrales sindicales, en especial de CCOO y UGT, que se han revelado como instrumentos de represión y comedura de coco en manos del poder, como engendradoras de escándalos y dislates, y como absolutamente inoperantes y ajenas al problema de ¡cinco millones de parados!
  4. hemos pagado los antojos de nuestros gobernantes hacia sus supuestos amigotes, desde la Vega y sus negritas de Madagas hasta el Zapa y sus negritos maricas del África tropical, pasando por espuertas de euros a los hermanos Castro, adláteres y pájaros de la misma calaña.
  5. hemos pagado una administración pública mastodóntica, con ministerios idiotas, ministerios de idiotas, 16 autonomías, múltiples diputaciones, miles de asesorías, puestos de carácter singular absolutamente inoperantes amén de inútiles, pseudo-embajadas paralelas por medio mundo, delegaciones y agencias urdidas ex profeso para el novio de la Bibi y similares, defensores del ciudadano que a nadie defienden, etcétera.

         Bien.

         Tras este periodo de vacas locas, ahora han llegado las flacas.

         ¿Saben ustedes a qué se han aplicado al instante nuestros politiquitos?

         No, no se canse; se lo digo: ¡a convencernos de que hay que ahorrar!

         ¿Todos? ¿Ellos?

         ¡No, no se equivoquen vuesas mercedes! ¡Ellos no ahorran! Ellos pagan a Hacienda un impuesto que es ¡muy inferior! al suyo, de usted, o al mío. ¿Han hablado de equipararlo en algún momento?

         ¡Por supuesto que no!

         ¿Han hablado de rebajarse sueldazos, equiparar jubilaciones, prohibir tarjetas, anular parques mnisteriales, prescindir de móviles, etc?

         NO.

         Pues, entonces, ¡tururú!

         Otra cosa: EL EJEMPLO.

         ¿Qué pensarían ustedes si en la batalla el capitán diese la orden de avanzar, echase a todos sus hombres hacia delante y él se quedase en retaguardia, bien a cubierto y expuesto a ningún peligro?

         ¡Pues eso es lo que ellos hacen! Pero es que no sólo no están expuestos a ningún peligro; ¡es que, además, están sometidos a todas las comodidades, los pobrecitos!

         ¡Y nosotros, menos mal, votándoles tan contenticos! ¡La fiesta de la democracia y eso!

         Ay, ay, ay.

         ¡Pues, no, señor, ea! ¡Hay que exigir que den ejemplo: que se dejen de privilegios, de mangoneos y de dormir el sueño de los ahítos!

         ¡Son ellos quienes están en el punto de mira de la nación, quienes han de dar prestancia y dignidad a su función, quienes han de servirnos de paradigma de lo que es deseable, ético y moral a todos los demás ciudadanos!

         ¡Qué espectáculo tan lamentable el 23-F, echados como ratas temerosas por los suelos del palacio de la autoridad patria!

         ¡Qué espectáculo tan lamentable el de Felipe despidiendo en la puerta de la cárcel a quienes entraban en ella a pagar X patos ajenos!

         ¡Qué espectáculo tan lamentable el de unos teléfonos sonando mensajes en noche aciaga de llanto nacional!

         ¡Qué espectáculo tan lamentable el de un incapaz, incompetente, inútil, lastimoso espantapájaros siendo el hazmerreír por los foros internacionales!

         ¡Qué espectáculo tan lamentable el de los EREs de la Junta de Andalucía!

         ¡El de tanta y tanta avaricia y egoísmo desbocados en testas que marcan senda al resto!

         Oye, y que vas y quieres hablar con ellos y ¡es peor que una audiencia con el emperador! ¡Sí, señor: se creen dioses!

         ¡Dioses! ¡Sí, sí!

         ¡Responsables son que nos han traído a esta situación, bien por acción, bien por omisión!

         Porque, y ésta es otra, los que han compartido la responsabilidad que te da un respaldo popular minoritario ¡bien calladitos han estado! ¡Midiendo sus palabras por el tufo de los votos y no por la honra del servicio a todos!

         ¡Bah!

         ¡En mi criterio, del actual panorama ninguno es merecedor del pueblo que les vota, que ha puesto sus ilusiones en ellos, que madruga y suda para sacar cuatro perras con las que ir tirando!

         Eso sí, honradamente.

         Pena.

         ¡Cómo abusan!... Qué pena.

         —¿Pena dice usted, amigo?

         —Eso es.

         —¿De eso nada! ¡Vergüenza, eso es lo que es: una vergüenza! ¡Una vergüenza que los que se han lucrado de tan mala manera ahora se rían en nuestras barbas, encima!

         —¿Y qué podemos hacer entonces?

         —Juzgarlos. Juzgarlos como está haciendo Islandia con el tonto que le tocó en suerte a ellos y ¡al talego, SI SE LO MERECEN Y SE PRUEBA, por ratas, ineptos o causantes del perjuicio común por acción u omisión! Que en adelante sepan quienes aspiran a ocupar el cargo o empleo principal de España que no se puede ir haciendo de su capa un sayo y luego ¡si te vi no me acuerdo y adiós muy buenas! Arranca uno en el monte una planta de manzanilla ¡y te crucifican!; roban ellos carretadas de millones ¡y se ríen!

         —¡Ah, pues yo estoy en contra: mire, a quien ha demostrado ser un total inepto, inmaduro, incompetente, en dos palabras: un tontolculocontodaslasdelaley, hay que hacerlo ya Consejero del Reino, adjudicarle un retiro perpetuo con coche, secretaria y gastos pagados y tratarlo como si no fuera idiota, ¿entiende, so ácrata?

          Entiendo, querido conciudadano y votonto, entiendo.        

         ¡Ay, Dios mío! (¿Qué será ácrata? Voy a mirarlo en la Wiki por si me tengo que cabrear).

Vale.

Advertencia: ni que decir tiene que todos, absolutamente todos los personajes y circunstancias del anterior cuento son producto de la imaginación del autor; por consiguiente, cualquier parecido con la realidad, tanto en personajes como en circunstancias, es sólo puta casualidad.
Advertencia: se recuerda que las HOJAS DE HOY, al ser retiradas, pasan a la sección HOJAS DE AYER
.

Para contactar, opinar, etc., envíenos un e-mail a (¡ojo, hemos cambiado!)

 

elindependientedigital.es@gmail.com

 

(Se guardará el anonimato de quien así lo exprese)

.

Las opiniones vertidas aquí son de la exclusiva responsabilidad de los autores; los cuentos, artículos, poesías, etc., están protegidos por la Propiedad Intelectual y el Copyright, y se prohibe su reproducción total o parcial sin el permiso de los autores.