DE LO QUE DIGA EL GOBIERNO, NO TE CREAS LA MITAD; LA OTRA MITAD, LA DESECHAS POR ABSURDA. DE LO QUE NO TE DIGA, ¡CRÉETELO TODO!
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el rincón de Lili
BLOG AMIGO: LILI Y EL MUNDO

17-I-15

(soneto ubérrimo LXXIV: Unos tesoreros muy populares)

Estos sí que son unos tesoreros,
sí, tesoreros de los de verdad,
de los que atesoran cantidad
de parné en sus propios billeteros;
mas..., ¡atesoran de nuestros dineros
que manejan con total libertad,
sin ningún tipo de fiscalidad,
trincando del fisco, los puñeteros!
Cuando los pillan en plena faena,
les ponen abogados defensores
que suelen sacar a estos señores
con una insignificante condena.
Que casi nunca estos timadores
tornaron parné ni cumplieron pena.

Bárcenas, Lapuerta y Sanchís. No, no se trata de la defensa de algún equipo muy popular; se trata de la tesorería de un equipo muy popular. La Fiscalía Anticorrupción pide para las pollos penas de prisión, no mucho, unos 52 añitos a repartir entre los tres, sí. No, no a partes iguales, como si fueran gitanos, no; en este equipo siempre ha habido clases: uno de ellos, el tal Bárcenas, se lleva la parte del león, no sé si porque ha trincado (presuntamente) más o porque está haciendo de tonto del pueblo, de chivo expiatorio o del capullo de la feria. La sombra restante se la reparten entre los otros dos presuntos sinvergüenzas. Sí, puede ser que trincara más que los otros o, simplemente, porque se puso farruquito, ¡vete a saber!

No, no, no te engañes: nos han robado a todos nosotros, a los contribuyentes, a los soldaditos de a pie; al fin y al cabo, aquí, en nuestro bananerato, los partidos viven de la teta de la vaca, y tú ya sabes a qué teta me refiero, ¿no? Sí, era ministra de no sé qué cosa; para mí que ella tampoco lo sabía. No, no, de cumpleaños, sí. Por centro-Europa. ¡Lo que oyes, ni enterarse, la pobrecita, y allí lo tenía, en medio de la cochera de su casa. ¡Jooer, jooooer, que si me entero! No, ella no, la pobrecita. Pues sí, ¡ministra nada menos!

¡Ni tocarlo! El dinero, ni tocarlo. ¿Devolverlo? ¡Menos! ¡Pero, hombre, por Dios, en que bananerato te crees que estás viviendo? ¡Devolverlo, ¡ja!, por supuesto que no! ¡Ah, eso no lo sé! Pero, claro, a alguna parte habrá ido a parar. Sí, eso, a algún bolsillo o a alguna cuenta. ¿Popular? ¿A tí qué te parece? ¿Paraíso fiscal? Muy probablemente, para eso están, ¿no? ¡Hombre, no me hagas reír, que tengo el labio partido, eh?

¿Sobresueldos? ¡Pues, naturalmente que sí! Sí, cada mes lo que tú o yo ganamos en un año. ¿Cómo? ¿Que eres político? Bueno, pues cada mes lo que yo gano en un año; o lo que tú trincas en un mes, claro. Sí, a bulto. ¡Del primero al último! ¡Todos! ¿Ese? ¡Pues claro! ¡El que más! ¡Cómo si fuera hijo del ministro de Justicia! ¡También, ese también! ¡También, esa también! ¿Que parecería correos? ¡Oye, pues no lo había pensado! Pero, sí. No, ¡qué va!, estos hasta que no casquen no se van.

¿Nosotros? ¡Nada, no podemos hacer nada! Bueno, eso sí; y en sus vivos, también. Bueno, si quieres; pero eso no sirve de nada, los otros son peores. Mira la Tani, que mi Tani, que mi Tania, ¡Ay, mi Tania, que mi Tania, que mi Ta...!

14-I-15

(soneto lamentable CCXI: En la Audiencia Nacional)

¡Qué radiante se te ve, Bolinaga,
qué contento y alegre, cómo alternas,
tomando chacolí por las tabernas!
Un chacolí que la ETA te paga.
Cada día, haga el tiempo que haga,
tú disfrutas tus tertulias fraternas,
de brindis y lisonjas sempiternas.
¡Qué dura vida! Que no se apaga.
Da gracias a la Audiencia Nacional,
la que a Santi Potros, tu colega,
puso en libertad, la burriciega
excrecencia del Poder Judicial
que, a lo que me parece, navega
sin un rumbo ni un piloto cabal.

Observen: "En cualquier caso no hay que perder de vista que la razón primera de su creación [de la Audiencia Nacional] fue la de contar con un tribunal independiente capaz de juzgar los crímenes del terrorismo sin verse afectado por la presión política y social del entorno de la organización Euskadi Ta Askatasuna, algo que se entendió era imposible si estos juicios se llevaban a cabo en el País Vasco con el terrorismo etarra". Está en la Wikipedia, en el epígrafe Audiencia Nacional de España. No es que sea la Biblia, pero te orienta.

¿Cómo se explica, entonces, el acuerdo adoptado por Manuela Fernández Prado, Javier Martínez Lázaro y Ramón Sáez de aceptar la Decisión Marco de la UE para el nuevo cómputo de las condenas de los etarras Santi Potros, Alberto Plazaola, Múgica Garmendia Pakito, Caride Simón y otros de una lista interminable de asesinos en serie con más de mil víctimas a sus espaldas? ¿Y las prisas que se han dado para excarcelar ya a los dos primeros? ¿Y quién fue el lumbrera que concedió la libertad a Josu Uribetxebarria Bolinaga hace ya...?

Ahora resulta que, según el Tribunal Supremo, cometieron un error. Según el sentido común, la lógica más elemental y un concepto básico de la Justicia, ¡también! Y, lo que es más grave, perpetraron la presunta ilegalidad de excarcelar a unos asesinos y, encima, ofender gratuitamente a las víctimas y sus familiares.

¿Por qué lo hicieron? ¿Es que no se va a investigar?

Por otra parte, digo yo, ¿para qué estamos pagando el sueldo a estos señores? ¿Está el país para tales dispendios?

¿No?

Pues, entonces, ¡al paro con ellos! O una adecuada suspensión de empleo y sueldo por falta grave. Si es que no han cometido delito...

13-I-15

(soneto ubérrimo LXXIII: Olegario u Oleguer)

Yo no le llamo Oleguer: Olegario,
que es un nombre mucho más andorrano,
como más caribeño y antillano,
más familiar y más testamentario,
más de trinque y de desfalco a diario,
más embustero, fullero y villano,
y, finalmente y dicho en cristiano,
es muchísimo más parasitario.
Pese a que, fíjate, en Cataluña,
Oleguer suena a prenda sin enmienda,
a líos y problemas con Hacienda
y a artista en el arte de la uña
que, como no ponga pronto pezuña,
hacia el trullo va a tomar la senda*.

*no teman vuesas mercedes: lobo no come lobo o entre bueyes no hay cornadas.

¡Qué familia, Dios mío de mi alma! ¡Pandilla de ladrones! ¡No se escapa ni uno!

Y esto se sabía desde los tiempos de Banca Catalana. Y lo han soltado ahora porque al enanito jefe del clan me lo ha lanzado su señora al cerro del independentismo.

Claro, también puede ser que ambos confían en que una Cataluña independiente será mucho más moldeable. ¡Puede, incluso, que a él lo hagan rey! ¿Se imaginan, Jorge I?

¡Y de momento nuestros súbditos le pondrán el calificativo adecuado, seguro: Jorge I el Afortunado! ¡O el Difuso! ¡O... el Uñas!

¡Tendremos nuestra propia corte! ¡Arturo el Astutísimo, Marqués de Más o Menos! ¡La condesa de Agárramesaspelassss! ¡Nuestros hijos serán infantes! ¡Oriol, infante de Palma de la Mano en Martinica! ¡Olegario conde del 3%! ¡Y yo, la Vieja Lagarta, seré reina! ¡Oh, Primera Dama! ¡La Dama de Oro! ¡La Reina del Dólar! ¡La Diosa del Hidroplant! ¡El Maremagnum del Tipel! ¡La Repanocha de las Ramblas! ¡Ay, que me hago pis de pura emoción!

Lo que no sé es por qué digo todo esto en español, cuando es el idioma que más odio. Que ahí están Manrique, Cervantes, Quevedo y Lope, entre otros, que no me dejarán mentir.

12-I-15

(soneto ubérrimo LXXII: Don Rodrigo Rato)

¡Y qué bien pareces, Rodrigo Rato,
a las puertas abiertas de la audiencia,
entre policías, de penitencia
y ¡por fin! con aspecto timorato!
Aquella gallardía, el boato,
tu risueña y perspicaz prepotencia,
tu grandilocuencia y grave presencia,
¿dónde están, di, dónde están, mentecato?
Quizás el mentecato sea yo,
que llegué a pensar por un instante
que un presunto ladrón tan importante,
un exministro, ¡un hombre de pro!,
puede ingresar, como cualquier gachó,
en el trullo, como cualquier tunante.

La foto no tiene desperdicio; don Rodrigo Rato avanza entre dos policías y un actor desconocido, su abogado posiblemente; el rostro de don Rodrigo es el de una buena pieza en trance de ser capturada; acorralado y en pleno acoso, se huele con ese olfato que Dios le concedió, que el fin está cerca.

Claro es, no puedo reproducir la foto por el asuntillo ese de los derechos de autor, con lo que estoy plenamente de acuerdo; sí les facilito la dirección web en la que pueden satisfacer su enojo, su frustración, su ira. Pertenece al diario ABC; hela aquí:

http://www.abc.es/economia/20150112/abci-peritos-bankia-201501121215.html?utm_source=abc&utm_medium=rss&utm_content=uh-rss&utm_campaign=traffic-rss

El artículo en cuestión describe las presuntas andanzas previas a la salida a Bolsa de Bankia, así como la «pésima calidad del seguimiento del riesgo del crédito» durante los años rodrigos.

Una duda para mí inexplicable: ¿por qué está todavía este tío en libertad? Y la misma pregunta es aplicable, por supuesto, a pollo Blesa.

¿Por qué están aún libres, eh?

(soneto ubérrimo LXXI: Ciertos juristas, discutibles)

Para liberar a los criminales
que nuestra sangre vertieron por ríos,
enmierdados en su ilusos líos
usaron burdas tretas ilegales;
y pusieron fuera de los penales
con armas, bombas, pertrechos y avíos
a etarras, ¡y de los más bravíos
que nuestra Historia tiene en sus anales!
¿Es colaboración con banda armada?
¿Es pura, torpe y simple incompetencia?
¿Es dócil vasallaje y obediencia?
Da igual, una cosa está cantada:
de toda esta basta charlotada,
los memos, ¡al paro con diligencia!

¡Qué prisa se dieron los señores para poner en libertad a quienes quitaron la vida a niños y mujeres, corderos todos! Hombres, también.

—¡La Decisión Marco! ¡La Decisión Marco! —chirriaban a mesa y mantel.

—¿Y qué es esa Decisión Marco?

—¡Ah, pues muy sencillo: uno mata a un español, o a muchos, en España, huye a Francia, comete delito, se le coge (como es lógico) y se le enchirona (como es lógico); cumple su condena francesa (como es lógico) y, cuando la cumple, se le extradita a España para que se le juzgue aquí por el delito primero; se le juzga, se le condena a 5.000 (ó 10.000 ó más, qué más da) años de cárcel; bien, pues entonces sale su abogadito pagado por ETA y a chillido limpio reclama que se aplique la Decisión Marco. Que dice que se debe descontar de su condena en España la parte cumplida en Francia por el otro delito. No, no se engañen ustedes: no se descuenta de los 5.000 (ó 10.000 o más años, ¡ay, qué risa, qué graciosos son algunos jueces!) de condena, ¡qué va! Se descuenta de los 30 años que es teóricamente el tiempo máximo de internamiento en prisión en nuestro país; luego, con los eximentes, atenuantes y chorreantes, se queda en menos de año por víctima mortal en la conciencia que, como no tienen, les da igual.

—¡No puede ser!

—Es. Y hay más: España tiene establecido el límite (a tener en cuenta para la puesta en vigencia de la Decisión Marco) en los delitos cometidos con posterioridad a 2010, lo que esta D.M. no afecta a los casos más sangrantes y dolorosos, el Santi Potros, el Pakito o el Lutxo, ya saben los de Hipercor, entre otros. En buena lógica, quienes tomaron tales medidas con tal precipitación abrieron a estos pájaros la puerta de la jaula ilegalmente; según deduzco de lo poco que entiendo en leyes, gracias a su interesada incompetencia, a sumisión al ejecutivo o, pura y simplemente, a colaboración con banda armada.

—¡Asú, colaboración con banda armada!

—Pues sí, con ETA.

—¿Y las víctimas que asesinaron?

—¡Ah, ahí no hay problema: tan felices y contentos en sus tumbas! ¡Sus familiares, más!

09-I-15

(soneto ubérrimo LXX: La herencia de Jorgito)

Papito me dejó una millonada,
la puse a rentar en este banco
y, como en finanzas no soy manco,
al poco ya la tenía doblada;
al poco ya estaba triplicada;
y pasa que yo, cuando me arranco,
es que ya ni paro ni me atranco,
¡y al poco estaba cuadruplicada!
¿Qué más explicación queréis, señores?
Papito dispuso que la pastorra
rentara en un banco en Andorra
porque aquí son muy acogedores,
simpáticos, graciosos y habladores
¡y quien trae su pasta aquí, se forra!

(Una habitación en semipenumbra; en la cama, don Jorge, cascando; de pie al lado de la cama, Jorgito jr.)

—Jorge...
—¿Sí, papito?
—Voy a cascar...
—No digas eso, papito.
—¿Que no diga qué, Jorgito?
—Eso de que vas a cascar, papito.
—¡Ah, no? ¡Y por qué no puedo decirlo si estoy cascando, eh? ¡Anda, anda, dímelo tú que tantísimo sabes, so borrico: ¿por qué no puedo!
—¡No, no, si no he querido decir eso, papito!
—¿No? ¡Pues es lo que has dicho, so borrico?
—¡Pues claro que puedes decirlo!
—¿Decir qué, borrico?
—Pues eso, que estás cascando.
—¡Eso ya lo sé, te lo acabo de decir! ¿Es que no me prestas atención?
—¡Pues claro que te presto, papito! A propósito, ¿donde está el testamento?
—¡Dinero! ¡Dinero! ¡Tu padre, cascando y tu sólo piensas en el dinero!
—¡No, qué va, papito! Pienso también en ti.
—¿Ah, sí?
—¡Pues claro que sí! ¿Dónde está el testamento? ¿Ves?
—Te dejo trece millones de pesetas a tí y trece a tu hermana, entre fincas y parné.
—¡Gracias, papito! ¡Qué bueno eres, papito!
—Ya, ya, pero no te hagas ilusiones porque, como conozco el paño, le he dicho a tu hermana que no te quite ojo de encima.
—¡Papito!
—¡Mierda, que casco!

(Casca. Treinta años después su espíritu se le aparece a don Jorge)

—Jorge..., Jorge...
—¡Coño, papito, qué susto me has dado ! ¡Pero no habías cascado?
—¡Pues claro que sí! Te lo dije cuando lo estaba haciendo, ¿es que no te acuerdas o es que sigues siendo igual de borrico?
—¡Pues claro que me acuerdo, papito!
—Soy mi espíritu, ¿entiendes, borrico? Te gastaste mi herencia en dos días, ¿no?
—No exactamente en dos días..., en tres meses.
—¡Trece millones en tres meses, borrico?
—No, exactamente, papito.
—¡Ah, no?
—No; me sobraron cinco mil pesetas y dos reales de...
—¡Y engañaste a María!
—¡No, no, no la engañé! ¡Ella quiso hacer el trueque!
—¡Mentira! ¿Qué quieres, engañarme también a mí? (Se le queda mirando en silencio; Jorgito junior se mueve incómodo) Bueno, a lo que he venido: no dejes que te metan en el talego.
—¿Cómo?
—¡Que no te metan en el talego! A mí, con todo lo que hice, no lograron meterme; además, por aquí abajo he movido también unos cuantos hilos y, ya sabes, los catalanes tenemos infuencias hasta en el infierno.
—No voy a entrar en el talego. Tranquilo, papito, todo esto se olvidará, lo dice Marta.
—Bueno, si lo dice la lagarta de tu mujer...
—Sí, claro que sí. El Mariano ha ido a Andorra a ver si me puede entalegar y se va a comer lo que se comió el pollo: los intocables somos intocables; hoy por mí mañana por ti.
—No estaría de más que le dijeras al Arturito que si entras tú, no vas a entrar solo.
—Eso se lo he dicho ya. ¿Qué tal por ahí, papito!
—¡Cojonudo, oye: no nos hace falta comprar madera ni gastar una puta pela en calefacción ni nada. Pero, eso sí, gástate tú unas perras y llévame al menos claveles de vez en cuando.
—¡Un año lo hice!
—Los cogiste de la ofrenda al Casanova, que te vi.
—Bueno, pero eran de primera calidad, ¿eh?

Por cierto, y hablando de otra cosa, ¿saben ustedes que al muy honorable Jorge Pujol su papá sólo le dejó unos euros y bienes por un total de trece millones de las antiguas pesetas?

07-I-15

(soneto ubérrimo LXIX: ¡A cazar pujoles!)

Hacia Andorra han partido dos halcones
a cazar por allá ricos pujoles,
pájaros que precisas dos bemoles
si los quieres cazar en condiciones.
Los pujoles tienen buenas razones
para anidar allá: por los controles
fronterizos y por los muchos goles
que a Montoro meten, los muy ladrones.
Pues aunque conocidos hace ya,
estos pujoles han sido una casta
protegida y cuidada por acá
hasta que don Mariano dijo: “¡Basta,
ya está bien de trincar tanta pasta
que sonrojaría a Alí Babá!”

Pujoles: pájaros urbanícolas de la especie Athrinconanta; género, bolsinia & maleteria; familia, pujolferrusolae; orden, catalánidos; clase, pájaros de cuenta; filo, adinerata; reino, Animalia.

Fueron descubiertos en 1982 por el eximio científico don Isidoro F. González, que nos describió con toda suerte de detalles su actividad en el campo denominado Banca Catalana; ya en aquellos inicios se hizo patente su frenética actividad pecuniaria así como sus constantes vuelos hacia el paraíso andorrano.

Años más tarde fue otro científico de similar reputación, don Pascual Maragall (no confundir con el político del mismo nombre) quien nos alertó sobre la querencia comisionista que mostraban estos singulares animalitos, dando cuenta de ello en la memorable sesión del 24 de febrero de 2005 que tuvo lugar en el Círculo Pro-Defensa de los Pájaros Condales.

Tras estos avances iniciales, se produjo un largo periodo en el que el interés hacia los pujoles pareció desvanecerse hasta que hacia el 2012 se dieron a conocer una serie de estudios sobre sus hábitos y artes que vinieron a desembocar en el famosísimo comunicado del 25 de julio de 2014 en el que se ponían en evidencia las principales caraterísticas de estos bichos y, simultáneamente, se abría un amplio campo para el estudio de otros pájaros de similar plumaje aunque no de la misma familia.

Merced a todo esto se han ido estudiando y clasificando familias de ejemplares muy diversos, como la Montseca-Ballenata, la Prenafeta-Alavedrina, el Royal-Nóos, la Arancha-Picariona, el Xavi-Atriado (actualmente en estudio afanoso) y varios cientos más. Y, fijense, pese a la abundancia de los mismos en la región catalana, no ha sido posible meter a ninguno en la jaula: se escapan, los jodidos, que da gloria verlos.

Al menos, que yo tenga constancia de ello.

Y ya que hablamos de Andorra, desde aquí les deseo a don Mariano Rajoy y a don Cristóbal Montoro una muy feliz estancia en los dos días que por allí van a pasar. Y muy buena y abundante caza. Por cierto, y ya puestos, ¿por qué no se van desde allí a Luxemburgo, que es donde mi amigo Arturito tiene puestas todas sus esperanzas, eh?

06-I-15

(soneto lamentable CCX: No lo entiendo)

Va y se gasta Mas en gilipolladas
para satisfacer su chaladura
con gran desprendimiento y donosura
más que el Gran Capitán en sus andadas.
Una vez que las perras son tiradas,
Pollo Mas se encuentra en la premura
de cubrir la económica fractura
creada por sus torpes cipotadas*.
Entonces va Montoro y le regala
del parné de todos los españoles
muchísimos más euros como soles;
pues…, ¡maldita sea y enhoramala:
al tal bicharraco me acaudala
y el sobrante va para los Pujoles!

*en argot almeriense, tonterías

Las embajadas catalanas, que no son sino chiringuitos de correligionarios; los despliegues y manifestaciones tan al gusto y estilo franquistas; los medios de propaganda de su matraca independentista, canales de televisión, radio, prensa y demás; las consultas y séudorreferendos ilegales e inoportunos..., ¡todo esto cuesta dinero! Y no un par de reales, no: ¡millones de euros tirados por la ventana cuando los españoles, incluidos catalanes, más los necesitan!

No lo entiendo.

¡Y va Montoro y les regala más millones para que siga haciendo de las suyas!

No le entiendo.

Viene a ser algo así como si le compras unas botas nuevas a quien te está pateando los cataplines porque las viejas las ha roto de puro usarlas en tus doloridas partes.

No lo entiendo.

O como si le compraras más alta costura a quien tiene la casa sin barrer porque no tiene para una escoba.

No lo entiendo.

O como si le dieses patada en los cataplines a quien tiene la suya bien limpia y barrida como Dios manda.

No lo entiendo.

Y Mariano, ¡ni mu!

Pues no lo entiendo, no señor, no lo entiendo.

(soneto ubérrimo LXVIII: Gaspar y la Pantoja)

¡Mirad qué poco canta la Pantoja
en su jaula nueva y recién pintada!,
¡qué bien tiene su boquita cerrada!,
¡recia y prieta la tiene y no la afloja!
A ésa no la vence la congoja
porque tiene la gloria bien guardada,
¡una gloria que es una millonada!,
¡más que la del pirata Barbarroja!
Y a Gaspar, Gasparillo, Gasparete,
cada vez que Isabel abre la boca
el miedo en el cuerpo se le mete;
pues él, Isabel, el Cachuli y Roca
hallaron en Marbella su bicoca
e hicieron de Marbella su retrete.

No han podido librarla del talego; la coyuntura ha jugado en contra de todos ellos, incluida la misma interesada y muy interesada. Pero, eso sí, han cuidado de que el talego en que entra esté limpio y nuevo como recién lavado con Perlán y recién pintado en su color favorito: amarillo oro; de que le muestren la jaula, donde va a pasar su cura de reposo, como a visitante distinguido o a alcaldesa de pueblo desplumado; y no le han rendido honores militares porque no había tíos por allí, que la cárcel en que ingresó esta ladrona es sólo de mujeres.

¿Cuánto tiempo piensan vuesas mercedes que pasará antes de que disfrute de su primer permiso? ¿Y antes de que le concedan el tercer grado? ¿Y antes de que ella pueda contar en libertad todos sus eurazos marbellíes y estos se le escurran entre los dedos y caigan gozosos brincando como chotillas por el parqué do se estará refocilando entre alegres cánticos y la danza del dientes-dientes?

Y reciba la visita de su protector, esa figurita con pinta de gerifalte franquista o dictador bananero, virrey de Andalucía, que trata a los demócratas con la punta de su pie votante, para juntos, juntos, muy juntitos, embelesarse en las armonías melódicas de la canción española que tanto admiraba san Josemaría Escrivá de Balaguer, claro que interpretada por otra figura de mucha más categoría artística que la Pantoja. Y más honrada, eso también.

04-I-15

(soneto doloroso CCXII: Por cese del negocio)

La verdad es que poco hay tan triste
como ver un negocio que se cierra,
es como una derrota en la guerra
o morir el amigo que tuviste;
como saber que quien tanto quisiste
pierde el asidero al que se aferra,
como sobre el difunto echar tierra
o dejar la tierra donde viviste.
Si ahora te arrastra la corriente
déjate arrastrar y sobrevive;
siempre hay un remanso que recibe
a todo el que llega a él viviente
presto a transformar en floreciente
vergel la realidad en donde vive.

Ves la ilusión en sus caras, en sus cuerpos, la desprenden mientras se afanan por aquí o por allá dando los toques finales al negocio en que han invertido hasta el último de sus euros.

Los ves cuando lo abren, cómo no escatiman esfuerzo alguno para salir adelante, limpiando o barriendo, fregando o sonriendo sin ganas cuando ni fuerzas tienen para estar de pie.

Los ves cuando la desilusión marca las primeras sombras en sus rostros, cuando sus hombros empiezan a doblarse, cuando la angustia comienza a oprimirles el pecho.

Los ves cuando están sacando sus ya inútiles pertenencias, cuando echan la última mirada a la habitación vacía y sucia, oscura como su aliento, cuando desparecen tras una esquina.

Y nada queda.

03-I-15

(soneto ridículo CCXII: Urbanidad)

Se ha perdido la urbanidad,
la buena educación y las maneras;
ahora nos portamos como fieras
sin aprecio, respeto o caridad,
como animalillos, en verdad,
todos siempre con prisas, con carreras,
esparciendo pollos por las aceras,
tratando a los viejos con ruindad…
Antes se enseñaban en las escuelas,
pero también en los propios hogares,
unos comportamientos ejemplares
a seguir o te tragabas las muelas;
hoy nos tragamos las muelas a pares
por no enseñar tales bagatelas.

No es por nada, pero ni se me ocurre llamarle la atención a un zagal si escupe pollo verdoso y sanote en la acera de todos; antes sí solía, hasta que uno de ellos hizo ciertas observaciones, que no me parecieron oportunas, en las que detallaba multitud de cosas que yo podía hacer con su pollo de él, es más, que las iba a hacer; y allá seguía mientras yo, avergonzado como si el pollo fuese ya mío, allá que me iba con mis años y mi rabo entre las piernas (en el buen sentido, entiéndase) y lanzando reojos por si acaso el mozuelo se decidía a la acción.

Esto es aprender a partir de la experiencia; una de las mejores formas de aprender, sin duda, pues a partir de entonces ya pudiera ver un gallinero entero saliendo por boca de zagalón, yo, chitón y mutis rápido y a lo efectivo.

Mas la falta de urbanidad aflora en muchas más parcelas de la actividad humana. Ya ni les cuento la de veces que me obstino en no ceder el paso a tal o cual prójimo que viene abstraído y guasá en mano; aguanto más que los últimos de Filipinas y, cuando el choque ya parece inevitable, he de apartarme como si de un expreso que se me viniese encima se tratase; alguna que otra vez, incluso, casi me encuentro forzado a disculparme ante la mirada de reproche que me chirría por encima del telefonito de marras, ojos que parecen gritar "¿Es que no ves que estoy escribiendo un guasá, viejo de mierda?" o similar, con perdón por lo de mierda, por supuesto.

Entiendo que los perritos hacen compañía y son más y más necesarios en este mundo cada vez más falto de ella. Cuando jóvenes, nosotros decíamos "Te has resbalado" y nos partíamos de la risa, esto es, si no había sido uno mismo el que había dado el resbalón; hoy día cada vez me gusta menos resbalarme por encima de la caca de esos graciosos animalitos de compañía y cada vez hay más posibilidades de que tal me suceda. Caga el perro, mira el dueño, arriba, abajo, izquierda, derecha y, si la costa está libre, vuelve a guardar la bolsita para la próxima vez que no lo esté. Y se larga. Dejando el regalito en el lugar oportuno para que uno se resbale. Yo, con cierta asiduidad.

Hoy, lo de ceder el asiento a persona mayor o embarazada es puro choteo. Antes, no:

—Ayer tarde te vi en el autobús.
—Sí, don Celipe.
—Felipe, hijito, don Felipe.
—Sí, don Celipe.
—Y no me cediste el asiento.

¿Qué podías decir tú si era la pura verdad? Cerrar pico, apretar culo y templar el ánimo para los varazos que don Celipe sabía distribuir con aquel donaire y liberalidad tan suyos.

—¡Eh, Felipe, tío, mola el autobús, eh?
—Sí.
—Si te quieres sentar tienes que entrar deprisa, de los primeros.
—Claro.
—Agárrate fuerte, tío, que a ese mierda le gusta frenar en seco.

¿Qué puedes decir tú si todo lo que ha dicho es la pura verdad? Además, no te quedan ganas de discutir, agarrado como vas al respaldo del asiento de tu discípulo hasta hace un par de horas, porque con tu edad sabes que no vas a aguantar un frenazo más de ese mierda de conductor.

Los pasos de cebra. Esa es otra. Para mí que los hay que solo se compran el coche para quedarse agazapados y al acecho de algún viejo que se le ocurra cruzarlos. Aparecen de repente surgidos de la nada, hacen como que pegan el frenazo y, a continuación, por la ventanilla asoma un cabezón, todo él boca:

—¡Venga ya, vejete, que no tenemos todo el día!

A su lado, unos labios pintados en rojo explosivo remachan:

—¡Los jodidos se creen que la calle es suya!

Y el niño, desde atrás:

—¡Yo que tú lo pillaba, papi!

Los labios rojos:

—¡Eso! ¡Para que aprenda!

El nene:

—¡Es que los pasos cebra se cruzan cuando no vienen coches, atontao!

Tú, a lo tuyo. Y en sus muertos. Por dentro, labios apretados. 01-I-15

(soneto ubérrimo LXVII: ¡FELIZ 2015!)

¡Ya nos mangan hasta las campanadas
de Nochevieja y desde Almería!
¡Con su ineptitud y chapucería
nos las hacen cada vez más sonadas!
Las doce de la noche; las miradas
pendientes de Canal Sur; transmitía
desde este rincón de Andalucía;
ojos, clavados; uvas, preparadas.
Y justo cuando daban la primera,
¡nos ponen un anuncio en pantalla!
¡Vaya televisión más chapucera!
¡Y nos cuesta un huevo, la canalla!
Y es la tele más ramplona y rastrera
y, por lo que se ve, la que más falla.

Miren, han sido tan malos los gobernantes de los que he disfrutado a lo largo de mi vida que al menos me desahogo y alivio poniendo en evidencia sus mentiras, robos y contradicciones, su pequeñez y soberbia, su incompetencia, su inhumanidad.

Primero fue aquel regordete mínimo y pomposo de voz aflautada y corazón de hierro; metió en la cárcel a mi padre que por infeliz, ingenuo e inexperto se decantó por el bando que no fue; marcó con venganzas, desprecios y penurias mi niñez; limitó mi educación y segó sin piedad ni miramientos el entorno en el que se domesticó mi juventud. ¿Qué tengo yo que agradecer a este señor?

En el maremágnum que siguió, y con la excepción presuntamente honrosa de Adolfo Suárez, ¿qué puedo decirles que ustedes no sepan? Hemos sido unos simples monigotes en las manos ávidas de unos desalmados y sus intereses; los cuales nos han expoliado, manejado y engañado según sus propias pasiones y conveniencias. Aún recuerdo el "OTAN de entrada, no" y, poco después el "Sí a la OTAN" en los labios gruesos del mismo pájaro, por citar una nimiedad; porque ya no fue nimiedad el despojo de las cajas, el asuntillo de los eres, los fondos europeos para la formación, los derroches faraónicos y sus secuelas, la subyugación de la Justicia, la zanganería legislativa y, sobre todo, el ejemplo deplorable que han dado a la nación quienes debían haber sido sus primeros servidores.

Y que siguen dando sin, apenas, excepción.

Por ello, y para festejar el primer día de un nuevo año, hoy he traído a colación un hecho menor. Mínimo. Anecdótico.

Canal Sur.

Esta cadena (antes mejor denominada "la nuestra" porque era, y es, la voz de su amo y el amo es el partido que viene desgobernando Andalucía desde hace casi cuarenta años) desplegó un arsenal de medios apabullante para transmitir las doce campanadas de Nochevieja desde la Plaza de la Catedral de Almería; cuando sonó la primera, se pusieron a emitir un anuncio publicitario de Jerez; los cuatrocientos y pico mil espectadores que seguían el acontecimiento por Canal Sur se quedaron con las bocas abiertas y las uvas en los dedos hasta la novena, que fue cuando el realizador se dignó reanudar la retransmisión.

Ha dimitido no sé quien y han iniciado una investigación, otros dicen que cesado, ya saben, la cuerda siempre se rompe por el punto más débil. No sé que van a investigar si la cosa está clara como el agua. Pero..., ahora que lo pienso, me imagino que esto es sólo la excusa para colarnos algunas dietas, porque las investigaciones de los políticos me las conozco: se reúnen en comisión y ¡a cobrar! De sobra.

Lo dicho, que tengan un próspero y venturoso 2015. Se lo merecen todo por lo mucho que han aguantado.

Menos unos pocos, claro, que no se merecen nada bueno. Ya saben ustedes quiénes.

31-XII-14

(soneto ubérrimo LXVI: ¿Quién lo puso?)

¡Esto es un manantial que no cesa,
una letanía sin fin, rosario
de cabreos y rencores, un calvario!;
excepto, claro, para Miguel Blesa.
El pollo de la tarjeta traviesa
se hizo más que multimillonario
cuando fue jefe plenipotenciario
de una caja, a la que dejó tiesa.
¡Y sigue gozando de libertad,
en la calle como los pajaritos,
disfrutando de nuestros dineritos
con total y envidiable hilaridad!
¡Ay, Miguel, fue una gran barbaridad
poner parné cerca de tus deditos!

Cuatro preguntas:

1) ¿Cómo es posible que Blesa siga en libertad? Porque tras lo publicado últimamente en los medios de comunicación sobre este presunto pájaro, una de dos: o está en la cárcel el pájaro o lo están los directores de prácticamente todos medios del país. Claro, también hay que tener en cuenta que España es diferente.

2) ¿Quién fue el irresponsable que sentó a este pollo en la poltrona de Caja Madrid? Porque tuvo que ser: a) un buen amigo suyo; b) alguien con cierto grado de influencia; esto es, para querer y poder hacernos tal trastada. A lo mejor, a lo mejor, claro está, quien lo puso lo hizo con la intención de llenar él también sus alforjas (porque ya conocía el percal, como debía ser si era tan amigo suyo, ¿no?) Y digo yo, digo, ¿por qué no se investiga la identidad de este irresponsable y se le hace pagar su parte de culpa; aparte, por supuesto, del derecho que nosotros, como paganos, tenemos a conocer quién fue origen del desaguisado y, también, porque creo que el inepto de marras se merece cargar con el descrédito y oprobio que tal nombramiento ha venido en conllevar.

3) ¿Por qué no están en el talego sus cómplices? Por cómplices, en sentido algo laso y, sobre todo, presunto, quiero significar: a) quienes por acción posibilitaron la desplumadura o desplume; b) quienes por omisión no evitaron la idem o idem. Además, es evidente que también pudieron beneficiarse del saqueo de la caja que luego entre todos nosotros ¡salvamos! (que significa, repusimos el dinero que ellos robaron con el que hemos tenido que sacar de nuestras carteras y billeteros; a ver si por alguno de estos caminos pudiéramos recuperar algo de la tela que nos mangaron).

4) ¿Dónde están las perras que nos robaron? Porque, ¡ay, Manolo Escobar!, a ti te robaron un carro estando de romería; a nosotros nos han robado ¡los dineros de una caja que de limpia relucía!

30-XII-14

(soneto ubérrimo LXV: Formades)

¡Qué bien, tenemos un ente, Formades,
que la Junta se sacó de la manga,
ente do se labora con mandanga
y de tela se mangan cantidades!
Chiringuito ad hoc para amistades
que distribuyeron en plan pachanga
los fondos de formación. ¡Vaya ganga
consentida por las autoridades!
Consentida, es decir, dirigida
por una pandilla de PSOEteros:
la Dirección General de cuatreros
do los eres cobraron forma y vida,
y do tenían también su guarida
y trincaron del paro los dineros;
con el conocimiento, por supuesto,
de presidentes, a cuál más funesto.

Lo de Andalucía, a semejanza de lo de Valencia, es que hace ya mucho tiempo que se pasó de castaño oscuro.  

Ahora ha hecho su aparición en el estrado de la opinión pública, Formades, o sea, el Consorcio Centro Andaluz de Formación Medioambiental para el Desarrollo Sostenible, dependiente de la Consejería de Empleo y ubicado en El Rocío (Almonte).

¿Que qué es eso? Pues por aquí, por el sur, lo denominamos chiringuito; en la realidad es un comedero para las propias huestes y, a la vez, fuente de ingresos para determinado partido y parte de sus dirigentes; suele caracterizarse por su pátina altisonante de legalidad respetable cara al pueblo, en la teoría y planteamiento, y por su inutilidad manifiesta, en la práctica y desarrollo.

En el caso del que nos ocupa, Formades, aparte de actuar como agencia de colocaciones para afines inútiles y como organismo reacio a la debida rendición de cuentas al respetable contribuyente, ahora se nos presenta, además, como autor de un desvío (presunto, por el presente) de los fondos europeos para la formación y el empleo. Bueno. No voy a entrar en detalle porque para eso están los distintos medios de comunicación que tanto eco han hecho, unos, como no lo han hecho, otros.

Lo grave, en mi criterio, es la degeneración de los políticos que han venido gobernando nuestro país en todos los estamentos a lo largo y corto de nuestra democracia. Los que no se han enriquecido descaradamente, menos han sabido obrar con la sensatez y previsión requeridas; algunos, imprudentes y aprovechados hasta límites insostenibles; todos, con su irreflexión, arrogancia, palabrería, ambición o pura y simplemente, estupidez han sido los que, en gran medida, nos han traído a esta situación desesperada en que nos encontramos. Que, incluso, puede ser mejor que la que se agazapa en un futuro incierto.

Y, por supueso, queda como referente histórico el ejemplo que han dado. Ellos, que han de ser el espejo en que nos fijemos los ciudadanos de a pie, pues, eso, ahí los tienes. Para colmo se han autoimpuesto unos sueldos, jubilaciones y condiciones de trabajo que harían enrojecer al mismo Lenin si por aquí apareciera.

Por último, y para no descorazonarles demasiado, mis amables señores, pienso que también debe de haber alguno de esos que apuntan maneras y van obrando con cierta sensatez dentro de lo que, me supongo, les permiten sus colegas, los intereses creados y la coyuntura actual.

Digo yo.

28-XII-14

(soneto ubérrimo LXIV: Rita y la banda de Paco el Curita)

A la banda de Paco el Curita,
que asoló* con total impunidad
durante años la comunidad
valenciana, me la traen fritita;
ahora es con la Feria y la Rita,
ciertos regalitos de calidad
con cierto derroche de cantidad
y ciertas ratas canela finita.
¡Y nos quieren seguir metiendo el dedo
en la boca para que lo chupemos!
Yo no digo que no seamos memos;
lo somos, pero con tanto enredo
al final nos va a importar un bledo
votar a Periquillo** o a Podemos.

*y aún asola;
**de los Palotes.

Leo la noticia en
http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2014/12/28/549efe98e2704e99408b457e.html?a=5f142ae8c59a8d65c7763323ea57b326&t=1419760407

y me echo las manos a la cabeza: unos pájaros crean un ente con una excusa aparentemente plausible; me ponen de presidenta a fulanita, que, a su vez, ha sido quien ha puesto a ellos el frente del ente; ellos se ponen las botas y, como buenos lametraserillos, me abruman a regalos a la fulanita de marras; todo ello con nuestro dinero, o sea, robado de las arcas públicas. Y ahora, santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.

Para colmo, la fulanita de marras es tan mona, tan mona, tan mona que, aunque me la vistan de Dior, tan mona se queda.

Y quienes pueden hacer algo para entalegar a tanto golfo, pues, eso, supervisando nubes. Nubes cada vez más negras, más y más nubarrones en forma de desencanto, frustración, ira ante la injusticia, cabreo por la tomadura de cabello al por mayor, mala leche por la coyuntura, etc., todo lo cual va a terminar por cristalizar en forma de chaparrón en el que PODEMOS naufragar todos: ellos, nosotros y nuestros hijos.

25-XII-14

(soneto ubérrimo LXIII: Los Núñez)

¿Es o no es un puro cachondeo?
Pues estaban los dos Núñez en el trullo
penados por abuso del chanchullo,
chupeteo, cohecho y choriceo;
dos años de talego cada reo.
“Aquí cumple sólo quien es capullo;
de momento que pueda me escabullo”,
diz que dijo el viejo con choteo.
De dos años y pico de condena,
a las cinco semanas ¡a la calle!;
con su coche en la puerta, un detalle,
y a cenar en casa en Nochebuena.
¡Ay, pena, penita, pena..., condena,
cambiada has sido por pasacalle...!

El excelentísimo señor don José Luis Núñez, expresidente del Barça, y su vástago, Pepe Luis Núñez Navarro, habían empezado a cumplir una condena de dos años y dos meses; llevaban en el talego tan sólo cinco semanas cuando el servicio de clasificación de la subdirección general del Departamento de Justicia de la Generalitat a propuesta de la Junta de Tratamiento de Quatre Camins (Cuatro Caminos, para quienes no sepan catalán) les ha concedido el tercer grado. Acto seguido, o sea ayer tarde, abandonaron el centro penitenciario y, haciendo uso del lujoso automóvil que les estaba esperando en la puerta, se trasladaron a su más lujosa mansión para pasar la Nochebuena atracándose de productos de la Casa Tarradellas, tan afecta ella a la independencia.

Según la Ley Penitenciaria, una vez sea firme la condena de la persona juzgada, se le podría aplicar un 3º grado directo. Esto solo ocurre en casos excepcionales: políticos, personas influyentes, condenas mínimas en sumarios trasnochados, enfermedad muy grave, tratamiento de drogodependencia o similar en curso, cumplida ya gran parte de la condena como preventivo. Según la norma aceptada por las Juntas de Tratamiento de las Prisiones, I.I.P.P. (Instituciones Penitenciarias) y los J.V.P. (Jueces de Vigilancia Penitenciaria) se suele conceder el Tercer Grado cuando se ha cumplido al menos la mitad de la condena, aunque desde el momento en que se ha cumplido la primera cuarta parte se puede solicitar; nunca se sabe, puede que se dé con una Junta benevolente o un J.V.P. progresista.

¿Ven cómo sí? ¿Ven cómo la Justicia es igual para todos?

Y a mí sólo se me ocurre esto: que se investigue a fondo este turbio asunto y si se demuestra lo que parece, los Núñez, ¡al talego!; y quien ha sido tan permisivo que roza lo presuntamente cohechable o prevaricador, ¡al talego junto con ellos y, después de cumplir su pena sin tercer grado alguno, al paro!

¡Con razón los hps.* de ETA no dejan de exigir que se les traslade a las cárceles de las Provincias Vascongadas para cumplir sus condenas!

*hps.: hijoputas; es que no es de mi gusto expresar palabras malsonantes o, como en este caso, incluso malolientes.

24-XII-14

(soneto ubérrimo LXII: La Caballé)

Nuestra gran soprano la Caballé
hoy se presenta ante el juez, Dios mediante;
le va a interpretar la gran cantante
la “Multata con panzá de parné
e liberata con vil paripé”;
y de bis, por si no tiene bastante,
el “Molto trullo più grave e andante
senza força se fue por el bidé”.
Son, ambas, dos engendros memorables
de Cachuli, el gran compositor,
que Montse canta con uña y candor
a los de la Pantoja comparables;
pues gozamos de dos inigualables
artistas de la uña al por mayor.

—¡Qué vergüenza! ¡Doña Montse condenada a seis meses de trullo! ¡Ay, Dios mío, pobres presos!

—¡No tema, no tema por ellos, señor mío de mi alma! Doña Montse no va a entrar en el talego.

—¡Pero qué me dice, amable caballero! ¡Si ha defraudado a Hacienda medio millón de euros, lo ha reconocido ante el juez, ha convenido una sentencia de seis meses de trullo y una multa de un cuarto de millón de euros!

—Ya, ya, en todo lleva razón, señor mío de mi alma, según reza en la prensa del día de hoy, lea http://www.elperiodico.com/es/noticias/gente-y-tv/montserrat-caballe-acepta-una-condena-seis-meses-prision-por-fraude-fiscal-3797818 y ya verá que está en lo cierto; lo que pasa es que como son solo seis mesecillos, y como la señora es catalana, y como se trata nada más que de un robo de ochenta y tantos milloncillos de pesetillas, y...

—¡Ay, amable caballero, no haga uso de un vocablo tan malsonante como es robo! Diga en su lugar que defraudó a la Hacienda Española, que parece menos grave y grosero.

—¡Por supuesto, señor mío de mi alma, y agradecido por ello le quedo! Pues como se trata de un fraude a la Hacienda Pública de solo unos ochenta milloncillos de pesetillas, y como las pesetillas ya no tienen valor legal, y como la señora tiene mucha mano catalana y muy buenos abogados, pues no va a entrar en el talego.

—¡No me diga, amable caballero! ¿Y cómo la Pantoja sí que entró y aún goza de su estancia en el penal de Alcalá de Guadaira? ¿Por qué la Panto sí puede entrar y la Montse no, eh?

—¡Ah, pues eso sí que no se lo sé decir, señor mío de mi alma! A lo mejor es que al juez de la Panto no le gustaba el cante y al de la Montse, sí.

—Puede que sea eso, amable caballero. O a lo mejor es que la Panto robó menos que la Montse.

—¡No, no, señor mío de mi alma, porque mi abogado me ha informado que el robo no tiene pena de cárcel a partir del millón de euros! Y la multa pasa del 100% a la mitad de lo robado.

—Según eso, amable caballero, la Panto tenía que estar ya en la calle y pidiendo una indemnización por el tiempo pasado en trullo.

—¿Sabe lo que sucede, señor mío de mi alma?

—Usted dirá, amable caballero.

—Pues que como la Panto tiene ese espíritu tan sensible y romántico, yo pienso que está en el trullo tan solo por solidaridad con el gran amor de su vida, el Cachuli, ¿no cree, señor mío de mi alma?

—¡Eso debe ser, amable caballero! Que tenga un muy buen día.

—Mejor lo tenga usted, señor mío de mi alma.

23-XII-14

(soneto ridículo CCXI: Responsabilidades políticas)

¡Por fin! ¡Bravo! ¡Muy bien! ¡Ha dimitido
Sonia Castedo, guapa galleguiña
y alicantina alcaldesa, la niña
de Ortiz, el presunto forajido!
Imputados en dos casos han sido,
los dos, por guapa y muy brava rapiña
al recalificar una terriña
de un modo, digamos, comprometido.
—¿Dimite y ya está? ¿Sanseacabó?
—Pues…, sí: por todas sus venalidades
le pedimos responsabilidades
políticas, dimite, pues… ¡las dio!
—¿Y las perras?, ¿la tela que robó?
—Lo no demostrado, son falsedades.

Va un tironero, la hace, lo pillan, lo llevan ante el juez y..., ¡a la calle!

Va un Ortiz, se infla a ganar millones ilegalmente, lo pillan, contrata a un abogado brillante y..., ¡a la calle!

Va una Sonia o alguien y eso, ayuda al pollo a inflarse, lo sabe todo el mundo menos quien tiene la obligación de saberlo y que dice que no sabe nada, dimite la pollita y..., ¿le va a pasar algo? ¿Se apuestan a que no?

Y nosotros, exprimidos como limones limoneros, ordeñados como tetas de vaca, puteados como honestos contribuyentes; pero no se te ocurra hacerla porque, como te pillen, que te pillarán, te saquean y te pudres en la cárcel.

Pues, no; no están bien hechas las Leyes. Tal vez porque las han hecho los lobos para defenderse de los corderos, que somos nosotros. Los corderos, digo.

¿Por qué no adoptan medidas tajantes contra los corruptos? ¿Tantos intereses creados hay? ¿Tantos son?

Porque cuando se supo ¡por la prensa! que la fulanita era una fulana de mucho cuidado, ¡a la calle! y una denuncia a renglón seguido, por el daño infringido a la credibilidad del Partido.

¿Y saben qué me estoy oliendo? Que están cargando contra el mensajero, en este caso, los medios de comunicación. Los cuales en una época muy reciente fueron valientes e interesados; ahora intuyo que algo se está moviendo entre bambalinas para que el pueblo no esté tan al tanto de las fechorías de sus políticos.

La defenestración de PJ y el cierre de Google Noticias son dos notas de una melodía que me suena a tiempos pasados; la llamábamos La Censura. A la melodía de marras, digo.

22-XII-14

(soneto lamentable CCIX: Nada)

Ayer vi una cáscara de pipa,
panza arriba, tendida en la acera,
quietecita, silenciosa, a la espera,
vacía, reseca, blanca la tripa;
a este sitio traída de chiripa,
por el viento en su loca carrera;
una pizca, chispita, una mera
nonada que de nada participa.
Hoy he vuelto a pasar y no vi nada,
ni el hueco que debía haber dejado,
ni la cáscara mal pisoteada;
que para siempre, seguro, borrada
de toda memoria ya ha quedado,
y a la nada ha vuelto, olvidada.

Vamos quedando pocos y cada vez somos menos; ayer fue Baldomero; hoy, Ginés.

21-XII-14

(soneto ubérrimo LXI: Doña Rosalía Iglesias de Bárcenas)

Sí, pues va a su vis a vis la señora
pero llega veinte minutos tarde;
la pájara, sintiendo que le arde
por abajo una furia abrasadora
se reconcome ante la demora
y estalla en un airado alarde;
el funcionario le dice que aguarde;
ella se pone amenazadora
y suelta lo que suelta por su boca;
más tarde, en vez de salir contenta,
sale hecha una puta jumenta,
chillando e insultando como loca.
¡Ay, Bárcenas, hazle a tu parienta
el amor con más arte, so masoca!

Está en los medios de comunicación: la señora de don Luis Bárcenas, antiguo tesorero de PP y actualmente en su segundo año en el trullo, se presenta, toda arregladita ella, en la prisión de Soto del Real para un vis a vis con don Luis; posiblemente a la pajarita se le fue tiempo y mano en el maquillaje, elección de lencería, posturitas variadas ante el espejo y eso, el caso es que llega tarde y con prisas.

Mujer, doña Rosalía, entienda usted que estas cosas de los vis a vis no se deben hacer con ligereza y apresuramientos, nada de aquí te pillo y aquí te mato y si te vi no me acuerdo y eso; pero es que usted llegó peor que cagona en apretón.

Como los funcionarios de prisiones encargados de la regularización del asunto saben lo mucho que hace la templanza y, además, ellos son así de consecuentes y honestos en su trabajo, no permiten que ninguna visavisanta se les cuele, por muchas ganas que tenga o por muy endiablado que sea el furor que la acometa: hay que guardar un orden, o sea, llega usted, pide la vez y, cuando le toque, entra y se entrega a su éxtasis o lo que quiera que sea que a usted le viene. Pero usted, no, mi apremiante y perentoria dama; usted golpea el cristal de la cabina del departamento como el que aporrea la puerta del retrete que precisa le sea abierto de inmediato; incluso increpa, se lamenta y amenaza con reiteración a unos honestos funcionarios, algunos de ellos, incluso, honrados padres de familia, otros, solteros y a lo que venga pero honrados también.

Sin embargo, lo más lamentable de todo viene luego, cuando sale de la gozosa compañía de su señor esposo. ¡Ah, de los cielos, y cómo contarlo sin que me inunde la vergüenza ajena por un don Luis penoso! Sí, señora mía, quiero decir, suya, pues a la salida a usted la hallamos en peor estado que cuando entró, sí. Es entonces cuando ladra las tremendas palabras: «Os quiero ver con una soga al cuello a todos los funcionarios»; por lo que el Ministerio del Interior la ha castigado a un mes sin visaviseo, es decir, sin visititas íntimas.

Doña Rosalía, piense, dele vueltas en el magín y termine por convenir conmigo que si su señor esposo ensartó mala faena, los funcionarios debían ser los últimos en pagar la frustración de su infortunio de usted. Yo, en su lugar, iría y les pediría disculpas; con ello usted dejaría bien claros dos puntos:

1) que es usted honesta puesto que no la sacia sino su señor marido (y eso, cuando lo hace), ya que, de no ser así, no se habría presentado con tales premuras y exigencias impropias de una señora de su prosapia y merecimientos;

2) que aunque no lo parezca, es usted una señora.

¡Ah, y un consejo: en su próximo vis a vis, un mes pasa pronto, llévele alguna sorpresita a su pajarito de cuenta, unas pastillitas de Viagra o algo así, azules son, sabe? Ya verá como sale más relajada y, hasta puede ser, menos malafollá.

De nada.

PS.: entre otros, puede leer la noticia en http://www.elmundo.es/espana/2014/12/21/54961298ca47418e758b457a.html

19-XII-14

(soneto ubérrimo LX: El nacionalismo catalán)

Vaya con Alavedra y Prenafeta,
los dos exconsejeros de Pujol:
¡eran sus marionetas de guiñol
para ordeñar de la vaca la teta!;
estos nacionalistos de opereta
le dejaban la tela como un sol,
la tela que trincaban sin control
con sus uñas, sus tretas y careta.
Nuestro nacionalismo catalán
tiene un problema grave: el tres por ciento
de cualquier obra pública o evento,
que va a parar a manos de un barbián
jefe de una familia, tribu o clan
que está toda imputada. De momento.

Y Arturito, su hijo político, sin enterarse.

Desde los tiempos de Banca Catalana se conoce la avaricia desmedida del pájaro ese, tal Jorge Pujol (con jota), al que tienen los catalanes como si su Dios fuera. Mejor su Becerro. De oro de muchos quilates. Y si sumamos el de sus numerosos y bien adoctrinados hijos y el de su señora esposa, ni te cuento.

Luego vino el bocazas de Maragall y lo soltó bien alto y claro en febrero de 2005; dijo: Sí, muy brevemente porque pienso que efectivamente hemos tocado un punto clave. Ustedes tienen un problema y este problema se llama tres por ciento.

Hoy el juez Ruz anuncia su intención de imputar a Alavedra y Prenafeta; y de llevarlos a juicio, claro; les acompañará un divergente, el alcalde socialisto de Santa Coloma, un tal Bartomeu (que será Bartolomé en cristiano, ¿no?) Muñoz; es que las perras hacen extraños compañeros de cama.

Y digo yo, a todo esto, ¿Arturito Mas, sin enterarse?, ¿como si fuese una Isabel Pantoja o una Ana Mato o una infanta Cristina o una Rosalía Iglesias o la Maleles? Aunque, ¡fíjense bien!, desde el 27 de noviembre de 2004 Arturo ya era el presidente de CiU; que ya antes había sido consejero de Economía y Finanzas de la Generalidad de Cataluña desde 1997 hasta 2001, en que pasó a ser consejero primero de Jorge Pujol (con jota).

Y él sin enterarse de nada de nada ni nada. Pese a que hasta en este humilde rincón éramos bastante conscientes de lo que se cocía en España. De lo que se coció desde los tiempos de Felipe González, es decir, Isidoro para los amigos, entre los que se contaba el Guerra, don Alfonso, ya saben, el del otro día.

Y él, Arturo, nada de nada ni nada. Ya.

18-XII-14

(soneto ubérrimo LIX: Leyes de Transparencia)

La Mato ya es vicepresidenta
de no sé qué cosa del Desarrollo,
o séase, un macareno rollo
de mil euros al mes más en su cuenta;
como es diputada la parienta,
a su sueldo se suma este chollo
(que se sepa, pues es todo un embrollo
de cada Su Señoría la renta).
¿A qué tantas Leyes de Transparencia,
tantas declaraciones, tanto cuento
si luego se sacan cualquier invento
y trincan como ratas sin decencia?
¡Señor, cómo imponen su prepotencia
sin consideración ni miramiento!

Miren, me acabo de enterar del nombramiento de marras, ya saben, el chollo de Ana Mato: vicepresidenta de la Comisión de Cooperación al Desarrollo, o sea, no sé qué coño es (con perdón por lo de coño, es que se me ha escapado); dicho de otra forma, lo mismo vale para un roto que para un descosido; es decir, no sirve para ministra, pues la ponemos en esto y a chupar del bote y listo. Por otra parte, cosa nada extraña en un ama de casa que no se entera de dónde coño salió el cochazo del que disfrutaba con su marido, tal Sepúlveda, hoy felizmente imputado (con perdón por lo de coño, es que se me ha vuelto a escapar).

Hombre, gozan de no pocas prebendas: dietitas, sauna, coches oficiales, jubilacioncitas, aforamientos, regalitos, etceteritas; Sus Señorías, digo. Pero quieren convencernos de que trabajan por nosotros sudando la gota gorda y, por consiguiente, merecen nuestro respeto y consideración, cosa que, por otra parte, tienen porque se los han ganado. Con acciones como ésta. Y con el país como está.

No obstante, conste aquí mi convencimiento absoluto de que somos muy afortunados por no tener en la actual coyuntura un gobernante de la talla de ZP o de PS al frente del Gobierno. Pero lo que no está bien, pues eso, está mal.

15-XII-14

(soneto ubérrimo LVIII: 600 mil por la jaula)

A nuestra dulce e inocente infantita
han soplado 600 mil del ala;
y contenta debe estar la zagala
pues no tiene que entrar en la jaulita.
Como gana perras la señorita
en La Caixa por un tubo y con pala
en muy poco tiempo esta chavala
se repondrá de tan pequeña quita.
Pues ojo, y mucho, los de la Caja:
tienen una zorra en el corral
y las zorras, ya saben, lo normal
es que se valgan de cualquier ventaja
para dejar limpio de polvo y paja
un corral en donde hay un dineral.

Miren, la cosa es muy simple, elemental: si alguien comete un delito, que lo pague. Ya sabemos que poca obra humana hay que sea perfecta: ni robo ni castigo, ni bondad ni malicia, ni inocente ni culpable; ni Justicia. Pero hay casos en los que la gravedad es mayor que en otros. Y éste es uno de ellos, de los más graves, digo.

Por la calidad del personaje. Por el consejero que tenían, ella y su hermana. Por la ausencia de necesidad para obrar como lo hicieron, ella y su marido, el Urdanguapín. Por las características del delito (lo de los niños enfermos de cáncer no tiene perdón). Por la discriminación con sus compinches. Por la soberbia y la falta de arrepentimiento mostradas. Por el ejemplo ofrecido. Por la coyuntura en que se les ha ocurrido hacerlo. ¿Para qué seguir?

Por mucho que nos quieran hacer ver que lo que es negro, como Pepiño, no es negro sino blanco, o al revés, lo cierto es que lo que logran es tomarnos por lelos de los más lelos, es decir, de los que contribuyen a pagarles el tren de vida que se raspan, encima eso. Esto es lo más amargo de todo, la patada donde más duele, la guinda de un pastel que te plantan en pleno rostro.

¿Que tiene que ir a la cárcel? Pues que vaya. No se va a pique el mundo por ello. Al revés: entonces sí nos creeremos que la Justicia es aproximadamente igual para todos.

Pero antes de todo eso, que renuncie a cualquier tipo de derecho dinástico o como se le quiera llamar; hoy en día no se acepta a una ladrona por reina, por muy presunta que sea. Antes tampoco; recuerden aquello de la mujer del César.

Otrosí, La Caixa está dando un ejemplo deplorable al emplear remuneradísimamente a esta presunta; yo, en concreto, he cancelado mi cuenta en tan generosa entidad. Generosa con el dinero ajeno, baste recordar, encima, algunas condonaciones de créditos a ciertos partidos políticos, ¿eh?

Otrosí, que esté un incompetente tan sobrado como García Revenga (incompetente en todos los sentidos, incluyendo el presunto compincheo noosiano y el oscuro y pequeño agujero nicolasino) aún en plenitud de libertad es..., es..., es...

14-XII-14

(BAÚL XXXIII: Vergüenza)

¡Loor a don Ramón Sáez Valcárcel,
lustre y prez de nuestra judicatura:
su voto, defensa y apoyatura
sacó a Santi Potros de la cárcel!
De ochocientos años de clausura
por los asesinatos de Hipercor,
al Potros profesional del horror
lo liberaron con toda premura
y lo sacaron sin ningún pudor
el pasado día dos: el siguiente
todo habría sido diferente
pues otra ley entraba en vigor.
¡Y a mí que me parece un evidente
escarnio al estado de Derecho,
con monstruosa alevosía hecho
por cierto magistrado incompetente!

Han sido tres los excelsos magistrados que han propiciado que Santiago Arróspide Sarasola alias Santi Potros salga en libertad antes de cumplir los 790 años de cárcel a los que fue condenado en julio de 2003 por ser el cerebro del atentado de Hipercor, perpetrado el 19 de junio de 1987.

Ramón Sáez Valcárcel, Manuela Fernández de Prado y Javier Martínez-Lázaro son los nombres de estos tres magistrados.

Os damos las gracias que os merecéis, señores magistrados, en nombre de las víctimas, muchos de ellos niños y mujeres inocentes, de sus familiares, de gran parte del buen pueblo español y, finalmente, de la Historia. Que será la que a fin de cuentas os juzgue para oprobio y vergüenza de vuestra estirpe.

Que la gloria de los padres, suele transmitirse a sus hijos; la deshonra, también.

13-XII-14

(soneto ubérrimo LVII: Parece y va de sueldos)

Es justo que le duplique el salario
pues Mas es todo un señor presidente,
elegante, guapo, muy buena gente,
por el que estamos sufriendo un calvario;
es también un falaz y gran falsario:
cada vez que habla, el pollo miente;
aunque sí es un muy buen dirigente
que a Andorra dirige unto vario.
Por contra, Rajoy parece honrado,
al menos lo parece por ahora
pues no lo pareció en el pasado;
y aunque algo la píldora nos dora,
parece que no hay tanto parado
y algo de luz parece que ya aflora.

El sueldo de Arturito Mas (122.426 euros) duplica el de Mariano Rajoy (78.185 euros); casi lo triplica; así, al pronto, no lo parece pero es porque en el de Arturito aún no está incluido el 3%, ni las dietas ni otros conceptos que no debo especificar porque no debo y amén.

Dicho lo cual, que diría mi amiga la Pati, no me cabe sino expresar mi honesta decepción por ese intento de paripé que es la cosa esa de la Transparencia: mire usted, señor mío, no hay Transparencia más transparente que la verdad desnuda; y aquí, en las cuentas y cuentos de ustedes y de los otros y de los demás y de, ¡los que más pues vienen hambrientos!, los de Podemos, ni hay verdad ni está desnuda; hay mentiras y tapujos para que el personal mire hacia otro lado y no fije su atención en la mano a la que no debe mirar, para que no atienda a lo que no debe atender y para que no escuche lo que no debe escuchar.

Por otra parte, doy gracias diarias a un Dios, en el que no creo, porque es don Mariano quien nos guía en esta coyuntura: ¿se imaginan lo que sería que estuviese ZP al timón? O, lo que es casi igual, ¿Pedro Sánchez? O, lo que sería muchísimo peor, ¿don Pablemos de la mano de la Tani con don Erre que Erre y me lo llevo crudito pues me gusta el dinerito?

¡Ay, Dios, qué pecado hemos hecho para que esté el Torrijos aún en el Ayuntamiento de Sevilla y los de IU clamando por más honradez?

¿En los demás?

(soneto ubérrimo LVI: ¡Otra vez Matas en la calle!)

¡Pues ya está de nuevo en la calle!
Jaime Matas, digo, pillo integral.
Esta vez, para ir al hospital.
Cierto juez ha tenido el detalle
(como puede que el de la cárcel falle),
de dejar que se opere este zagal
en uno de factura señorial
no vaya a ser que el zagal se encanalle.
Y como tiene parné el señorito,
que trincó cuando era presidente,
pues, ¡Vicente, coge la burra, vente
y opérate con nuestro dinerito!
Y él, si pito, flauta; si flauta, pito:
¡el trullo no pisa, es evidente!

Nuestro antiguo ministro del trinque (¡vaya ojo, Pepe Mari!) está de nuevo a sus anchas, disfrutando de eso que aquí disfrutan los pájaros: la libertad. O sea, ayer regresó a trullo porque pillaron a cierto juez con el carrito de los helados y un tercer grado mal concedido*; y hoy sale con cinco días de permiso para una operación fuera de la cárcel.

Esto es puro choteo.

¿Es que no tiene el sistema penitenciario español medios para que se le opere en el trullo? Y si no los tiene, ¿por qué se le permite salir a sus anchas y no esposado y bajo vigilancia?

Es más que sabido que este pollo es de cuidado, no está arrepentido y sí convencido de su propio ego y la bondad de sus actos. Así como de que la tienen tomada con él, o sea, con el pobrecito, es decir, con el riquísimo a nuestra costa.

Esto es tomadura de pelo pura y dura al personal honrado, al que está harto de sinvergüenzas y, todavía más harto, de quienes permiten que los sinvergüenzas tengan, encima, privilegios.

Y hablando de privilegios, ¿qué hay de la desaparición de los aforados? No queremos decir liquidarlos y al hoyo, no; queremos decir que cuando cometan delitos sean juzgados como personas corrientes que son; no como príncipes del renacimiento. Aunque, pasajeramente, tengan unas responsabilidades que les han concedido los gilipollas de siempre.

De cuyo estado de indefensión se aprovechan.

Y hablando del estado de indefensión, ¿para cuándo una reforma de la Justicia que la convierta en totalmente independiente del ejecutivo, en rápida, igual para todos los ciudadanos y efectiva. Con esto último queremos significar que se garantice el cumplimiento efectivo de la totalidad de la condena; ya está bien de bondades penales que convierten la sentencia en papel mojado y en burla cruel de las victimas de quienes delinquen.

*por cierto, al juez no le pasa nada y, encima, el Matas no cumple en trena ninguno de los días que por el mal concedido permiso disfrutó de libertad.

12-XII-14

(soneto doloroso CCXI: Pobres todos)

Pobres, pobres y míseras migajas,
angustiosos andrajos malolientes,
muertos en vida; en vida vivientes
sin fe, sin esperanzas, sin mortajas;
rotos peleles entre rotas cajas,
pegados a paredes inclementes,
hundidas las frentes, indiferentes
las manos abiertas, las caras bajas
de carnes hechas con hambre helada;
fumadores de suelos colilleros,
de meadas de perros compañeros,
amigos de sí mismos y de nada,
pidiendo tal vez sólo una mirada
en un mundo de ciegos agujeros.

Los empecé a ver a finales de la década pasada; pegados a la pared, sentados o en cuclillas en las aceras, con ropas viejas, ajadas, sucias, la mano extendida, algún cartón, alguna sorpresa en algún cajero; así que les llamaba "los hombres de Zapatero". Hoy, por supuesto, sé que no son los hombres de Zapatero sólo, ¡qué va!, son los hombres de Zapatero, de Blesa, de Rato, de Mafo, de Matas, de Urdangarín y señora, de los Pujoles que Dios confunda, de Chaves y Griñán, de Cándido y Toxo, de Aznar y Felipón, de Lanzas y Guerrero, de Pepiño Blanco y tantos y tantos otros...

Por ello les tengo el máximo respeto, respeto sí; y convencido estoy de que cuando mueran, muertos iremos estando todos.

08-XII-14

(soneto ubérrimo LV: ¿Cambiar la Constitución?)

Una constitución bolivariana
es lo que precisamos en España,
que reparta miseria y mucha caña
a quien con su sudor su vida gana;
que se trabaje desde edad temprana,
salvo el poder y gente aledaña;
que confisque los inmuebles con saña
y a quien chille le zurre la badana.
¿Es eso, Pedro Sánchez, lo que quieres?
Pues si lo es, que te vote tu tía.
¿Qué bananerato consentiría
conceder los derechos y deberes
que disfrutamos hombres y mujeres
en la España demócrata hoy día?

A lo que me parece, en el partido te hacen menos caso que a Periquillo el de los Palotes; y tú, en tu afán por hacer notar tu valía, tiras por la calle del medio, aunque en medio no haya ninguna calle sino tapia dura y consistente.

Tenemos una Constitución que es tan válida que ha demostrado su excelente materia prima y la solidez de su elaboración a lo largo de casi cuarenta años. Y eso que la hemos tratado como a la puta del pueblo, jodiéndola cada vez que a algún iluminado se le antojaba; estirándola y encogiéndola como si de chicle estuviera hecha; poniendo en su boca lo que jamás se debió poner.

No obstante, ahí está.

Ahora, mi buen Pedrito quiere reformarla; la Constitución, digo. Pero, bueno, Pedro, reformar ¿qué? Si con que nos atuviéramos a ella y no la hubiésemos contaminado con las miasmas de la Política, fresca estaría más que mejillas de novia antigua. Y, fíjate bien, convengo contigo en que es mejorable en determinados aspectos: la dependencia del poder judicial al ejecutivo, es uno; la cuestión de los aforados, es otro; los medios para contener la ambición descarada de las autonomías, uno más. Y así: aspectos puntuales que afectan al bienestar general.

Pero de esto media un abismo a la pretensión de instaurar otra constitución que garantiza la subyugación penal de los medios de comunicación, la desintegración de la soberanía nacional, el servilismo de la pantomima judicial o la vulneración perenne de los derechos elementales de las personas, aspectos todos ellos bien documentados en el actual bolivarismo de universidad casposa y errejones becados.

Mire usted, don Pedro, sacúdase el yugo de su jefa, la de Andalucía, llamándola al orden; pues ella tiene el corral con más mierda de todo el solar patrio; y en este último incluyo, fíjese bien, a Valencia y Madrid. El de ella es peor, amigo mío; que los eres y los cursos de formación dan para muchos millones. Y si a estos añadimos una administracion paralela ad hoc, la cosa ya se pasa de castaño oscuro.

Una vez que sea tan libre como el pajarito del Maduro, hágase un verdadero hombre de Estado. Y si hace falta un pacto de Estado, pues pacte hombre, aunque sea a escondidas: diga a Rubalcaba que le dé algunas nociones sobre cómo se hace, puede que lo haga. ¡Dios mío, quién me iba a decir que iba a echar de menos a Rubi! Claro que, en algunos aspectos, también echo de menos a Franco.

A lo mejor es que no soy la misma persona, sino que soy otro. Será eso.

07-XII-14

(soneto ubérrimo LIV: Las cuentas del Gran Capitán Rato)

Quieren hacer complejo lo sencillo:
con sus cuentas, el Gran Capitán Rato
zarpó a Bolsa como un insensato
a bordo del Bankia (sólo un barquillo
desvalijado a machamartillo,
y a pique del total asesinato,
por Consejos con más de un mentecato
y a cuyo frente siempre hubo un pillo);
el Mafo, como práctico del puerto,
más hizo de cegato que de tuerto,
con ojos sólo para Elenita.
Por el vasto agujero abierto,
la caída de Bankia fue infinita
y los de siempre perdieron su guita.
Saquearon las Cajas sin conciencia
los políticos, nuestros enemigos,
nos convirtieron en pobres mendigos
para ellos vivir con opulencia.

Bankia salió a Bolsa y muchos preferentistas invirtieron su dinero, al igual que ahorradores de buena fe que creyeron que la OPS era una oportunidad segura y ventajosa de invertir. Lo perdieron casi todo.

Ahora resulta que el juez Fernando Andreu, convencido de presuntas anomalías en la salida a Bolsa, encomendó a dos veteranos inspectores del Banco de España, Víctor J. Sánchez Nogueras y Antonio González Ruiz, un examen pericial que ha revelado un sin fin de irregularidades: ponen en solfa la veracidad de las cuentas de Bankia en 2010, 2011 y la salida a Bolsa, bajo la presidencia de Rodrigo Rato, así como la reformulación posterior del actual equipo gestor, presidido por José Ignacio Goirigolzarri, en mayo de 2012.

Corolario inmediato: el Banco de España, la CNMV, el auditor Deloitte, el ministerio de Hacienda de la época Zapatero y, en última instancia, ZP que lo presidía y que debían haber evitado cualquier tipo de anomalía, no cumplieron con su deber, presuntamente, claro. Consecuencia: un montón de dinero que pasó de los ahorros de pequeños y medianos contribuyentes a los bolsillos de unos cuantos golfos. A saber qué golfos. ¿Ustedes por quiénes apuestan?

Hay más: ¿qué pasa cuando existe constancia de falsedad en la valoración de las acciones que se ofertaron? Hombre, lo lógico es que alguien esté en el talego y respondiendo con bienes y hacienda por su desidia, incompetencia o codicia o lo que sea.

No hay nadie en talego. ¡Ah!, y de lo que desapareció de las Cajas, causa principal de todo este atropello, nadie sabe nada y por ahí andan, mareando la perdiz y a ver si "Todo esto se olvida, Jorgito Pujol mío, cariñín".

¿Y el amigo de Pepe Mari, tal Blesa?

¡Ah, pues cojonudamente!

¡Viva la Democracia!

Pero no ésta.

Nota de la redacción: si con razón el profesor Fuentes Quintana lo tenía por el tonto de la clase; y Pepe Mari no le hacía ni puto caso.

 

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Nuestra democracia (07-XII-14)

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