DE LO QUE DIGA EL GOBIERNO, NO TE CREAS LA MITAD; LA OTRA MITAD, LA DESECHAS POR ABSURDA. DE LO QUE NO TE DIGA, ¡CRÉETELO TODO!
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el rincón de Lili
BLOG AMIGO: LILI Y EL MUNDO

23-III-14

(soneto cojonero CC: Un 23 de febrero)

Se oyen los tiros y entra Tejero,
a chillidos: “¡Quieto todo el mundo!”;
más tiros en apenas un segundo.
Mellado, con talante cuartelero,
a por Tejero va cual gallo fiero,
crispado, muy furioso, iracundo;
mas Tejero le mira furibundo
y pasa de él, soberbio y altanero.
El silencio reina en el Congreso;
tan sólo tosecitas y temblores
de bocas contra el suelo, dolores
y ayes y silencio más espeso.
Adolfo Suárez en su escaño, muy tieso,
haciendo está Historia con honores.

Descanse en paz

(soneto ridículo CC: El Nido en el talego)

¡Hola, don del Nido! ¿Qué tal está?
¿Adaptado ya? ¡Dígame, qué tal?
¡Seguro que entre tanto criminal,
pillo y ladrón como hay por allá,
tal que pez en el wáter estará,
puede ser que mejor! Y es natural:
por cada día, gana un dineral
en eurazos que no devolverá.
Si ve a su colega o coleguilla,
tal Cachuli (ya sabe, don Julián,
el que fue de la Pantoja gran fan),
cuide bien que no le quite la silla
pues es dado a darle a la boquilla
a cambio de salir, el muy gañán.

Hay quien trinca tropecientos millones de euros, pasa una liviana temporada en jaula dorada reponiendo fuerzas y supervisando nubes tumbado en una hamaca, y sale de nuevo al ruedo hecho más morlaco, más bravo y más resabiado que jamás entró. Más rico, eso también, puesto que disfruta del total del trinque, que, como es bien sabido, en este país no hay que devolver: ¡Santa Rita, Santa Rita, lo trincado no se quita!

Y... ¡a trincar más, que son dos días!

¿Que por qué pasa esto? Pues muy sencillo: porque, aquí, quienes hacen las Leyes...

(soneto lamentable CC: Marchas de la dignidad)

¡Ay!, estas marchas de la dignidad
son tan sólo prostituto camelo:
me manejan al personal más lelo*
quienes los arruinaron sin piedad;
hacen uso de su necesidad
y desesperación como flagelo
contra el Gobierno con el anhelo
de botarlo con ilegalidad.
Y es que, tal que el perro del hortelano,
no le prestan ayuda ni servicio,
protestan y chillan sólo por vicio:
Ni comen ni dejan comer al amo.
Colaboren a arreglar el estropicio,
no nos hagan más duro este tramo.

*pido disculpas a los respetables integrantes de tales marchas por el uso de tan denigrante vocablo, lo cual hago por exigencias de la rima, entre otras razones.

En la primera huelga en la que participé me manejaron como si fuese un pelele. Hoy lo entiendo así. En función de sus intereses, y hablo de sindicatos de la enseñanza, me alentaron más allá de toda postura razonable; luego, cuando intuyeron que les convenía, nos utilizaron como moneda de cambio para obtener provecho en otros aspectos totalmente ajenos a nosotros, los docentes que buenamente habíamos puesto en juego nuestro presente y futuro fiados en sus razones, sus promesas, su juicio. Se me quedó tal cara de tonto que aún me dura.

Eran otros años, recién salidos de la Dictadurísima, de la Segunda Dictadura.

No fui a ninguna huelga más, aunque bien que me tentaron.

Bueno, pues desde ese escarmiento veo ahora a los que participan en las llamadas Marchas de la Dignidad: manipulados por quienes han sido en gran medida los responsables de que en el presente nos falte esa dignidad que ahora prometen.

¿Qué tiene que decir ahora aquel pasmado gobernante que regalaba nuestro sistema de salud al mundo entero, nuestro suelo a los buitres del ladrillo? ¿Qué tienen que decir los que llevan más de treinta años de gobierno ininterrumpido en mi región y han alcanzado las mágicas cotas del 40% de paro? ¿Dónde está la dignidad de quienes sufrimos el yugo de tal dictadura, eh? ¿No había dignidad en los años del zapaterato?

Pero, en aquellos largos años, todos callados como mujeres de vida generosa. Y que conste que los pollos que hoy día nos lideran no están libres de culpa ni quien tal vio: entre unos y otros limpiaron nuestro sistema de cajas con más estilo que el mismísimo Alí Babá.

Pero lo cierto es que algunos en el Gobierno apuntan maneras y se les ve voluntad. Entonces, señores de la oposición, ¿por qué no ayudan en lugar de echar piedrecitas en los engranajes? Por ejemplo, haciendo piña con el Gobierno en asuntos clave, como el asalto a la frontera de Ceuta o las apetencias imperialistas del pollo Mas; recuerden que el estatuto de Cataluña fue concedido con Rubalcaba como gran valedor; o que la valla de Ceuta fue encuchillada por alguien o algunos y no digo más, ¿verdad?

22-III-14

(soneto doloroso CC: ¿Y para esto queríamos democracia?)

Don Antoñito Fernández García,
personaje brillante y admirable,
trabajador tenaz e infatigable
de nuestra Junta de Andalucía;
apenas cumplida la bobería
de nacer, ¡ya estaba él estable
con cargo prominente y responsable
en Jerez, en una destilería!
Luego fue concejal y consejero
y desde este puesto tan importante
se hizo a sí mismo un elegante
ERE, próspero, craso y sandunguero;
¡y todavía le sobra dinero
con que pagar una fianza flipante!

¡Es que no comprendo como este tío no está en la cárcel tras haber sido desposeído de todo lo que, presuntamente según fuerza la Ley, trincó! ¡E hizo posible que otros trincaran!

¿Cómo puede un sistema pretender que se le tome en serio si no se cumple esta premisa? ¿Cómo puede una Junta aspirar a sacarnos de unas tasas de paro aterradoras si este tío y otros como él todavía están campando libres como pájaros por esos mundos dejados de la mano de Dios?

—¡Ah, amigo, es que vivimos en una región cumplidora de la Ley y que, por consiguiente, vela por los derechos de todos los ciudadanos, incluso de los que son como este tío!

¡Pero, oiga usted, pero, pero, oiga, si es que este tío ya tenía que estar en el talego hace años! Y tan desplumado como un pollo asado! ¡Si la Ley permite situaciones como ésta, que cambien las leyes para que la Justicia sea más rápida, efectiva, operativa, inmediata, práctica, yo qué sé!

—Pero, amigo, eso no se puede hacer; ¿no ve que no hay dinero porque lo han robado señores como éste?

Presuntamente, claro.

—Efectivamente. Y presuntamente, por supuesto.

(soneto doloroso CXCIX: El palomo y la lila)

Don Jotita Martínez, el maromo
y morlaco Bibianero y Aído,
pollo aprovechado y mantenido,
caradura sexual de tomo y lomo;
follador más que bípedo palomo,
gigoló sostenible y sostenido;
sanguijuelo de pito bien fornido;
zanganazo ministril; mayordomo
complaciente de mustia zascandila
hijita de un papito pizarroso,
mamporrera de un amor lastimoso,
zapaterilla de ausente pilila.
¡Nos cuestan, el palomo y esta lila,
capital millonario y vergonzoso!

Es un honor aplicarme hoy a un figura de mi tierra, un fenómeno, ¡un novamás! Un maromo. Un palomo. Un pichabrava. Un vividor al que estamos pagando sus gustos fútiles y caros con nuestro dinero.

En un principio era don nadie que tan sólo aspiraba a trepa y nada hacía sino trepar.

¿Que qué hacemos con el maromo que no sirve para nada que no sea eso? ¡Pues, mira, vamos a hacerlo delegado provincial de Cultura.

¿Que el maromo nos la limpia de concurso? ¡Ay, pues ya es director del Conjunto Monumental de la Alcazaba! ¿Seguro que no la puede romper? No, no te preocupes, no hay peligro, no aparece por allí ni en foto.

¿Que el maromo promete, que me lo avalan el Urquiza y dos galeones? ¡Contre, nombrádmelo director general de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura ya mismo!

¿Que quiere lucir palmito sevillano y vivir como un rajá? Pues se le hace director del Centro de Investigación y Análisis del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y ya está. ¿Que qué es eso? ¡Ah, pues un chiringuito para cobrar la tira, fardar da buten y no dar golpe!

¿Que el maromo quiere correr por los Madriles? ¡Pues, ea, a nuestro Julianito se le hace delegado de la Junta de Andalucía en Madrid y ya está corriendo a tutiplén! ¿Que cuesta una millonada? ¡Bueno, y qué? ¿Acaso la felicidad de la lila de papi Aído no merece que nos gastemos unos milloncitos de euros? Y más, ahora que nos sobran tantos.

Así se escribe la triste Historia andaluza. Así. Sí.

Tío, cuando casques, recuerda que eres de aquí y déjanos tu pilila al museo provincial para que la exhibamos junto a un cartelito que diga:

"Made in Almería. De la mano de la Bibi, corrió por Alcalá, por Sevilla, por Madrid, ¡y hasta por Manhattan!"

17-III-14

(soneto doloroso CXCVIII: El carguillo público)

Cuando por fin fenezcas, Meginillo,
no pienses que te llevarás contigo
todo lo que robaste al abrigo
de tu concejalía, cabroncillo.
Aquí te dejarás fama y bolsillo
y el camino harás como mendigo,
llevando, eso sí, como castigo
tu soberbia a cuestas, como hatillo.
Y, con ello, ya vas muy bien servido:
deslomado y más pobre que una rata
para hacer esa luenga caminata
sin amigo ni aprecio conocido;
teniendo como triste meta ingrata
un seco, solitario y yermo olvido.

¡Ay, Meginillo, hacedor de desiertos, solaz del yermo olvido, capataz de la arrogancia más soberbia, pobre estúpido! Aún recuerdo, Iscariote, la noche en que entraste tal que Thor tonante y cornudillo por el sanatorio porque se te llamó a deshora y te habían sacado de reunión política de muy altísimo nivel. Avasallabas y rugías como el mismísimo Belcebú que allí estuviera. Luego, cuando te percataste de tu error, exclusivamente tuyo, lanzabas rayos vociferantes en todas direcciones, contra todos los ínfimos habitantes de un mundo que ni te adoraba ni te quería. Te despreciaba. Ahora, más. Claro, a nadie engañabas, mas tu vanidad ególatra no te dejaba verlo: tu motor y tu guía era y otro no has tenido ni conocido. Jamás. Bueno, y tu ambición pesetera (últimamente "eurística" y yo me entiendo). Así nos ha ido.

Sin embargo, déjame decirte, pobre borrico, que esta ciudad nuestra habría sido mucho mejor si no hubiese conocido el despliegue ridículamente mínimo de tu codicia horrible, de tu endiosamiento, de tu pequeñez sin límites, quédate con todas ellas ahora y hasta la hora de tu muerte, amén. Que no has sido diferente a muchos de esos carguillos que pierden culo y vergüenza por pillarlos y luego no los sueltan ni aún después de muertos, pues siguen conservando fama y dando ejemplo de lo que no ha de ser un servidor público.

Y es que apenas consiguen cualquier poltronilla de tres al cuarto ya se creen sentados en la cima de la Historia, en lo más alto de los cielos, en la cúspide del reconocimiento y del mérito; cuando las más de las veces no son sino resultado infeliz de una suma de casualidades y aciago devenir para quienes han de sufrirlos. Que pagan con su arrepentimiento el engaño de su elección y se duelen y lamentan hasta que caen en la cuenta de que el sistema es así, todo pura añagaza y encerrona, fraude y fingimiento, trampa y superchería.

Y nada se puede hacer, ¿no?

16-III-14

(soneto lamentable CXCIX: El Comité de Sabios)

¡Virgen santa, un comité de sabios!
¡Releche, sabios, sabios, eruditos!
¡O sea, eruditos, los mocitos!
¡Eruditos! ¡Más que requetesabios!
¡Sabios, sabios, en los que a flor de labios
ves bullir su saber! ¡Ay, qué pollitos!
¡Pollitos, señoritos, cuchifritos
con voraces y PePeros resabios!
Con los que torear al personal
para llevárselo a su terreno,
acomodarlo sumiso y, de pleno,
endiñarle rejonazo mortal;
¡que hay que vaciar bolsillo ajeno
para ellos tener mejor jornal!

Observen: un Gobierno se propone hacer una judiada a sus corderos; crea un comité de sabios para que elaboren propuestas; el Gobierno indica a los sabios las propuestas a elaborar; el Gobierno las publicita; el Gobierno desestima las que tenía en mente desestimar; el Gobierno aprueba las otras. Que en su conjunto conforman la judiada de marras.

Como es lógico, los sabios son simplemente paniaguados que cobran la tira por hacer un paripé. ¡Con decirles que Felipito el Isidoro formó una vez parte de una! Y a lo mejor hasta se lo han propuesto a la otra gran lumbrera del desastre nacional, al pollo del bigote hitleriano y acantinflado que no supo reaccionar en aquel momento tan crucial y trágico, aquel 11-III de tristísima memoria. Por supuesto, no creo que ni se les haya ocurrido pensar en nuestro zapaterillo desaparecido, inútil y verborréico; no hubiera colado ni en Jauja.

En la judiada perpetrada la pasada semana, hay un punto que clama al cielo de la Historia: el impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

En el momento en que cada familia pasa por el amargo trago de perder uno de sus componentes, frecuentemente uno de sus sostenes económicos, entonces viene Papá Estado y, con el trabuco legal y para aliviarte en tu dolor, te pone en la tesitura de pagarle el derecho de pernada rijosa o, si no pasas por el aro, renunciar a lo que en herencia te ha dejado el feliz difunto.

Esto ha sido el motivo del aumento de renuncias a herencias que se ha disparado en los últimos tiempos; en unas regiones más que en otras. Aquí, en Andalucía, este impuesto de pernada se ha disparado hasta el cielo del 35 %. Claro, en su descargo hemos de hacer notar que aquí hay que pagar mariscadas, EREs, asesores, zánganos y cocaína para directores generales. Amén de puteríos, jubilaciones de SSs, cochazos para carguillos y otras menudencias.

Y es que España es diferente. Y, dentro de ella, Andalucía que, como es sabido y notorio, lo es todavía más. Por lo gilipollas que somos nosotros y lo sinvergüenzas que son ellos y yo me entiendo y no digo más porque luego todo se sabe y me acusan de decir esto o lo otro de ciertos políticos que, y quienes me conocen saben que es verdad, son mis animales favoritos en realidad y con quienes más circunspección y comedimiento gasto.

13-III-14

(soneto ridículo CXCIX: Un rayo y en el talego)

¡Magna dama con altísimos vuelos!
¡Pájara gañotera de notoria,
bandolera y oscura trayectoria!
¡Hacedora de torpes maquiavelos!
¡Jefecita con ruines cabronzuelos!
¡Caótica abusona, vil escoria
de la más bribona y sórdida historia!
¡Señorona por mezquinos subsuelos!
Anidaste cuando y donde más daño
podías hacernos, jodida pendona;
y como dura y vieja lagartona
nos limpiaste a base del engaño;
a Dios pido que te parta hogaño
un mal rayo y que te pille en chirona.

Han pedido fianza millonaria a una pájara que, presuntamente, ideó el sistema ERE andaluz; baste indicar que tal sistema, bajo la llamada batuta Maleni, desvió casi 200 millones de euros hacia bolsillos equivocados y aprovechados, o sea, los robó. Esto desde una posición de poder, es decir, haciendo uso del cargo para tarea tan lamentable. Para colmo, todo esto lo adobó con unas dosis de orgullo y prepotencia difícilmente soportables en una democracia.

¿Y bien? Pues, cárcel. Y reembolso a las arcas públicas de todo lo trincado para sí, para el partido o para ambos y los amigotes.

¿Y luego? El desprecio, el desdén y la repulsa de toda una nación que se levanta todos los días con el agua más o menos al cuello por culpa, en gran medida, de personajillos como ésta tía. Que si a otro ser despreciable se le pasa por la imaginación hacer otro tanto, tenga presente lo que le espera: el bien público es de todos, y nadie puede disponer de él sin dar cuenta de hasta el último céntimo. Pues este tipo de ladrones es el más miserable de todos: abusa de la confianza de quienes le encomiendan la administración; se aprovecha de su cargo; y cuando es sorprendido con las manos en la masa, hace uso de los bienes robados para salir indemne y con el riñón cubierto.

(artículo 97: Ni partía, ni doblá: ¡enjaulá!)

        Se echan las manos a la cabeza y les falta cabeza para echarse manos y manos para tanta madera. ¡Treinta millones de euros! ¡Pero si eso es un disparate! ¡Una locura! ¡Un potosí!

         Una leche: seis disparates, seis locuras, seis potosíes es lo que se han esfumado de nuestras arcas públicas gracias a los presuntos buenos servicios de esta pájara. Oficios en los que tanta confianza tienen quienes se han beneficiado de ellos que hasta han propiciado una recompensa genial para la pollita: me la han sentado en una poltrona en la cual, por rascarse lo que yo me sé, le están pagando un disparate, una locura, un potosí, pelaíco ha de tenerlo ya, presumo claro está.

        Y digo yo, digo, ¡vaya categoría que tiene la entidad de marras, eh? ¡Jabata es! ¡Como para fiarse de sus servicios o productos, verdad? ¡Menos mal, menos mal, meeenos mal que no la pagamos con nuestros impuestos! La entidad en cuestión, digo. El Banco Europeo de Inversiones, que la tiene como vicepresidenta. ¡Lo que leen! Dentro de nada tendremos Europa entera financiando ERES falsos a toda pastilla. Seguro.

         ¿Éstas son las entidades comunitarias? ¿Ésta su fiabilidad? Porque si es así, que lo es, ¿por qué leches no queremos a Mas dentro de ella? Allí estaría como pescado en hache dos o.

         Y hablando de salvadores y salvamentos, ¿sabían ustedes que el impuesto de sucesiones varía de 0 a 35% según comunidad en la que se estire la pata? O sea, casca, digamos, un señor, un Zapatero mismo por un poner o un Felipe Isidoro; bueno, pues sus hijos o hijas tienen que pagar 0 euros si los bienes a heredar del difunto están en Madrid; el 35% del valor catastral si están en Andalucía.

         ¿Ven? ¡Otra ventaja más de convertir Europa en una inmensa Andalucía!

         Pero hay más: es lógico, bueno y deseable que los impuestos andaluces sean más elevados porque los gastos de su hacienda pública redundan más en beneficio de sus aborregados ciudadanos; si no me creen, miren: ¿Dónde comen los líderes sindicales mariscadas con mejor estilo? ¿Dónde se han regalado cientos de miles de ordenadores con el pretexto idiota e interesado de mejorar la enseñanza? ¿Dónde se inventaron los ERES falsos? ¿Dónde cobran los sindicatos más cursos de formación que menos dan? ¿Dónde hay más asesores políticos inútiles por metro cuadrado? ¿Dónde hay una sanidad pública de menor calidad? ¿Dónde hay más pillo libre por menos fraude recuperado? ¿Dónde un repartidor de butano es vicepresidente del Gobierno? ¿Dónde tenemos un Guerrero, un Sevilla, un Juan Lanzas, un Cachuli, una Zaldívar, un Chaves, un Ivanito, una Paulita, un Torrijos, un..., ay, Dios!

         La respuesta es una, grande y casi estallo de orgullo al articular

¡¡¡ AN-DA-LU-CÍ-A !!!

09-III-14

(soneto ridículo CXCVIII: A doña Mercedes le quitan UGT)

Le mandan que se vaya, que no siga,
que las cuentas de UGT son sagradas;
entonces se parten a carcajadas:
este sindicato no se investiga;
a quien investigue, se le castiga;
aunque cuezan habas a caldeiradas
o vuelvan y vuelvan a las andadas.
Todo les importa una gran boñiga.
Quedarán como golfos y ladrones,
como cerdos con grandiosos caretos,
¡pero con los bolsillos bien repletos
de euros, de euritos y de eurones!
Nosotros, las quejas, a los shoshones,
que son los indios como más discretos.

Érase una vez que se era que había una gran señora llamada doña Mercedes Alaya. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

No investigará a UGT. La juez Mercedes Alaya, titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, acaba de perder el caso del escándalo de las subvenciones en UGT, tras la petición de la Fiscalía. Leer más:

http://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2014-03-07/la-juez-alaya-pierde-el-caso-ugt_98719/

07-III-14

(soneto cojonero CXCIX: ¡Viva doña Mercedes Alaya!)

Se cabrea una barbaridad
la Fiscalía Anticorrupción
porque abren una investigación
al Parlamento; aunque, la verdad,
contentos deben estar cantidad
los parlamentarios de la región
por aportar su colaboración
a barrer tanta deshonestidad.
Esto parece, más que fiscalía,
ayuda y protección a delincuentes,
personajes que sí son diferentes
ante la Ley en nuestra Andalucía
pues tienen inmunidad y amnistía
para robos comunes evidentes.

Lo de la impunidad parlamentaria es que ya clama al cielo: muchos parlamentarios han convertido este recurso en medio y sistema para robar con total desvergüenza. Y cuando algún juez honesto y competente, que los hay, intenta meterlos en vereda, ¡allá que salen los señoritos chillando como ratas y proclamando su impunidad parlamentaria! Oye, ¡y que no andan prestos arguyendo que están vulnerando las Leyes quienes pretenden saltarse tal trámite privilegiado! Lo han convertido en un abuso más de esta casta arrogante, engreída, pedante y altanera que son los nuevos ricos del sistema, estos políticos de profesión.

Pasa que muchos delitos se han cometido con la excusa del que "es para el partido" previo a la apropiación indebida de la parte del león de lo sustraído; con el peaje de esa mínima pequeñez los señoritos se aseguraban su continuidad en la posesión del hurto y la imposibilidad de cualquier pena, sanción, juicio o condena.

Por cierto, y ahora que caigo, ¿se le ha ocurrido a usted hacer la cuenta de lo que ganará cada día que del Nido permanezca en talego? Le voy a indicar cómo llevar a buen puerto la operación que le iluminará tal aspecto de la más cotidiana actualidad; siga estos pasos:

1) calcule cuántos millones robó el condenado;
2) halle el factor tdp (*) así: 7 (años de condena) x 0'5 (buena conducta) x 0'5 (reglaje y aplicación) x 0'7 (beneficios penitenciarios de régimen especial) x 0'7 (antigüedad y estirpe) x 0’5 (otras zarandajas);
3) multiplique el factor tdp por 365;
4) divida el total 1 entre el resultante de 3. La solución le vendrá dada en millones de euros/día.

Yo lo he hecho ya y, ¿saben?, la cifra es muy superior al récord de aquel condenado Conde que condenado fue y del cuento vive. Pese a ello, amigo, no decaiga: usted seguirá haciendo su declaración de la renta como cada año. O yendo al paro, que es peor. O votando a éstos o a los otros (que es mucho peor), lo cual ya es de masoquista experto.

¡¡¡Marianooooo, ¿dónde estánnnn esas reformasssss?!!!

(*) tdp = tomadura de pelo

Anticorrupción se opone a que Alaya investigue ahora al Parlamento andaluz. Recurre el auto de la juez recordando la inviolabilidad de los diputados y que la Intervención del Estado no tiene competencias para ello. (En varios periódicos).

05-III-14

(soneto lamentable CXCVIII: Doctor Negrín, presidente)

Tras arengar con toda elocuencia
a quienes morían, el malandrín
se larga con riquísimo botín,
sus hembras y total indiferencia.
¡Cuando ostentaba aún la presidencia
del pobre país, el doctor Negrín,
con licores, banquetes y carmín,
se va al exilio y nos deja su ausencia!
También nos deja la Guerra Civil,
con los muertos cayendo por doquier,
el hambre de hoy peor que ayer,
y el miedo y la malquerencia vil.
¡Adiós, con los tuyos en tu cubil
te pudras por tu indigno proceder!

1939. Huyeron como la bandada de pájaros que en realidad eran, dejando aquí a los soldaditos de a pie para que los machacaran entre Franco, sus morancos, sus legionarios y los falangistas.

Éste del que nos ocupamos ahora, Juan Negrín López, se las apañó para aderezar, engalanar, componer y emperifollar el yate Vita, cargarlo de obras de arte y objetos preciosos y, argumentando que tales bienes serían empleados en la evacuación y auxilio de los republicanos españoles en el exilio que estaba en ser, puso alegre y gozosa proa a México. Llegado allá este pollo protagonizó una riña de perros con Indalecio Prieto, de vecina camada, que avergonzó hasta a sus mismos correligionarios. Indalecio se llevó el hueso.

Por último, como era de esperar, el hueso se perdió; es decir, como no había que rendir cuentas a nadie, pues, eso, se perdió. El Inda y otros muchos vivieron como reyes, ¡vaya que sí!, fuera de España. Felices. Mientras mi padre en un campo de concentración y mi madre a pique de morir de desnutrición y enfermedades pacían en la hospitalidad del Caudillo por la gracia de Dios.

Así son las guerras; quienes las lían, ¡se salvan y a vivir como reyes, que son dos días!; quienes mueren, ¡pobres infelices y manejados de siempre, siempre los mismos! Siempre olvidados excepto por quienes los tienen en su memoria, los que sufrieron por y con ellos.

Los corderos.

02-III-14

(soneto ridículo CXCVII: Cortijo "Los Pujoles")

Cada vez se van pareciendo más
estos siete zagalones Pujoles
a otros Siete Niños españoles
más famosos que el propio Barrabás.
Montando potros guapos por demás,
luciendo sus trabucos y bemoles,
los Siete Niños como siete soles
ruina iban dejando por detrás.
Por Écija famosa cabalgaron;
su mami decía que eran muy buenos,
mas no lo eran tanto sino menos
porque sus bolsas bien que las llenaron
descuartizando bolsillos ajenos
con la plena impunidad que gozaron.

Por supuesto que no pienso decir quiénes son estos niños o siete zagalones "apujolados" (término que me han dicho que en swahili significa "hijos del palacio de la música que es bona porque la bolsa sona") ya que no pienso dar dato alguno que ayude a identificarlos y a que me metan un puro por atentar contra su honor (¿¡!?) o algo así. De eso, nada.

Sin embargo, sí que les voy a dar pistas en la dirección correcta; veamos: ITV, Andorra, bolsas llenas de fajos de 500, prósperas empresas, inversiones multimillonarias en Argentina y México, la novia acojonada, una banca catalana, propietarios de ¡más de sesenta empresas!, cuentas en el extranjero, imputados por comisiones ilegales, cochazos de infarto a tutiplén, ¿caen?, ¿no?, ahí va más: hacen lo que les da la gana en cierta región española a la que ahora llaman comunidad autónoma pero que en realidad es su cortijo. Ya sí, ¿verdad?

Bueno, pues lo más triste y lamentable es que aunque todo está en la prensa y es del dominio público, ahí los tienen, más lustrosos que los Siete Niños de Écija, más lucidos que la madre que los parió ferru ella sola, más libres y gozosos que sus mismos coleguillas, los pájaros; no devuelven nada, siguen en el tajo, nadie les importuna, nada les inquieta.

Y no son los únicos, ¿saben? Para muestra, botones: Matas el indultado sigue habitando su palacete y no el que le adjudicaron los jueces; Del Nido sigue emplumando el suyo en lugar de estar en la jaula; Julianito, ¿recuerdan?, sí, el de los pantalones sobaqueros y correa por bajo la barbilla, ¡el mismo!, bueno, pues sigue sin devolver nada de lo que robó; la Pantojita, esta pajarilla cantora, allá que continúa con sus trinos por todas partes menos por donde debía soltarlos; Enciso el Chato, disfrutando como borrico por feria de ricos; Urdanga, de vacaciones pagadas y protegidas en Villa Suiza, el paraíso de los evasores; su señora, bien, gracias.

Esto es España: un nirvana para los que se aplican a la política como una de las bellas artes. ¡Ay, Dios mío, y no se ve fin ni remedio! Todo es inútil. A la vista está que esta vez sí que está todo atado y bien atado, bajo siete candados. Y las llaves, en Suiza, Liechtenstein, Luxemburgo, las Caimán...

La madre que los parió. A todos.

28-II-14

(soneto lamentable CXCVII: Andaluces de Andalucía)

¿Y qué pretenden que festeje yo?
¿Otro dieciocho de julio de izquierdas?
¡Mejor que se jalen veintiocho mierdas*
unos cuantos políticos de pro!
Nuestra tierra no necesita, no,
zánganos listos ni pollitas lerdas
hocicando como loros y cerdas
en nuestra miseria de chapó.
Que terminen con esta dictadura
tan feroz, tan egoísta y tan cruel
como la del salvapatrias aquel
de la voz de pito, la mano dura;
que deje de ser esto ruin burdel,
sucia, burda y pura caricatura.

*con perdón.

Era un zagalón y ya se celebraba el 18 de julio; la gente salía a la playa o al campo, felices y contentos según parecía, plenos de risas y cachondeo, dispuestos a gozar con plenitud (que diría cierta chota medio lela y amiga mía) su penuria, su indigencia. Todo ello bajo la mirada paternal del morlaco que había dejado la piel de toro hecha jirones.

Era un mozo casadero y el 18 de julio se seguía celebrando; pero yo era consciente de que bajo aquellas risas y aquellas borracheras latían corazones angustiados, ansias revanchistas, espíritus acobardados y mucha hambre. Todo ello bajo los ojos atentos de unos y de otros; los que más, por la gracia de Dios.

Era un bicharraco a medio domar cuando el 18 de julio dejó de celebrarse.

Y empezamos a celebrar el 28 de febrero.

Yo, no. No tengo nada que celebrar. No es nada mío; si acaso, simple remembranza de un engaño afrentoso. Ya me tomaron bastante el pelo con el 18, me manejaron. Hoy, no; ya soy mayor. Un viejo casi que sigue viendo tanta hambre como entonces, mucha angustia, mucha ignorancia y majadería. Insulsez. Egoísmo humano en grado excelso.

Es que entiendo, andaluces de Andalucía, tocayos y paisanos míos, colegas en nuestra desgracia, que nacemos estando ya condenados a ser manejados sin piedad por toda nuestra eternidad. Alguna maldición gitana o algo, supongo. Paciencia y barajar, que diría Durandarte.

25-II-14

(soneto cojonero CXCVIII: No tan bien)

Pues si tan claras estaban las cosas,
si tan legal fue el dichoso fichaje,
si no hubo ni pillines, ni pillaje,
ni ratas, ni zorrillos ni raposas,
¿por qué se mostraron tan generosas
ayer las arcas del culé linaje,
pagando un complementario reglaje
con aquellas prisas tan zozobrosas?
Está todo más claro que el cristal;
al menos, yo no tengo duda alguna;
pues con la dimisión tan oportuna
de cierto pajarito principal,
quien no quiera entender es fiscal
de cierta fiscalía lacayuna.

Lo que yo digo es que todo en este mundo está sometido a defectos, errores y equivocaciones; por eso es obra del hombre y, además, por ser obra del hombre; incluso, a veces, lo que no lo es, también. Por ello cabe pensar que nuestra Justicia no se substrae a esta regla sino que la abraza cumplida, fervorosa y entusiásticamente.

Todo esto viene a cuento de no sé qué; y, además, se me ha olvidado de lo que estaba hablando. De manera que pasaré a otra cosa, que el tiempo fluye y cuando acuerdas ya no queda: ¡El Barça y su fichaje estrella!

Si yo fuese amigo de ese heroico y descabezado individuo que ha costado trece millones al equipo de sus amores le diría: "Corre, hijo, corre y busca tu salvación en el amparo de la Iglesia porque tu cuello corre serio peligro, tus lomos, más. Y si de paso al más cercano templo te encuentras con los servidores de corte y rey, azúzalos con todo tu corazón para que metan en galeras a tus enemigos, que son también los de la Justicia y las leyes".

Muy probablemente no sirva de nada, claro está; pero al menos se habrá ido al otro mundo con la conciencia satisfecha de quien ha buscado su salvación hasta en el lugar menos factible de hallarla.

¡Ah, por cierto, señor presidente de cierto club: no habréis hecho las cosas tan bien cuando os habéis dado prisa en desembolsar trece millones de euros! Euros, dicho sea, que de haber hecho las cosas efectivamente bien, os habríais quedado con ellos, ¿no?

¿Y la Justicia qué, supervisando nubes?

22-II-14

(soneto doloroso CXCVII: Funcionarios vs empleados)

En Andalucía compran los votos
con los denominados chiringuitos,
agencias son, corrales o garitos
de borregos sociatas  y devotos;
como antes los perritos pilotos,
abundan ahora los infrascritos,
obedientes, complacientes, mansitos,
pétreos: para salir en las fotos.
En los fértiles predios andaluces
del PSOE, los chiringuitos pacen;
predios que, realmente, son las cruces
de esta bendita tierra en que yacen;
y a la que con ahínco se complacen
en hacerla caer de putas bruces.

El hecho de que en Andalucía les llevemos aguantando treinta larguísimos años, los mismos que ustedes han aprovechado para hundirnos en la más negra miseria, no quiere decir que seamos pájaros bobos totales. Por eso nos parece que la consejera de Hacienda, una tal Montero, ofende a nuestra inteligencia intentando hacernos creer que lo que vemos negro funesto como pozo negro es, en realidad, rosa rosado de lo más tierno.

Mire usted, señora mía, las agencias públicas son nidos de enchufados regentados por enchufados y con el designio de sacar votos de donde no los hay. Y no es que en Andalucía no había ya votantes zoquetes o interesados de siniestra mano; los había y en abundancia: cuente usted, si es que no me cree, a los aficionados a los EREs, a los suscriptores del PER, y a las cohortes de mangantes del coche oficial y poltrona VISA y verá que no miento.

Pero, claro, quedaba el funcionariado, es decir, aquella parcela que por oposición es ajena al chanchulleo político y, por consiguiente, de voto libre y cabeza clara. ¿Qué hacer con ellos? ¿Cómo quitárnoslos de encima?

Y surge la idea avileña:

¡Ya está, las agencias públicas!
¿Y eso qué es?
¡Pues las empresas públicas!
¿Y eso qué es?
¡Pues..., ya está: los entes instrumentales!
¿Y eso qué es?
¡Pues los chiringuitos, so idiota, cortijos paralelos a la administración pública y en los que pastan los cortijeros nuestros, que somos nosotros, los señoritos modernos!

Pero observen, aunque ustedes no se lo crean, esta señora, esta consejera de Hacienda y Administración Pública, esta tal María Jesús Montero, ¡considera "una ofensa" hacia los 20.000 empleados de los entes instrumentales de la Junta que "se hable de que trabajan en chiringuitos o cortijos del PSOE"!

Pero, pero, pero, ¿por quién nos toma usted, señora mía de mi alma?

18-II-14

(soneto doloroso CXCVI: Empresas públicas)

Nuestros giga-multi-poli-gobiernos
han iniciado tremenda campaña
con el objeto de evitar que España
se vaya a los puñeteros infiernos;
así que mientras nos aprietan pernos
a los curritos y nos meten caña,
por las empresas públicas, con maña,
nos cuelan primos, amigos y yernos.
Que viven como ricos marajás
a costa del sudor de los tontucios,
o sea, de nosotros, pobres rucios
y encima puteados por demás,
tragando robos y negocios sucios,
lampando mientras nos dan por detrás.

Esto de las empresas o agencias públicas es el invento del siglo. Del siglo de los tontos. Consiste en un sistema para meter parentelas y coleguillas en ubicaciones idóneas para que chupen de la teta de la vaca, se rasquen sus cataplines a piacere y vivan como futbolistas hasta el fin de sus felices días. Todo a costa del gilipollas de turno o contribuyente, como también se les llama.

Observen, elEconomista.es del 18-II-14:

Los altos cargos de las empresas públicas crecen un 10% en plena crisis (http://www.eleconomista.es/espana/noticias/5546637/02/14/Los-altos-cargos-de-las-empresas-publicas-crecen-un-10-en-plena-crisis.html)

Les ruego encarecidamente que vayan a ese sitio web y lean el desglose fabuloso que hace de los avances y aplicación con que nuestra Administración se ha metido de lleno en lo que el ahorro se refiere. Para mí, la cosa está más que clara: antes de la crisis los partidos políticos se apañaban con lo que afanaban sus Matesas, Correas, Barcenatos, Galeotes, Palaus, Calatravazos, eres y tal. Ahora, con la escasez de recalificaciones, obras públicas y eso, ¿de dónde van a sacar pa tanto como destacan?

Pues de las empresas públicas.

¿Que no sirven los intereses del ciudadano?
¿Y qué?
¿Que otro sistema más claro sería más práctico y barato?
¿Y qué?
¿Que son una gusanera de enchufados?
¿Y qué?
¿Que nos jodamos?
¿Hasta cuándo?

14-II-14

(soneto lamentable CXCVI: Repartiendo butano)

¡Ele ahí, el vicepresidente
Diego Valderas, el que fue azote
inclemente de aquel monigote
que dejó Chaves como descendiente…,
sí, hombre, sí, aquel que de repente
dimitió y fue corriendo al trote
a guarecerse con barba y bigote
en algún Senado correspondiente!;
pues a este señor de Izquierda Unida
(¿saben que tiene casa en Bollullos
por un desahucio y banqueros chanchullos?)
anteayer dio justa bienvenida
con ¡olés!, ¡vivas!, yuyos y repullos,
la juez Alaya, eximia y querida.

Está muy tranquilo; de modo que ustedes, lo mismo; además, si, como dice él, no tiene nada que ocultar, miel sobre hojuelas; por otra parte, don Diego afirma que es inocente y, siendo político, pues, habrá que creerle, ¿no? Pero, a lo que vamos, ya es sintomático que la juez Alaya haya pedido a la UCO de la Guardia Civil que se investiguen ciertas actividades de este señor, este Valderas, relacionadas con la partida 31L o fondos de reptiles, como los denominó en su día su amigote el excelentísimo señor don Javier Guerrero.

A lo que parece, este último pajarraco se chivó sobre las actividades de sus coleguillas, el tal Valderas y el presidente de la Diputación sevillana, tal Villalobos. Ambos, como es lógico, tienen un cabreo de agárrate y no te menees. Pues son inocentes, según dicen.

No obstante, conviene aclarar cómo el señor Valderas tiene ya alguna experiencia en esto de ser objeto de atención pública: hace unos años fue debidamente aclamado por la manera tan consecuente que tuvo para apropiarse de la vivienda de un vecino. Legalmente, puede que justa; ética y moralmente, seguro que nauseabunda. Pueden documentarse más en la nube.

11-II-14

(soneto ridículo CXCVI: ¿Ven? ¿Ven cómo sí?)

¡Ya está medio salvada la infanta!
¡El golfo lo estará Dios mediante!
Jaime Matas, el presi maleante
espera a ver qué pasa con la manta;
puesto que, por salvar a la tunanta,
puede ser que escape algún mangante
para gozar de su botín boyante
sin tener que cantar ni una taranta.
Y, mientras, el Curita macareno,
el aforado del te-quiero-un-huevo,
el  requetetrajeado mancebo,
el que regaló dinero ajeno
a Torres y al Urdangarín, ¡sin freno!,
campa libre tal que feliz efebo.

Bueno, pues, ¿ven?, ¿ven cómo sí? Ya poco a poco van volviendo las aguas a su cauce: con la ayuda de Hacienda, del fiscal y de la prensa, el estado de la infantita es de muy buena esperanza, pese a las malvadas pretensiones de cierto justo juez; a su tortolito, el golfo urdanguapín, me lo están aparcando, seguramente que con la esperanza de que la memoria del pueblo, tan cambiante y tornadiza, haga el resto y puedan comer perdices en el salón de su palacete y no en algún vis-a-vis de cualquier jaula.

¿El resto? ¡Ah, amigos, el resto! El resto, sí. Pues el resto, o sea los que entregaron nuestro dinero a mantas a los bribones, pues..., por ahí andan. Uno de ellos, tal Matas, va capeando el temporal como puede; seguramente que molesto porque entre tanto policía, juicio, abogado y sentencia no le dejan disfrutar de su botín en la serena calma del potentado.

El otro, el Curita, pues..., ¿qué quieren que les cuente? De lo más vergonzoso del posfranquismo. Este tío ha consentido que millones de euros vayan a parar a los bolsillos de dos golfos; ¿por qué? ¡Ah? Seguramente, para satisfaer su ego y sus elucubraciones egoistonas, ya saben. ¡Pues ni siquiera lo han imputado! ¡Al que debía cuidar nuestra hacienda con ojo alerta y sensatez previsora, ni lo han imputado!

Y, ¡encima!, hasta se permite ningunear a un juez como una catedral. Al juez Castro digo. Sí, de juzgado de guardia.

10-II-14

(soneto lamentable CXCV: LA TETA DE LA VACA, por la A. de C.)

El humor zafio, de vergüenza ajena,
el seudochiste torpe y chabacano;
el guion, en memez burda rayano;
la interpretación mostrenca, de pena.
Con frecuencia nuestro cine condena
y contra el poder se le va la mano;
le tilda de ignorante, de tirano
y con insultos la boca se le llena.
Y digo yo, algo tendrá que ver
la calidad del arte del artista
en que el público asista, desista,
insista o persista en su placer;
pues a bodrio que tú ves en la pista,
cerrojazo que le das al taller.

En la actual coyuntura de hambre y necesidad, el cine es un artículo de lujo; y aquí, en España, de lujo patatero.

Recuerdo películas que a través de los años siguen manteniendo impoluta su influencia en mí: La Strada, La escapada, Dos mujeres, Los girasoles, Bienvenido Mr Marshall, Testigo de cargo, Doce hombres sin piedad, por mencionar algunas. Desde luego, por más que busco y rebusco de entre la producción española de los últimos veinte años, ni una encuentro que iguale a éstas o similares. Es mi criterio, claro está, subjetivo y eso; pero me encantaría que ustedes, amables amigos, me indicaran siquiera una que ponga de relieve lo mustio y descuidado de mi memoria; porque allá donde miro sólo encuentro ejemplos memorables de lo burdo, lo artificioso por demás, lo escabroso sin razón, lo torpe ad infinitum.

Y estos pollos son los que se montan una imitación tipo kitsch del festival de los Óscar americanos para su mayor bombo y platillo; los Goya, le llaman. Allí salen como pajaritos mínimos y reales y se pavonean por aquí y por allá. Y estos pollos también son los que se molestan porque un señor, al que invitaron anteriormente para ponerlo como chupa de dómine a continuación, este año ha declinado amablemente su invitación. Eso sí, poniendo una excusa, porque este señor parece tener el mínimo de educación que a otros falta.

Hombre, si invito a alguien a una fiesta mía no es para hacerle representar el papelón del tonto de la fiesta; para eso no le invito; si quiero o tengo que decirle algo, se lo digo en privado o en audiencia o lo que sea, no organizo una fiesta para ello. O no aprovecho una fiesta para ello: cada cosa en su sitio y cada sitio en su lugar.

¿Motivo? El cine español no vende y ellos quieren seguir chupando del bote de la subvención.

¿Solución? ¡A trabajar, gandules! Y el que no valga para hacer un cine competitivo, artístico, razonable, como se hace en otros países, pues ya saben lo que dice mi amigo Arturo: ¡A la puta calle!

Ya está bien de tanto chupóptero inconsecuente y ¿progre? ¡JA!

09-II-14

(soneto cojonero CXCVII: Repartamos culpas)

Niñato jugador de balonmano,
convencido de que eres un lumbrera,
un genio de los negocios, un fuera
de serie, borrico guipuzcoano,
contempla el guirigay tan galano
que por culpa de tu corta mollera,
tus uñas largas y mucha flojera
nos has traído, so torpe gusano.
Mas, con ser mucha tal estupidez,
no es toda tuya, ni mucho menos;
pues hubo más de cien cántaros llenos
de displicente y real dejadez:
¡Alguien debió vigilar tu honradez
con mil ojos de desconfianza plenos!

Hablando de otra cosa, el otro día vi una fotografía de un hombre anciano, decrépito se diría, con pocos reflejos y menos movilidad; era nuestro rey y señor. Ya no era, claro está, aquel galano príncipe que voló con rauda intrepidez a plantar cara al moro de la Marcha Verde; atrás ha quedado, también, el que vimos en las teles un 23 de febrero de aciaga memoria; y en la memoria igualmente queda el que destilaba ternura por sus ojos en la boda de su hijita pequeña, cuando aquélla le hizo la genuflexión debida, ¿recuerdan?

Sin embargo, es ahora cuando tiene la experiencia que dan los años, la sensatez y cordura que confiere el tiempo, la prudencia con que te adornan los errores y culpas; también los reflejos lentos y la dejadez que acompaña a la ancianidad, por supuesto. Quiero pensar que es todo esto lo que le hace aferrarse al trono y no abdicar en quien, hoy por hoy, goza de mejor imagen que él, ha demostrado que tiene mesura y, sobre todo, exhala esa lozanía y frescura aún no perdidas junto con la experiencia que conlleva la proximidad de la cincuentena.

¿Qué mejor ocasión que ésta para apartarse a un lado y, desde la sombra, animar, sugerir y asesorar a quien ya está en sazón? Ayudarle, incluso, con los contactos y relaciones adquiridos a lo largo de tantísimos años.

Por otra parte, y en profesiones no tan esenciales como ésta, el cese en la actividad es una imposición por ley. Cuando no por naturaleza.

07-II-14

(soneto doloroso CXCV: ¿Y ahora qué?)

Al pollito Mas, Mariano, le diste
para sus caprichos separatistas
y sus grandes derroches triunfalistas
mucho del autonómico alpiste.
Un alpiste que, sin duda, tú viste
cómo malgastó en ordenancistas
despotismos y en totalitaristas
actuaciones rayanas con el chiste.
Pues ahora, Mariano, quiere más.
Ya que mucho le diste, poco fue.
Que mientras tú le dabas el parné,
él le daba a las leyes por detrás,
pariendo un egoísta paripé
con mal arreglo y menos vuelta atrás.

Mientras que Arturo Mas se aplica a dividir a los catalanes y a encarecer la financiación española, ahora resulta que tiene que acudir al Fondo de Liquidez Autonómico porque no encuentra otro medio de financiación propia.

Hombre, arrima un poquito el hombro. Yo no digo que Cataluña no aporte al Estado su parte correspondiente; aporta, por supuesto. Pero Cataluña no es Arturo Mas: es mucho más que Mas; que, esto sí, creo que es bastante menos de lo que él estima que es.

De todas formas, si no quieres arrimar el hombro, Arturo, al menos no remes contracorriente.

Pero si, pese a todo, el mocito se empeña, Mariano, ¡que le den por! Porque, ¿quién te garantiza que si sigue adelante con su inoportuna pretensión luego responderá ante España, que es en realidad su avalista?

Señor con catadura moral capaz de hacer lo que está haciendo en coyuntura como la actual, NO ES DE FIAR.

06-II-14

(soneto cojonero CXCVI: Cargantes y zurullos)

¡Y que con esta crisis tan tremenda
tengamos que sufrir a estos capullos
(Urcullu, Mas, Durán y otros zurullos),
es más de lo que aguanta cualquier menda!
Pues basan todos ellos su jodienda
en alimentar baldíos barullos
para así hacer colar sus chanchullos
que les vienen a incrementar su hacienda.
Y se creen unos Talleyrand, encima;
cuando no son sino torpes pigmeos,
necios sembradores de mangoneos
que, con verlos tan sólo, da ya grima.
¡Y aún quieren estos toscos fariseos
que les tengamos respeto y estima!

Por si no tuviésemos bastante con la crisis desatada por el mangoneo fiero de los políticos en Cajas de Ahorros y Banca en general (amén de otras muchas joyas de la estructura ciudadana), ahora vienen estos macarrillas autonómicos con ínfulas de salvapatrias y cerebros de mosquito borracho a jodernos los pocos momentos que nos van quedando de reposo. Han escogido el momento en que un Gobierno débil con un presidente vacilante e irresoluto a la cabeza les han ofrecido la ocasión en bandeja. Es lo que se dice, remachar el clavo: crisis, primero, y tres tazas de estupidez, a continuación.

Bueno, pues algo habrá que hacer. Yo, para empezar, les acabo de echar un conjuro de tres pares de pantalones; es algo así como un hechizo de vudú de ésos mezclado con un mal de ojo áspero y agitanao de los de toda la vida. Si escapan, milagro va a ser.

Pero es que se lo han ganado con todas las de la ley, sí señor. Porque me da lástima, es cierto, pues el maleficio es de los duros; pero, mira, que se hubieran aplicado a lo que estaban condicionados por su capacidad mental: vender mantas por las ferias, meter moscas en botellas u ordeñar grillos a dos manos.

Y no a hacer de presidentes de nada en un país de risa y en una época de llanto.

04-II-14

(soneto lamentable CXCIV: Bodas y bodorrios)

¡Qué boda, Virgen Santa, vaya boda
la que en Córdoba celebró este tío,
que rumbo, que esplendor, qué señorío,
casi paralizó la ciudad toda!
Boda que pasmó a más de un rapsoda
por su magnificencia y señorío,
lujo, soberbia, pompa, poderío
y despliegue de la más actual moda.
Por supuesto, todo con coste cero,
sin pagar el señor ni una peseta,
usando lo público, el muy jeta,
tal como su cortijo puñetero.
Y tal como gastó nuestro dinero
en otra boda otro condotiero.

¡Otro pollo más que ingresa en el selectísimo Club de los Inocentes! Ya saben, en el de esos pollos que están tan tranquilos porque algún juez honesto los hace objeto de su atención; al momento saltan como desquiciados chillando que son inocentes, gritan que están muy tranquilos, te colocan el cuentecito ese de la presunción de inocencia y, si pueden, te hacen ver que son aforados. ¡Cómo si todo ello fuese prueba de su inocencia!

En este caso se trata de un tal PAC, siglas que aparecen en los papeles Bárcenas y que la policía presume que corresponden a Paco Álvarez Cascos, el que fue secretario general del PP entre 1989 y 1999 y, posteriormente, ministro de Fomento hasta 2004.

Recuerdo que este mismo pollo fue el que puso Córdoba patas arriba con motivo de su boda con una chavala mucho más joven. Obraron como si la ciudad andaluza fuese su cortijillo particular y ellos gozasen del derecho de pernada porque les pertenecía.

Lo que, dicho sea de paso, me trae a la memoria otro bodorrio similar, esta vez en El Escorial. Allí estaba el alto clero todo obsequioso y zalamero por demás ante un album de fotos que, repasándolo hoy día, observo que pocos ha de haber que recojan tanto indeseable, bribón, tranquilo y corrupto juntos.

02-II-14

(soneto ridículo CXCV: San Judas, ¡óyeme!)

Tiraba de tarjeta la señora
como quien tira migas a los pollos;
más aún, como quien les tira bollos
grandes, a dos manos y cualquier hora;
mas no la llamaré defraudadora
porque con la Justicia malos rollos
no quiero tener, ni busco embrollos
con una presunta estafadora.
No obstante, los derroches de esta jeta,
con ser muchos, también son asumibles;
¡y más en estos años bonancibles
que tan poco se mira la peseta!
¡Ay, san Judas, el de los Imposibles,
que se queden los jetas sin tarjeta!

Y los que no lo son, ¡también! Quiero decir, los que nos son jetas. ¿Por qué se han de pagar caprichos de buche y bragueta a nuestra costa? Porque lo que sí está claro es que se pagan. Y que no se hace nada. Y que no tienen justificación. Y menos todavía en estos años tan horribles.

Pero ahí están. Las dichosas tarjetitas digo. Quienes las tienen, las defienden a capa y espada con los argumentos más ridículos y peregrinos. Que no convencen ni a ellos.

No, señores, no: ¡Tarjetas fuera! ¡A costearse cada uno sus antojos con su dinero, no con el del vecino! Y si no le interesa, pues se actúa como en la empresa privada: a escupir al viento y a llorar a la mar y ahí puerta y a la puta calle. Y a otra cosa.

Fíjense en esta gloriosa damita, esta Capdevila. Paga con nuestro dinero sus viajecitos. No la pillan: ¡Cojonudo! Oye campanas: ¡No, si yo ya lo he devuelto! La pescan: ¡No he hecho nada ilícito, quieren desacreditarme política y personalmente, grave injerencia en mi vida intima! La guinda : ¡Tengo la conciencia tranquila!

¿Qué más pruebas quieren?

Nota de la redacción: todo esto, como es lógico, presunto y eso. Además, por si alguien desconoce el tema, pueden ustedes documentarse en la prensa de los últimos días: La diputada Montserrat Capdevila, investigada por el presunto uso indebido de la tarjeta de crédito del Parlament. Porque es que, encima, eso: la tarjeta la pagamos todos a través del parlamento catalán, uno más de la veintena de parlamentos y parlamentillos que serían inútiles si se limitaran a no hacer nada; pero es que éstos puñeteros, por si fuera poco, ¡reman contra corriente! Y nosotros, manteniéndolos.

31-I-14

(soneto cojonero CXCV: Princesita y ladrona)

Pues está encantada la Princesa,
la Princesita de las Baleares,
seis meses hozando en nuevos lares,
disfrutando está como posesa;
sin vestir el uniforme de presa,
presa es a pesar de los pesares,
la más rica entre las estelares,
reclusa es pero reclusa cresa.
Además es prudente y silenciosa:
ni pun quiere decir sobre el asunto;
asunto es de muy cuantioso unto,
a seis millones asciende la cosa,
cosa presunta y quiquiricosa
para disfrutar al salir y… ¡punto!

Otra politiquita que se ríe de nosotros; bueno, otra no, la misma. Esta pájara ha sido llamada a declarar en otro asuntillo en el que se barrieron 6 millonazos de eurazos; se los repartió con otros dos compinches. Presuntamente todo, claro.

Bien, pues la señora, ni pío: su boquita cerrada y no cantó, cosa que si hicieron sus ayudantes o coleguillas, antiguos Ilustrísimas de nuevo cuño todos, ya saben. Éstos sí que fueron más explícitos y detallaron cómo se desarrolló la función en la que el papel de primera dama o protagonista femenina fue para esta pájara.

Claro, ella sabe que todo se reduce a estar callada. ¿Que le echan unos años? Pues bueno; se cumplen y a la calle. Con el producto de sus robos incólume. Es como si hubiera estado trabajando tantos años (no muchos y, desde luego, no los que merece) y al salir le pagaran de golpe un salario abundoso y libre de impuestos; seguramente an alguna Andorra oriolana.

Además, el tal trabajo de marras ha tenido sus ventajillas: alojamiento gratis en una especie de hotelito coquetón que ella misma ha cuidado de que sea de lo más confortable; total libertad de horarios para cumplir con los objetivos del mismo, que son no hacer nada; regalitos ad hoc en forma de tercer grado. O segundo o primero, que no me lo sé bien.

¿Tonta la niña?

¡TURURÚ!

¿Ladrona?

¡SÍ! ¡YES! ¡OUI! ¡HARTÁ!

¡¡PUES QUE NO SALGA HASTA QUE NO DEVUELVA LO MANGADO!!

30-I-14

(soneto doloroso CXCIV: Nuestra Justicia)

La Justicia camina por senderos
que el pueblo no transita ni desea;
llevada es cual perro, con correa,
sometida a caprichos altaneros;
vestida va con ternos verbeneros,
mas huera está su fatua azotea
pues nacida fue de una patulea
repleta de floridos majaderos.
Hoy todos pugnan por coger las riendas
y llevarla por donde quieren ellos,
montados en sus lomos, los plebeyos
cual caballeros con ricas haciendas;
y sin que les duelan almas ni prendas
por cohechos, abusos ni atropellos.

Desde el paritorio, o sea, Las Cortes, o sea, el Congreso, hasta aquí, nuestra Señora ha venido sufriendo todo tipo de vejaciones, abusos, penalidades y violaciones por parte o autoría de sus propios padres; los cuales se han estado disputando sus favores sin tregua ni pudor. Así, en vez de crecer hermosa y honesta, lozana y saludable, honrada y apreciada por todos, ha llegado a nuestros días envejecida y ajada más que prostituta en quiebra.

Lo que había de ser garantía del derecho y fundamento de la sociedad es hoy día el triste remedo de un erial en el que, como por milagro pasmoso, pululean glorias de la patria, gigantes algunas, doña Mercedes Alaya o don José Castro, diminutas otras muchas, desempeñantes que son de tantos y tantos juzgados perdidos en el anonimato de lo cotidiano.

(soneto ridículo CXCIV: ¡A vueltas con la mujer del César!)

Hay alguien, con toda la mala idea,
que afirma que Fierro, el marido
que es de la Tal y Dal, ha recibido
una muy linda renta macabea
por una cierta dudosa tarea
que, en realidad, no ha cumplido;
tal vez sea pago en diferido
o tal vez le tocó en la pedrea.
Es el caso que, sea como sea
la señora no sabe ni contesta
de cómo llegó a conyugal cesta
un dinero más negro que la brea.
¡O tal vez la mujer tampoco presta
atención a minucias tales, ea!

O puede ser que tampoco se entere de nada la señora, como cierto par de pájaras que yo me sé; no obstante, no me lo creo. Pienso que ambas tres, que dirían en mi tierra, saben muy bien qué se cuece en la cocina de sus lares.

Y pienso, también, que cuanto más alta estés, mejor ejemplo has de dar; lo cual es una verdadera vergogna pues la mujer del César no sólo ha de ser puta sino, además, parecerlo. Y éstas ni lo son, ni lo parecen, ni se les espera. ¡Qué pena que hayan nacido en un país de gente tan honrada!

29-I-14

(soneto cojonero CXCIV: FITUR)

¡Dios bendito, miren cuánto turista!
¡Qué contento más grande! ¡Qué derroche!
¡Tanto pillo tirando a troche y moche!
¡Qué lujo! ¡Qué goce para la vista!
¡Tanto alcalde exhibicionista!
¡Tantísimo gorrón! ¡Cuánto fantoche!
¡Tanto "a la noche, chichirimoche"
gastando más que líder ugetista!
¡FITUR, como ocasión, es lo más guay;
pues tenemos juntitos los turistas
bribones que nos sobran, qué caray:
los asesores, trepas y arribistas!
Sí; trance como éste, no lo hay
para librarnos de trapisondistas.

Ya estamos, como siempre, tirando con pólvora del rey. ¿Qué hacen las autoridades (y cortes esperpénticas que les acompañan) en un sitio como FITUR? Pues muy sencillo; yo mismo se lo digo: chupar del boti-gañoti.

En la actual coyuntura, con los recortes a cuestas, estos pollos siguen con sus malas costumbres de costumbre: gastando como si el saco no tuviera fondo. Luego vendrán con que si estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades, ¿saben?, añadiendo sarcasmo a una burla ya de por sí cruel.

Y así llevamos ya una eternidad de presunta democracia; con una Administración doblemente monstruosa, por tamaño y por usos. ¿Cómo mantenemos una veintena de Parlamentos? ¡Con uno sobraba! Pero, no; hemos de tener ¡hasta un Senado!; que, por cierto, todavía anda buscando materia de la que ocuparse; pues hasta ahora ha sido lo que por aquí, por el sur, llamamos un chiringuito, es decir, se crea el chupódromo y a continuación se le busca función.

Pero es que, encima, no son trincones humildes y a lo disimulado, no, ¡arramblan! ¿Que hay una feriecita? Se apuntan. ¿Un viajecito? Se apuntan. ¿Una convención? Se apuntan. ¿Una presentación? Se apuntan. ¿Una inauguración? Se apuntan. Porque saben que en todos esos sitios, y en más, siempre hay trinque: en dinero, en especie o en ambos. Una mínima parte, al partido; el resto mayoritario, ¡al zurrón!

Nosotros, ¡a pagar!

28-I-14

(soneto lamentable CXCIII: La indemnización en diferido)

¡Ay, Señor, cómo son estos jodidos,
haciendo y deshaciendo a su antojo,
desplumando a Hacienda sin sonrojo
y viviendo como ricos perdidos!
¡Aunque, a lo mejor, son… distraídos
tan sólo! ¡Y escapó a su hábil ojo
todo ese tremebundo manojo
de milloncejos desaparecidos!
Total son tan sólo unos sesenta
los millones de euros que ahora florecen
radiantes y lozanos, y aparecen
en cuentas de los pájaros de cuenta;
y..., ¿quién no perdió en alguna venta
unos millones de los que encarecen?

Está más claro que al agüita clara de la fuente prístina: ¿cómo van a contar como correspondientes al traspaso de Neymar los cincuenta millones de euros que el Barça ingresó en la cuenta de Neymar&Neymar si es la cuenta de papi Neymar y Neymar baby? Bueno, esto según información aparecida en El Mundo.

Ahora se pondrán a explicarlo y resultará algo similar a lo de las cuentas del Gran Capitán Messi. Que viene a ser como la simulación de la indemnización en diferido de la Cospedal. O sea, que no engaña ni a un Rosell.

Lo dicho: claro como el agüita clara. ¿O no? Claro, también, que a ver quién es la Hacienda guapa que anda ahora pidiéndole la complementaria al Barça; porque pedírselo al Barça es pedírselo a Cataluña; y hacerlo, pedirlo, es robarles. A los catalanes. A todos ellos, incluidos los del RCD Español.

Con estos pollos que tenemos, el final será que los terminaremos pagando todos los españoles.

Menos los catalanes.

27-I-14

(soneto doloroso CXCIII: Indulto para un ladrón)

Un ladronzuelo común, tal Del Nido,
condenado a siete de talego
por un cierto trapicheo o trasiego
de perras que por dolo o por descuido
(¡ja!) se perdieron de modo indebido,
encuentra el cariño y el apego
de sus colegas firmantes del pliego
que ruega el indulto del bandido.
¡Qué lindo canto a la integridad!
¡Cómo mola tan noble actitud,
tal indulgencia, tanta caridad
hacia tunante de tal magnitud!
¡Un muy buen ejemplo de ineptitud!
Y mejor, de irresponsabilidad.

De vergüenza ajena. Que vengan estos pollos a pedir el indulto para un ladrón cuyos delitos están determinados por la ambición, habiendo, como hay, en la cárcel personas que se vieron forzados a sus actos por el hambre o la desesperación, ¡es de vergüenza! Ajena, encima, que es la peor.

Además, está la importancia del hecho en sí: entre este bribón y sus compinches dejaron arrasada Marbella, nos robaron a todos, sumieron en la miseria a muchos.

Además, está la calidad del personaje en cuestión: presidente de un club de primera, ¡vamos, casi, casi como una infanta de España! Que cuanto más alto estás, mayor es la repercusión de tus hechos; y mejor el ejemplo que has de dar.

Pasa que el fútbol es intocable aquí. Los clubes, los importantes, mercadean, compran, regalan, donan, reparten, adquieren voluntades y corazones; y no me cabe duda de que algún dinero escapará airoso y pujante hacia las arcas de algún partido cuyo presidente se sienta semana tras semana en rico palco para ver de gañote el partido del año. O del siglo.

Así se les permite lo que a los ciudadanos de a pie no: retrasos y deudas con Hacienda, atrasos con la SS y trapicheos varios. Y si no se lo cree, amigo mío, pregúntele a Rosell, el del Barça, ése que dimitió porque lo imputaron tanto que hasta lloró de frustración amarga.

24-I-14

(soneto ridículo CXCIII: ¡Indultos a go-gó!)

Por ésta la presente, don Alberto,
los abajo firmantes, presidentes
que somos todos de los diferentes
clubes de primera, ante su experto
criterio y fiados en el buen acierto
y recto obrar a Usía inherentes,
declaramos que no son convenientes
ciertos actos que siembran desconcierto:
meternos en prisión es el primero;
por ello le pedimos el indulto
para Del Nido, el jurisconsulto
al que a trullo le huele el trasero;
de paso para Rosell, diestro y culto
también, también en el atolladero.

Aquí se está haciendo más difícil que un rico entre en el talego, que que un camello atraviese el ojo de una aguja. Pillan al pillo (en realidad al sinvergüenza) y lo juzgan. Claro, como el pollo tiene tela-telita-teeela-teeela, producto de su buen obrar, va y me contrata al abogado más caro; y este señor letrado hace dos cosas: me lo despluma, que está bien, y me lo pone en la calle libre como los pajaritos y los pájaros, que es por lo que se dice.

Hay, sin embargo, ocasiones en los que no remata faena con la contundencia y acierto debidos; entonces lo pilla en un aparte, le suelta: "Ahora, ¡a apelar!", y comienza la exprimir el limón y a llenar su letrada faltriquera; cuando tras cuatro o cinco apelaciones casi no le quedan al pájaro penas que cumplir ni perras en el bolso, lo pilla en otro aparte, le suelta: "Ahora, ¡a por el indulto!", y comienza a requetexprimir el limón hasta límites insospechados en otros países.

Hay una variante que tiene lugar en círculos políticos mayormente. Consiste en ralentizar procedimientos ad nauseam, o sea, hasta que el delito prescribe; los letrados especialistas en tal modalidad suelen explicar "¡Así ni siquiera molestamos a Menganito!".

Nosotros, entretanto, contemplando cómo se pasa la Ley, cómo se la van pasando, por el arco del triunfo, tan a la chita callando.

¡Ah, por cierto!, el señor Del Nido sólo está condenado a unos siete años de cárcel por haber dejado Marbella más limpia que los chorros del oro. ¡Ah, por cierto!, señor Rosell, ¿dónde están las perras matarile? ¡Ah, señor Del Nido!, ¿es verdad que ha ofertado usted devolver lo trincado a cambio del indulto?; porque de ser así implicitaría la completa nulidad y presunto compincheo de alguien o algunos, con lo cual entraríamos de lleno en la teoría de partidos. Políticos, digo.

22-I-14

(soneto cojonero CXCIII: ¡Vete, pues!)

¿No es hora ya, Cándido, amigo,
no es hora, digo, de que te vayas
y te lleves la banda de canallas*
que en la UGT pululan contigo?
Ha ya tiempo trepaste al abrigo
de unas trasnochadas antiguallas;
vete, pues, con relojes y vituallas,
¡no nos merecemos tanto castigo!
No te olvides del que asó la vaca;
tampoco de Pastrana y sus facturas;
y menos aún de los caraduras
de karaokes, Caribe y matraca.
Vete, pues, para que tu actual cloaca
quede pura para gestas futuras.

*Dense por aludidos tan sólo quienes deben (Lanzas, Pastrana, Sevilla o los que abuchearon a doña Mercedes Alaya, entre otros), no todos aquellos que con sus creencias, vida y ejemplo honran a este sindicato. Como honrarían a cualquier otro.

Mire usted, entiendo que usted tenga una afición más o menos cara, comprendo que con su vida haga lo que quiera, transijo con que se hospede en hoteles de tal o cual categoría, soporto que trapichee en política con tanto o más descaro, incluso sufro en silencio las almorranas de sus subvenciones millonarias.

Pero no aguanto que me tome por más tonto de lo que ya soy y, para disculparse usted, me quiera hacer ver como blanco limpísimo lo que estoy viendo como negro impresentable.

21-I-14

(soneto cojonero CXCII: Susanita y la UGT)

Susanita Díaz, la presidenta
de la Junta Andaluza, en su lucha
contra la corrupción, pública y mucha,
adopta estrategia truculenta:
sabedora de que la opulenta
UGT sus uñitas en la hucha
del paro metió, y de que se embucha
una sangrienta cuenta y tan contenta,
¡les regala casi cuatro millones
de los nuestros euritos de vellón!
para que la central, es de cajón,
haga lo que de sus lindos shoshones
le salga, regalos, invitaciones
y derroches sin justificación.

Según El Mundo, la Junta de Andalucía adjudicó el mes pasado 3'6 millones de euros a la UGT; en realidad se los dio a una cosa que se llama plan Coña Marinera, no, perdón, plan Orienta, que no sé lo que pueda ser pero sí sé para qué le sirve a la UGT. Ustedes, también.

¿Es esta la forma en que la presidenta lucha contra el derroche y la corrupción? Porque si es así, me permito remitirla al ejemplo dado por Bruselas ante la presunción de trapicheo indebido por parte de la citada central, ya sabe, paralización ipso facto de ayudas.

Ayudas que, la verdad, no sé a qué vienen: no entiendo por qué razón hemos de abonar dinero público a sindicatos u organizaciones empresariales: son entidades que deberían financiarse con las cuotas de aquéllos a quienes interese y beneficie su acción en un ámbito muy concreto del entramado social, señores que se sentirían legitimados para exigir y participar con efectividad en unos sindicatos que, actualmente, son en gran medida armas políticas y gusanera de trepas y aprovechados. En mi criterio.

Con ello, así, es más que probable que se fiscalizaran con mayor minuciosidad y eficacia sus cuentas y se evitaran abusos que no son, en asoluto, puntuales sino sistémicos. Bastante sistémicos. Consúltese la prensa de los últimos años.

No se darían casos de líderes sindicales dándose la gran vidorra por Durban, el Caribe o el quinto coño, con perdón, regalándose buche y bragueta, costeándose vicios o asando vacas a costa del dinero público sustraído con malas artes de la bolsa del paro, de la caja de todos.

Doña Susana, dígame, por favor, ¿dónde está el dinero errante que salió hacia los sindicatos y se despilfarró vergonzosamente?, ¿se ha recuperado?, ¿se piensa recuperar? Y no me diga que se van a aplicar con toda contundencia a la creación de un comité de investigación que tendrá como hoja de ruta (previas dietas, claro) la investigación responsable de la idoneidad y buena administración de los caudales públicos otorgados a los sindicatos en subvenciones que..., etc.

No cuela.

20-I-14

(soneto doloroso CXCII: El pequeño Adolf)

Un tío que se sabe infundido,
iluminado, imbuido e infiltrado
por el halo de algún divino hado
hundiéndonos está, el maldecido;
Arturo, tal se llama el bandido,
está montando un gran desaguisado
en el momento menos adecuado,
propio, sin duda, de alguien muy ido.
Nadando en contra de la corriente
y volviendo la Historia del revés,
ahí anda manejando a la gente,
convenciéndola de que su interés
está en la independencia y después…
¡lo que venga después no es pertinente!

Es que no se me va de la cabeza: primero fue Austria; luego, los Sudetes; tras esto, Bohemia y Moravia; a todo lo cual siguió Polonia. Después vino la Guerra.

Hay locos que no se detienen ante nada porque se creen infundidos "por la gracia de Dios"; son seres apáticos, indiferentes a las consecuencias que sus visiones nefastas acarrearán a quienes les siguen sus chifladuras y a quienes se las permiten; por falta de cultura, por prudencia excesiva o por miedo inherente.

¡Hay que pararles los pies pues cuanto más se les otorga, más estiman que pueden conseguir! Y no se van a detener ante razones porque ni tienen razón, ni la razón necesaria para avenirse a razones.

En su momento se denominó nazismo; a ellos, nazis; impusieron la multa y, luego, la muerte. Y, fíjense qué curioso, en Cataluña, entre otros despropósitos, te multan si no rotulas en catalán.

La convivencia exige actuar: el sitio para un sicópata es el manicomio; antes de que nos meta a todos de cabeza en una guerra. Que el prójimo acecha y sólo ayuda si se ve en peligro o si va a obtener provecho.

19-I-14

(soneto ridículo CXCII: Dimisión)

Quienes no sirven para otra cosa,
se meten a políticos aquí,
arramblando con loco frenesí
y con ansia glotona y alevosa
cualquier cosa, tal como la raposa
con todo un gallinero para sí;
mas que esto suceda aquí y así
es cosa desdichada y dolorosa.
Y es que tenemos gente despreciable
gobernando la nave verbenera,
con tan industrioso arte y manera
que nos han puesto en insoportable
y loca coyuntura marinera
de la forma más sucia y deleznable.

Hombre, es que no son formas, no. ¿Cómo se le ocurre adjudicar una obra a un sinvergüenza que ya fue condenado en su día por actuación delictiva en hecho similar? Pájaro, dicho sea, que fue indultado por un gobierno de derechas; ¿a que no saben quién lo presidía?

Luego hay otras circunstancias que tampoco huelen bien: el alcalde implicado en el caso del sinvergüenza mencionado resulta que también fue condenado; ¿a que no saben quién le indultó? ¡Exacto, el mismo! Además, salió con el bolsillito bien lleno: 180.000 € en negro.

Todo esto, en Burgos. Todo esto ilegal. Todo esto en ¿democracia?

Pero que en las actuales circunstancias se le ocurra a un inepto e inmoral obrar con tales similares maneras, sólo deja una opción a un personal muy harto ya de guarrerías crematísticas por parte de todas las partidas que hoy día asolan los campos de España tal y como antaño los asolaban los bandoleros:

¡DIMISIÓN PRESTA, INMEDIATA, ¡YA!, DEL ALCALDE DE BURGOS!

Ea, pues, señores míos de mi alma, no le den más vueltas a un gato, que sólo tiene cuatro patas, en una inútil búsqueda de la quinta; pues los tiempos son malos y los ánimos se soliviantan ante la sordidez, la codicia y la injusticia.

14-I-14

(soneto ridículo CXCI: Burgos no paga ladrones)

El alcalde de Burgos, capital,
quiere hacer un gran aparcamiento
con el dinero del Ayuntamiento,
el cual no tiene ni puto real;
para colmo, pieza fundamental
en todo este granujiento evento
es un pollo con cara de cemento
que fue preso por vía judicial.
Claro, el personal tanta jodienda,
tan prístina de pelo tomadura,
y tanta desmesura y caradura
se la ha tomado por la tremenda;
más, teniendo en cuenta su horrenda
situación en la actual coyuntura.

Observen, sacado de la wikipedia: La adjudicación de la obra del aparcamiento del Gamonal también ha estado rodeada de polémica porque el propietario de MBG (la dudosamente legal adjudicataria), Antonio Miguel Méndez Pozo, fue condenado a siete años de cárcel e ingresó en prisión en septiembre de 1994, por falsedad documental en el conocido como caso de la Construcción de Burgos, después de que el Gobierno presidido entonces por Felipe González, le denegara el indulto. Unos meses más tarde, en junio de 1995, el empresario logró el tercer grado penitenciario.

Y digo yo, digo, ¿tanta falta hace el aparcamiento?, ¿es el momento oportuno para la actividad comercial de la zona poner todo patas arriba ahora?, ¿ha habido transparencia en el sistema adjudicatario de la obra?, ¿es un error adjudicar dicha obra a la empresa de un señor que fue condenado en el 94 por una actuación delictiva en un caso similar?,

Es más que presuntamente razonable pensar que la respuesta a estas preguntas orienta sobre los motivos que mueven a los vecinos de la zona a levantarse a las cinco de la madrugada de un día de invierno, a dos bajo cero para, lloviendo y medio a la intemperie - medio bajo unas lonas, ponerse a participar en una asamblea vecinal.

Desde luego el alcalde de Burgos, escudado tras sus peones, no ha pensado que el personal está tan harto de recortes y sufrimientos como de ladrones, compinches y latrocinio institucional e impune.

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Hoy, 15-I-14, se ha cambiado esta página de inicio (HOJA DE HOY); la anterior ha quedado archivada en este enlace:

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De trinques y trincones (15-I-14)

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